Este lunes se cumplen 20 años del triste fallecimiento de Rocío Jurado, una noticia que marcó un antes y un después en la historia general de nuestro país porque 'La más grande' no solo fue una figura trascendental en la música, sino que también fue una mujer moderna, transgresora y reivindicativa. El legado de la artista va mucho más allá de las letras de sus canciones. Ese hombre, Como una ola o Se nos rompió el amor siguen siendo a día de hoy las grandes bandas sonoras de nuestra vida. La intérprete, que transformó incluso el significado de ser una artista en nuestro país, abrió en numerosas ocasiones las puertas de su casa en La Moraleja (Madrid) a ¡HOLA!, siendo testigos de momentos claves de su vida en familia.

© Archivo ¡HOLA!La imponente escalera de mármol, una declaración de intenciones
Rocío Jurado compró en 1988 esta vivienda, que estaba distribuida en dos plantas y contaba, además, con un sótano y un espectacular jardín con piscina. Aquí vivió una de las etapas más felices, en las que su familia se convirtió en su mayor refugio. Reflejo del maximalismo y de la opulencia que caracterizaban la decoración de los años 80 y 90, el diseño y estilo de la casa están casi pensados para la exhibición del lujo. En la entrada, llamaba la atención la majestuosa escalera helicoidal, que, más allá de ser el eje vertebrador de la estancia, es toda una declaración de intenciones en cuanto a arquitectura se refiere, puesto que suaviza las líneas del conjunto de la casa y añade un dinamismo muy teatral. El uso del mármol, rey indiscutible de la época, tiene varios objetivos. Por un lado, aporta luminosidad y da sensación de amplitud, además de dar visualmente ese aspecto de lujo y pulcritud. No pasa desapercibido el uso del dorazo en la balaustrada, aportando ese toque glamuroso y sofisticado, que contrasta con el mármol del mármol.
Para romper con la frialdad de los materiales, se usan dos técnicas muy acertadas de interiorismo. Por un lado, el uso de textiles, en este caso la gran alfombra rojiza de estilo persa que, además, da ligereza a la escalera, aportando calidez acústica y térmica al recibidor. Por otro, la integración de la naturaleza, que hoy conocimos como diseño biofílico y que consiste en las plantas, en este caso un Ficus, trepa por la barandilla y crea un efecto jardín interior, conectando el exterior con el interior.
La casa de Rocío Jurado en datos clave:
- Ubicación: Un imponente chalet blindado en La Moraleja (Madrid)
- Distribución: ivienda dividida en dos plantas, sótano y un espectacular jardín con piscina
- Estilo: reflejo del maximalismo y la opulencia que marcaron la alta decoración de los años 80 y 90
- Los 3 iconos: su busto en bronce sobre el piano de nogal, la escalera helicoidal de mármol y las sillas a medida estilo 'trono'

© Archivo ¡HOLA!Salón con estancias divididas para dar ritmo al hogar
El salón era un auténtico espectáculo. Dividido en varias miniestancias, cada rincón respiraba una personalidad diferente. En la imagen, vemos a la artista posando con José Ortega Cano en 1995, meses después de su boda. Más allá de la decoración navideña de las fechas, destaca la chimenea, que actúa como foco visual y detona ese interiorismo barroco que impregna el espacio. Junto a la chimenea, un cojín, estilo puf, y confeccionado en seda de color champán y con borlas en las esquinas, da un toque informal pero medido. Ejemplo de sofisticación relajada.
Otra de las piezas que refleja la decoración noventera de la casa es la moqueta de pared a pared, que ejerce estéticamente de unión entre los diferentes ambientes y que era un reflejo de las viviendas de lujo. Las paredes, sin embargo, aparecen en un blanco impoluto, dando relevancia a los cuadros, que se exponen casi como una galería de arte, con obras enmarcadas en molduras oscuras y doradas que aportan profundidad.

© Archivo ¡HOLA!Zona de estar: confort formal, fotografías personales e iluminación inteligente
La primera diferencia entre la anterior foto y esta es el suelo. Mientras que antes se apostaba por la moqueta, aquí vemos que el pavimento cerámico en tonos arcilla es el gran protagonista, aportando frescura y dando esa sensación de orden que tanta serenidad transmite. El uso de los detalles textiles que rompen con la rigidez del suelo es uno de los trucos de interiorismo que han desafiado el tiempo. Los grandes almohadones de jacquard y brocado con motivos vegetales en tonos caldero y oro viejo aparecen situados estratégicamente, lo que desde luego destaca que es una casa con alma, cómoda y vivida.
Aquí las obras de arte adquieren protagonismo absoluto, donde un lienzo de gran formato con motivo marino y enmarcado en pan de oro preside la escena. Mientras que otras piezas de menor formato decoran la pared, también es indudable esa decoración más personal conseguida a través de imágenes familiares que cuentan historias y dan esa sensación de familiaridad. La iluminación tiene gran relevancia en este rincón, un detalle que nos traslada al mundo del espectáculo. El carril de focos situados en el techo y enfocando a distintos puntos crea una atmósfera íntima y a la vez crea un espacio con luz.

© Archivo ¡HOLA!Un rincón para el encuentro
“El chalet dispone de toda clase de lujos y comodidades, incluso gimnasio y piscina interior climatizada. En el sótano hay un tablao con ‘bodeguilla’ presidido por una bellísima foto de Rocío, que en nada envidia a los tablaos flamencos de Madrid, por su decoración e instalaciones” se explicaba en nuestras páginas. El salón siempre fue el punto de encuentro, el corazón auténtico de su hogar, donde todo fluía. A pesar de la decoración sobrecargada, todas las piezas encuentran su lugar, nada roba protagonismo y la armonía para encontrar equilibrio y calma es esencial.
En esta imagen de la zona de estar, la mesa de centro es la reina del espacio. De diseño bajo, líneas rectas, patas tradicionales y zócalo retranqueado, la mesa adquiere un diseño escultórico. El acabado es un lacado en brillo que combina a la perfección con el sofá. Cabe destacar que, al contrario que en las casas actuales, los colores neutros hasta ahora estaban casi desaparecidos.
El sofá se presenta como una pieza tapizada en piel de tono marfil, pero lo que lo hace característico de la alta decoración de la época son sus remates: cuenta con unos cojines de rulo o cilíndricos encastrados en los laterales que hacen las veces de reposabrazos mullidos. Sobre el asiento, los cojines auxiliares a juego no están colocados de forma rígida, sino dispuestos con una caída natural que invita al descanso, rompiendo la formalidad de la piel.

© Archivo ¡HOLA!Un guiño a la música (su música)
Como no podía ser de otra manera, la música llena toda la vivienda. Más allá de la propia voz de la recordada cantante, el piano de cola con un diseño impresionante en madera de nogal con patas torneadas y atril calado rompe con el interiorismo hasta ahora visto. Aunque el piano es la pieza con mayor peso visual debido a su volumen, el busto en bronce de la propia Rocío Jurado no pasa desapercibido. Colocado directamente sobre la tapa del piano, históricamente el uso de este tipo de piezas detonaba perpetuidad, estatus y nobleza. Rompe con el diseño convencional y aporta un toque teatral, además, de exaltar la figura de La más grande como esencia fundamental.
Colgados en la pared, los numerosos discos que reconocieron la carrera a lo largo de los años. Un ejemplo de que para ella era importante saber de dónde venía.

© Archivo ¡HOLABusto en bronce y retrato de 'La más grande': una decoración inspiradora
En numerosas ocasiones, Rocío abrió las puertas de su chalé a ¡HOLA!, donde enseñaba sus rincones favoritos mientras mostraba su faceta más desconocida e íntima. Su hogar estaba diseñado por y para ella, presente en piezas como la escultura en bronce o en un magnífico retrato. Su fragancia llenaba cada centímetro, convirtiendo su casa en única. El lugar que se ha escogido para el cuadro donde aparece con un vestido negro, no es aleatorio. Es un recurso que muestra el diálogo entre la música y la pintura, reforzando la idea de que es un rincón para crear.
En cuanto a la arquitectura, aquí cabe destacar la librería de obra y lacado en blanco mate que corona el espacio y que está reservada para destacar objetos personales y significativos, como los jarrones de cerámica o el abanico decorativo que aparca las miradas. Lo más importante es que ¡HOLA! no solo fue testigo de los grandes momentos de la intérprete de Chipiona, sino que también su casa demostró ser un templo de su crecimiento personal y profesional, creado para perdurar en el tiempo.

© Archivo ¡HOLA!El comedor: el arte de la mesa clásica y cortinas efecto 'telón'
A Rocío Jurado le gustaba recibir, celebrar y ejercer de anfitriona en su señorial casa. A pesar de que la decoración de hoy en día se aleja de este maximalismo, muchas de las técnicas que vemos en su casa son empleadas hoy como trucos por los expertos, sobre todo a la hora de presentar una mesa. En la imagen vemos cómo el mantel de encaje calado acapara gran parte de la atención, es una apuesta por la artesanía y lo auténtico, por las piezas hechas a mano y que guardan una historia detrás. En el centro, los limones aparecen como un tip deco —que hoy en día sigue siendo relevante— para aportar frescor, color y un aroma delicioso.
Por otro lado, las cortinas de estilo austríaco son el símbolo total del lujo. Gracias a sus pliegues y ondas en cascada, aparecen como un telón de teatro. Este tipo de cortinaje era el secreto de los decoradores de la época para darle un subidón de elegancia e intimidad a una habitación, envolviendo las cenas en un ambiente acogedor y sofisticado.

© Archivo ¡HOLA!Sillas señoriales y tapizado "de capilla": el triunfo de los muebles a medida
'Villa Jurado', que fue vendida por la familia de la cantante al poco de su fallecimiento, es el reflejo de un lujo noventero en el que todo sumaba; al contrario de hoy, más decoración era más poderío. Unas tendencias que se alejaban del quiet luxury tan de moda en la actualidad y que muchos interioristas intentan rescatar para diseñar casas con carácter y personalidad. Y la de Rocío Jurado era desbordante, por eso es un retrato de lo auténtico y robusto. El interiorismo en la vivienda es único, con muebles hechos a medida, como las increíbles sillas que optan por un diseño completamente revestido, con respaldo tipo "capilla". Al tapizar tanto el asiento como el frontal y la trasera del respaldo con esa tela brocada en tonos granate y oro, la silla adquiere un empaque casi de trono, envolviendo el cuerpo por completo. No hay grapas ni costuras a la vista, está rematado con una cinta de pasamanería o galón trenzado coordinado en los mismos tonos rojizos. Este es el auténtico sello de la tapicería artesanal: oculta los herrajes de fijación y añade una textura en relieve que enmarca la silueta de la silla.




