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sara yoga© sarayoga.journey

11 cosas que te hubiera gustado saber antes de empezar a hacer yoga (y no te habían contado)

Una experta nos resume qué cosas son importantes y conviene tener en cuenta si te decides a probar con esta disciplina milenaria


Actualizado 19 de febrero de 2024 - 12:29 CET

Te has animado, por fin, a probar una disciplina como el yoga. Pues bien, vamos a echarte una mano. Nos hemos planteado qué cosas le hubiera gustado saber a una experta yogui antes de comenzar su aventura con esta práctica milenaria. Todas esas dudas que seguro que le hubiera gustado resolver antes de colocar su esterilla en el suelo y comenzar a tomar contacto con las asanas. “El yoga tiene sus raíces en una tradición milenaria que se remonta a más de 3.000 años, lo cual ha dado lugar a la creación de diversos mitos y prejuicios a lo largo de su historia”, nos anticipa Sara García (@sarayoga.journey), profesora de Vinyasa Yoga, que nos resume, a continuación, basándose en su experiencia personal, qué cosas son importantes y conviene tener en cuenta antes de empezar a practicar yoga y a ella le hubiera encantado saber en su momento.

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Mujer joven haciendo yoga© sarayoga.journey

1. No es necesario tener flexibilidad para practicar yoga

He elegido este tema el primero porque es muy frecuente escuchar a muchas personas que no se animan a probar el yoga solo porque no sienten que tienen la flexibilidad suficiente. Pero como toda disciplina al final, si uno no se anima a practicar, la flexibilidad y la fuerza no vendrán solas. Con tiempo, paciencia y lo más importante, con una práctica regular, la flexibilidad y la fuerza vendrán solas. Aunque de pequeño no hayas tenido flexibilidad, no significa que de mayor no vayas a tenerlo si practicas regularmente.

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2. Hay muchos estilos de yoga y muy diferentes entre sí

Esto es algo que me habría encantado saber desde el principio, para así poder probar los diferentes estilos y encontrar el que más se adapta a lo que uno busca. Existen tipos de yoga donde la práctica consiste en series que se repiten, como por ejemplo el Ashtanga yoga. Hay estilos donde la práctica se realiza a 42 grados de temperatura, como el Bikram yoga. También hay estilos de yoga que son más creativos, como el Vinyasa yoga, donde por lo general, cada clase es diferente, siguiendo unas pautas con sentido. Lo mejor que uno puede hacer es probar una clase de los diferentes estilos para encontrar el que más se ajuste al practicante. Todos los estilos de yoga se pueden practicar sin tener una base de conocimiento previa, ya que el profesor se encargará de ir introduciendo al practicante en el mundo del yoga.

Mujer joven haciendo yoga© sarayoga.journey

3. Yoga en ayunas, ¿sí o no?

Idealmente la práctica de yoga se realiza en ayunas o sin haber comido ni bebido las 2 horas previas a la práctica. Esto es importante ya que nuestro cuerpo no puede realizar correctamente la práctica mientras está haciendo la digestión.

4. En yoga respiramos por la nariz

Salvo que el profesor indique lo contrario durante un pranayama (ejercicio de control de la respiración) durante la práctica de yoga se respira por la nariz.

5. Cuando un profesor de yoga ajusta a un alumno, no necesariamente es porque esté corrigiendo la postura

Es normal pensar que cuando el profesor se acerca a ajustarte durante una clase, es porque la postura no se está realizando correctamente. Este puede ser uno de los motivos, pero también puede ser porque el profesor busca que su alumno profundice en la postura, mejorando los beneficios en el cuerpo del practicante.

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Mujer joven haciendo yoga© sarayoga.journey

6. La respiración es lo más importante de la práctica, más que la postura física en sí

Por lo general, nadie nos enseña a respirar correctamente. Por lo que lo primero que el practicante aprende es a respirar. Una vez la respiración se controle, se empezará a dar más importancia a las posturas físicas, también conocidas como asanas.

7. El idioma del yoga es el sánscrito, una lengua clásica de la India

En algunos estilos de yoga que he mencionado, como en el Ashtanga yoga, por lo general el profesor guiará la clase en sánscrito. Pero no es necesario que el practicante conozca sánscrito para practicar, yendo a clase regularmente el alumno irá aprendiendo de manera progresiva los nombres de las posturas en este idioma.

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8. El yoga y el pilates no son lo mismo

A pesar de contar posturas físicas parecidas, son disciplinas diferentes. La práctica de yoga tiene una connotación más espiritual, donde las clases por lo general cuentan con una meditación (aunque no todos los estilos, volvemos a mencionar el Ashtanga yoga ya que este estilo no cuenta con meditación). El yoga cuenta con una filosofía y una historia detrás que no es la misma que la del pilates.

Mujer joven haciendo yoga© sarayoga.journey

9. Qué se hace al finalizar la práctica

Al final de la práctica se realiza una relajación entre 5-10 minutos que se llama savasana. Cuando se llega al final de la clase, la persona que está practicando yoga permanece con los ojos cerrados inmóvil tumbado boca arriba, para recoger todos los beneficios de la práctica.

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10. Un retiro de yoga no es necesariamente un retiro espiritual

Un retiro de yoga puede ser una formación de yoga donde los asistentes se forman para ser profesores de yoga o simplemente para profundizar en su práctica.

11. La meditación es parte del yoga

Existe un mito alrededor de la meditación, de que uno debe irse a la naturaleza a estar silencio para poder sentarse a meditar. Aunque esto sería ideal, no necesariamente necesitamos meditar al aire libre por nuestra cuenta. Los beneficios de esta práctica son tan numerosos que se recomienda practicar meditación a diario estemos donde estemos.