Blanca Suárez (37): "No quiero cumplir 40 y sentir que tengo 20, quiero colocarme en el momento vital que me toca"


Hablamos con dos psicólogas y nos explican cuál es el mejor camino para afrontar con salud el paso del tiempo, desde una actitud como la de la actriz


Blanca Suárez© Getty Images
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
25 de febrero de 2026 a las 16:00 CET

Blanca Suárez tiene ahora 37 años. En una entrevista conducida por Ricardo Moya para el pódcast El sentido de la vida ha dicho que acercarse a los 40 es sinónimo de sentir que uno se enfrenta a un "cambio vital superfuerte". La intérprete asegura que en la profesión también se siente. Alude al talento y la belleza de muchas veinteañeras y explica que llega un punto en el que sientes que necesitas reubicarte. A pesar de esto, la artista dice que hay que ser coherente con la edad que uno tiene. "No tienes 20, tienes muchos más y está genial". Blanca dice que es importante "colocarte en el momento vital que te toca". Y defiende: "Estar ubicada es muy importante". 

Está claro que cumplir años supone un reto a nivel mental para muchas personas. Nos hemos puesto en contacto con la psicóloga clínica Paola Rivera, especialista en Psicooncología y Cuidados Paliativos; y con Silvia Vidal, autora de Abraza tus miedos, psicóloga sanitaria experta en ansiedad y en trauma y divulgadora en @queridaneurona. Ellas nos han contado hasta qué punto puede el paso del tiempo afectar a nuestra autoestima y cuál es la mejor forma de hacerle frente. 

Muchas veces hablamos de crisis. La de los 40, la de los 50... Pero cada vez son más los psicólogos que se alejan de esta idea. Silvia Vidal, por ejemplo, prefiere hablar de "transiciones vitales". Asegura que cumplir años nos invita a hacer un balance. "Cuando cumples 40 miras hacia atrás y evalúas qué has hecho con tu vida, lo que has logrado. También, al mirar hacia delante, te replanteas qué margen te queda, algo que cuando tienes 20, ni siquiera piensas", dice la experta. 

Blanca Suarez at the Nina Ricci Show during Paris Fashion Week Womenswear Spring/Summer 2026, 47 Rue des Écoles, Paris, France (Constance Bugaut / SPP)
Nina Ricci Fashion Show - Paris Fashion Week - Spring/Summer SS26 - 03 Oct 2025 *** Local Caption *** .© Getty Images

"Cumplir años, aunque sea algo bueno porque nos recuerda que todavía estamos aquí, también nos conecta con nuestra finitud", sostiene Silvia. Explica que es un instante para reflexionar y aceptar que no somos infinitos y que, aunque algunas puertas se irán abriendo, y otras se irán cerrando. Y está bien. Porque, como explica Paola Rivera, "envejecer no empieza a los 60, empieza el día que nacemos". Las palabras de la experta invitan a pensar. 

"Cada etapa implica una despedida: dejamos de ser niñas, dejamos la adolescencia, dejamos el cuerpo de los 20, la energía de los 30… Y, sin embargo, casi nadie llama "vejez" a esos cambios. Los celebramos. Los llamamos crecimiento. El conflicto aparece cuando el cambio empieza a alejarse de los cánones sociales de belleza, productividad o rendimiento. Pero luchar contra el tiempo es luchar contra la vida. Porque el tiempo es la vida desplegándose". 

Blanca Suárez © Getty Images

Desde su papel de experta en cuidados paliativos, Paola nos dice: "Entendemos que la conciencia de finitud no nos empobrece; nos humaniza. Cuando dejamos de medirnos por la tersura de la piel o la rapidez del cuerpo, empezamos a descubrir otras formas de belleza. Prepararse para el final es vivir de manera coherente".  Y no brinda anécdotas valiosas: "Lo que veo en consulta es que el mayor peso en el final de vida no suele ser la enfermedad. Son los asuntos pendientes. Las palabras no dichas. La vida que no se vivió por miedo. Por eso, la preparación empieza a los 40. O antes. Mis pacientes suelen preguntarse: "¿ame bien?", "¿fui feliz?", "¿dije lo que sentía?", "¿mi vida valió la pena?"... ".

 Para la experta, "el verdadero sufrimiento no está en cambiar. Está en no aceptar que cambiar es vivir". Y sobre lo que decía Blanca de "colocarse en la etapa vital que corresponde", nos cuenta que "envejecer con plenitud implica algo muy delicado: dejar de competir con quien fuimos y empezar a reconciliarnos con quien somos ahora".

Blanca Suárez en el photocall del estreno de la película "Parecido a un asesinato" durante la 73ª edición del Festival de Cine de San Sebastián, en San Sebastián, España, el martes 23 de septiembre de 2025.© GTRES

Por qué hay que mirar al pasado para aceptar el presente

"Desde la terapia EMDR, sabemos que integrar nuestras heridas y experiencias no resueltas nos permite transitar el envejecimiento con mayor paz", dice Paola. "Cuando no hemos hecho ese trabajo interno, el paso del tiempo puede reactivar miedos antiguos: al abandono, a la invisibilidad, a la pérdida de valor", señala. "Pero cuando una persona vive alineada con sus valores, algo cambia radicalmente: deja de temer el final porque siente que ha sido fiel a sí misma", revela. Y en línea con esto, recuerda: "La plenitud no tiene edad. Hay plenitud en la energía de los 40, en la claridad de los 50, en la sabiduría de los 80. La clave no es conservar lo que fue, sino abrazar lo que está siendo". 

Además, Paola promete que "cuando uno ha aprendido a abrazar cada transformación, el final deja de ser enemigo. Se convierte en parte del mismo proceso natural que empezó el día que nacimos".