Melyssa Pinto, de 34 años, está en su mejor momento. A su relación con el actor Mario Casas, ahora se suma el increíble patrimonio que está creando. Hace unos meses, la influencer dejaba su piso "de soltera" en Madrid y anunciaba que había cumplido uno de sus sueños al comprarse una vivienda en la ciudad. A esta propiedad, ahora se le suma una coqueta residencia en el centro, pensada para que su familia pase largas temporadas cerca. "Es un piso pequeñito, pero tiene mucho encanto y potencial", ha explicado mientras abría las puertas de su nuevo dúplex.
La vivienda es un bajo interior que ha reformado con todo lujo de detalles. La influencer se ha ocupado personalmente de la decoración, eso sí, con la ayuda de la propia inteligencia artificial, que le ha dado algún truco de interiorismo. De dos alturas y con un diseño de planta abierta, el salón está integrado con la cocina y con una de las dos habitaciones (la más pequeña). El primer cambio fue la tarima, cambiaron la gris por una de madera de roble clara, que aporta esa sensación de calidez que se funde con el minimalismo del interior. Para las paredes, el tono tendencia de este 2026, un butter yellow, que contribuye a generar esa atmósfera "que transmite calma y tranquilidad". Varios toques personales, como dos lienzos hechos a mano por una artista mallorquina, presiden el espacio y su significado no puede ser más llamativo. El primero, le recuerda de dónde viene y el segundo, hasta dónde ha llegado.
Los trucos deco de Melyssa Pinto:
- El color de 2026: las paredes se rinden al butter yellow, el tono de tendencia que multiplica la luz y aporta una atmósfera de absoluta calma
- El truco tecnológico: se ha apoyado en la inteligencia artificial para recibir asesoramiento y trucos de distribución en el diseño de interiores
- Suelo y calidez: sustitución de la tarima gris original por una de madera de roble claro para lograr un minimalismo cálido y hogareño
El baño es una auténtica joya, inspirado en los hoteles de lujo; la sensación de spa proporciona bienestar al instante gracias al uso de materiales de alta calidad como la piedra natural o unos preciosos azulejos en tonos verdes. Como anécdota, la mezcla de verdes fue un error de la propia Melyssa al comprar el revestimiento, pero el resultado es impresionante.
El piso, muy coqueto y acogedor, dispone de dos habitaciones. La más pequeña, situada en la planta baja, está inspirada en el mar. Y la suite principal, a la que se accede por unas escaleras desde el mismo salón, tiene guiños muy personales, como las flores que coronan la estancia, unos tulipanes blancos que son sus preferidos. ¡Dale al play y descubre todos los secretos!



