Cómo limpiar las alfombras de casa y dejarlas impecables con trucos muy sencillos


Aunque nos encantan las alfombras por todas las ventajas que aportan, lo cierto es que requieren una limpieza adecuada y un mantenimiento específico. Te contamos cómo limpiar y mantener las alfombras del salón y del resto de la casa.


Salón con alfombra© Ikea
11 de marzo de 2026 a las 18:02 CET

Aportan confort, decoran los ambientes y aíslan los espacios. Las alfombras son un complemento genial para vestir los suelos de toda la casa, ya que tienen numerosas ventajas. Son capaces de poner una nota decorativa de lo más especial, sea cual sea el estilo del salón, porque existe un amplísimo panorama de diseños, modelos y colores para elegir. Pero no es esta su única ventaja. Además, protegen los suelos para que no se deterioren con el uso diario, especialmente los de madera, hacen más cálidos los pavimentos de cerámica y gres porcelánico y aíslan el espacio tanto térmica como acústicamente. 

Sin embargo, y a pesar de que nos encantan las alfombras, necesitan una limpieza exhaustiva capaz de eliminar el polvo que se acumula en ellas y los ácaros (en la medida de lo posible). Te contamos cómo limpiarlas y mantenerlas perfectas. 

Alón con alfombra de color crudo© Benuta

La limpieza, una tarea imprescindible

Mantener las alfombras limpias no es una tarea menor. Requiere tiempo, método y esfuerzo, si quieres obtener los mejores resultados. Para conseguir que estén limpias, las alfombras necesitan un mantenimiento cotidiano, y una limpieza profunda que debe hacerse una o dos veces al año. Para esto último puedes llevarlas a la tintorería o hacerlo en casa.

Sea como sea, es fundamental instaurar ciertas rutinas de limpieza para mantener las alfombrasA continuación, vamos a repasar las pautas de cuidado y mantenimiento que debes llevar a cabo con tus alfombras.  En la imagen, el modelo Beads, de Benuta, es de lana tejida a mano. Es perfecta para el salón, ya que mide 160x230 cm. Aunque está disponible en varios colores, puedes elegirla en color crema como la de la foto, puesto que te vamos a contar cómo conseguir que esté siempre como nueva.  

Salón con sofá y alfombra© Lorena Canals

La importancia del aspirado

Si hay un método de limpieza capaz de mantener las alfombras libres de polvo y ácaros, es el aspirado. Pasar el aspirador con cierta frecuencia por las alfombras es lo más efectivo para limpiarlas, teniendo en cuenta que los ácaros que se acumulan en las fibras del tejido no son fáciles de eliminar. Para hacerlo al máximo, no pases la aspiradora a lo loco, sino que debes hacerlo despacio, trabajando por zonas y permitiendo al aparato que succione la suciedad. 

Conviene utilizar un aspirador con suficiente potencia (los de trineo son muy adecuados) y filtro HEPA; esto último es importante si hay algún alérgico a los ácaros del polvo en casa, provisto de un cabezal sin cepillo incorporado. El salón de la foto está decorado con una alfombra de la firma Lorena Canals. Es el modelo Woolable into de Blue, de lana y algodón. 

Dormitorio© Benuta

De lana o sintéticas, las más resistentes

Aunque tanto las alfombras de lana como las sintéticas son muy duraderas y resistentes al uso y a la suciedad, es importante limpiarlas de la manera adecuada, especialmente si están en el cuarto de los niños donde pueden correr un mayor riesgo de mancharse. Sea cual sea el tejido con el que están confeccionadas, el método que debes emplear para limpiarlas es el mismo. Ten en cuenta estas pautas:

  • Aspira tu alfombra con frecuencia, sobre todo si es nueva, ya que es posible que suelte algo de pelusas y fibras durante los primeros días de uso. 
  • Si se produce un accidente y la alfombra se mancha con un líquido, trata de limpiar la mancha cuanto antes.
  • No se te ocurra frotarla, ya que solo conseguirás que la mancha se extienda. Trata de absorber el líquido con papel de cocina, y después limpia con una bayeta de microfibra y una solución jabonosa. También puedes utilizar un limpiador específico para alfombras.

En el dormitorio infantil de la foto, la alfombra blanca con dibujo de colores es el modelo Gobi Multicolor, de Benuta. Está confeccionada con fibras sintéticas (100 % polipropileno) y es fácil de limpiar.

Lavar alfombra en lavadora© Lorena Canals

¿Se pueden lavar las alfombras en la lavadora?

Aunque la respuesta rápida es no, en realidad existen varios matices. Está claro que esto depende del tamaño de la alfombra y de su grosor, aunque podemos decir que la mayoría de las alfombras no suelen poder lavarse en la lavadora. Sin embargo, hay un grupo de alfombras finas y no demasiado grandes que sí pueden lavarse a máquina. Suelen estar confeccionadas con algodón y, siempre que no esté contraindicado por el fabricante, sí permiten el lavado en la lavadora.

Para evitar que se estropeen, es importante seguir estas indicaciones: el primer paso es poner la alfombra en el tambor de la lavadora con un poco de detergente para prendas delicadas. Después se programa un ciclo de lavado corto en agua fría o, como mucho, a 30 ºC. Hay que procurar que el centrifugado sea a pocas revoluciones. No utilices lejía ni detergentes agresivos. Para secar la alfombra, puedes meterla en la secadora a baja temperatura. No es conveniente secarla al sol para evitar que se decolore. 

Alfombra de fibras© Maisons du Monde

Limpiar alfombras de fibras vegetales

Las fibras vegetales, como el yute, el ratán o el sisal, están muy presentes en la decoración de las casas de hoy. Se utilizan en muebles, lámparas y, por supuesto, también en alfombras como la de la foto: es el modelo Jutta, de Maisons du Monde, y está confeccionada en yute 100 %. A la hora de cuidar alfombras de este tipo de materiales, conviene tener en cuenta que no se deben mojar nunca, ya que no aguantan bien la humedad. 

Si has comprado una alfombra nueva de fibras vegetales y desprende un olor intenso, lo mejor que puedes hacer es airearla durante unas horas y pasar el aspirador. En cuanto a la limpieza, el polvo es el principal inconveniente en este tipo de alfombras, ya que se acumula entre sus fibras. Para eliminarlas, lo mejor es aspirarlas y sacudirlas.

Para tratar las manchas en alfombras de fibras vegetales, elimínalas con un paño mojado en agua y amoniaco que esté muy bien escurrido, y después seca la zona con un paño seco.

Limpiar alfombra© Ikea

Así puedes eliminar las manchas comunes

Aunque no todas las manchas se pueden eliminar totalmente, hay muchas que desaparecerán si las tratas adecuadamente. A continuación te contamos cómo puedes limpiar determinadas manchas de tus alfombras, una información que conviene tener a mano por si se produce un accidente. Para La Ordenatriz, experta en limpieza y orden, el tratamiento de cada mancha ha de ser diferente en función de la sustancia que provoque la mancha.

  • Café. Si se derrama café sobre tu alfombra, lo mejor es limpiarlo cuanto antes, mojando una bayeta de microfibra nueva en una mezcla de agua, jabón y amoniaco. Es la famosa 'fórmula mágica' de La Ordenatriz. 
  • Vino. Prepara una pasta con percarbonato y agua y aplícala sobre la mancha de vino. Deja que actúe durante 30 minutos y después cepilla y aspira la alfombra.
  • Grasa. Cubre la mancha con polvos de talco y déjalos durante tres o cuatro días sin pisar la alfombra. Después pasa el aspirador. Si aún quedan restos de la mancha de grasa, frota con una bayeta de microfibra mojada en agua y amoniaco. Escurre bien la bayeta para que la alfombra no se moje demasiado. 
Niña jugando en el salón© Ikea

Otras manchas y cómo tratarlas

Sobre una alfombra pueden producirse manchas complicadas que parecen tener una difícil solución. Son, por ejemplo, los restos de alimentos, sangre, orina o tinta. Si tu alfombra se mancha con alguna de estas sustancias, lo mejor es actuar cuanto antes. Además, en caso de querer utilizar algún remedio nuevo, conviene probar en una zona poco visible de la alfombra, para asegurarnos de que no se estropea más. 

  • Sangre. Si la mancha es de sangre, puedes tratarla con agua oxigenada y bicarbonato de sodio. Espolvorea primero el bicarbonato sobre la mancha y, después, vierte un poco de agua oxigenada. Espera unos 30 minutos a que actúe y cepilla la alfombra. Después tendrás que pasar el aspirador. 
  • Orina. Las manchas de orina se eliminan espolvoreando sobre ellas una capa fina de bicarbonato, y pulverizando ligeramente con vinagre blanco o de limpieza, sin empapar la zona.
  • Tinta. Para quitar una mancha de tinta sobre la alfombra, humedecela primero con agua. Después aplica alcohol y frota con una bayeta de microfibra. 
Salón con sofá y alfombra© Tikamoon

Cómo combatir el mal olor en tu alfombra

Ya sea porque se haya mojado o porque se haya ensuciado con determinadas sustancias, tu alfombra puede desprender mal olor en determinadas ocasiones. Como, por regla general, no podemos lavarlas, la forma de eliminar este olor ha de ser otra. Hay dos trucos muy prácticos para acabar con ellos.

  • En seco: Espolvorea bicarbonato de sodio sobre toda la alfombra, y deja que actúe durante 3 o 4 días. Después aspira concienzudamente. 
  • En mojado: Pulveriza agua oxigenada por toda la alfombra (sin empaparla) y frota con una bayeta de microfibra. Después, seca totalmente. Divide la alfombra en varias zonas y ve trabajando con orden.
Salón con sofá y alfombra© La Redoute

Cuándo y cómo hacer una limpieza en profundidad

Al menos una vez al año, si no dos, es importante realizar una limpieza en profundidad de tus alfombras. Tienes la opción de llevarlas a la tintorería, aunque también puedes hacer esta limpieza en casa. Si te decides por esta última opción, sigue los consejos de La Ordenatriz y hazlo de esta manera:

Para empezar, espolvorea la alfombra con bicarbonato de sodio. Un truco para hacerlo correctamente es utilizar un colador metálico que te ayudará a distribuir bien el bicarbonato. En cuanto a la cantidad que tienes que utilizar, calcula unas cuatro cucharadas grandes por metro cuadrado de alfombra.

El siguiente paso consiste en llenar un pulverizador con vinagre blanco o, mejor aún, vinagre de limpieza. Tendrás que poner un vaso de vinagre por cada metro cuadrado de alfombra y pulverizar toda la superficie. Deja actuar 30 minutos y después aspira con energía. Para este tipo de trabajos conviene utilizar un aspirador potente como los de trineo.

La alfombra de la foto es el modelo Madara, de La Redoute Interiors. Es de estilo bereber y está fabricada con polipropileno 100 %, con aspecto de lana. La tienes disponible en varias medidas. 

Espacio con butaca y alfombra© Lorena Canals

Utiliza un aparato limpiador de tapicerías

Este tipo de aparatos que se usan para limpiar las tapicerías y los colchones, son también adecuados para dejar tus alfombras impecables. Resultan perfectos para eliminar manchas de todo tipo. Llevan un depósito al que se le añade un limpiador líquido específico diluido en agua. Comienza por pulverizar el líquido sobre la mancha y después aspíralo: la máquina se llevará la mancha y el agua. Los resultados son increíbles.

Lo importante a la hora de elegir un limpiador de alfombras y tapicerías, es que tenga la suficiente potencia como para succionar la suciedad y el agua, y no dejar la alfombra demasiado mojada. Este tipo de aparatos sirve para limpiar sofás, colchones, tapicerías de coches, moquetas y, por supuesto, alfombras. Existen muchas opciones en el mercado para elegir. Fíjate también en que cuente con una manguera lo suficientemente larga como para manejarlo con comodidad. Algunos modelos funcionan con baterías y son más manejables que los que tienen cable, aunque su potencia puede verse comprometida. En la foto, alfombra Kitchen Tiles Toffee, de Lorena Canals.