Pastel vasco con crema pastelera
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clock 01:05 | easyFácil | 6 PORCIONES

Pastel vasco con crema pastelera

Este pequeño pastel, que tiene su propio festival a 40 minutos de Biarritz (Francia), es también uno de los postres más tradicionales de la cultura gastronómica del País Vasco, donde inicialmente se rellenaba de frutas -como higos y ciruelas-, pero que su modernización le ha llevado a endulzarse con una densa crema pastelera.

Pastel vasco con crema pastelera

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Este pequeño pastel, que tiene su propio festival a 40 minutos de Biarritz (Francia), es también uno de los postres más tradicionales de la cultura gastronómica del País Vasco, donde inicialmente se rellenaba de frutas -como higos y ciruelas-, pero que su modernización le ha llevado a endulzarse con una densa crema pastelera.

Para la masa
  • 300 g de Harina
  • 200 g de Azúcar blanco
  • 1 unidad de Huevo
  • 3 ud de Yemas de huevo
  • 200 g de Mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 unidad de Limón
  • 1 cucharadita de Café
  • 1 pizca de Sal
Para la crema pastelera
  • 250 ml de Leche
  • 50 g de Harina
  • 50 g de Azúcar blanco
  • 2 ud de Huevos
  • 2 ud de Yemas de huevo
  • 0.5 unidad de Vainilla natural
  1. 1.

    Precalentamos el horno a 180 ºC con calor por arriba y por abajo.

  2. 2.

    Lavamos bien el limón y rallamos su piel. Reservamos.

  3. 3.

    Empezamos a trabajar la masa, colocando la harina en una superficie lisa y limpia, en forma de corona.

  4. 4.

    Batimos el huevo y lo añadimos a la corona anterior, junto con dos de las yemas de huevo, la levadura, el azúcar, la pizca de sal, la mantequilla a temperatura ambiente cortada en pequeños dados y la ralladura de la piel de limón.

  5. 5.

    Trabajamos la masa hasta que esté bien lisa, hacemos una bola con ella, la cubrimos con papel 'film' transparente y la dejamos reposar, al menos, un par de horas en el frigorífico.

  6. 6.

    Para la crema pastelera, calentamos la leche con la media vaina de vainilla.

  7. 7.

    En un bol, ponemos el azúcar, las dos yemas de huevo junto con los dos huevos enteros bien batidos. Blanqueamos la mezcla con una cuchara de madera.


  8. 8.

    Espolvoreamos la harina y añadimos la sal. Después agregamos la leche caliente sin dejar de remover.

  9. 9.

    Vertemos la mezcla en una cazuela y la calentamos a fuego suave, muy lentamente y sin dejar de remover. La crema debería espesar. Retiramos, seguimos removiendo y esperamos a que se enfríe.

  10. 10.

    Transcurridas las dos horas de reposo de la masa en la nevera, engrasamos un molde con un poco de mantequilla.

  11. 11.

    Dividimos la masa en dos partes, una de 2/3 de tamaño y otra de 1/3. Extendemos ambas piezas sobre una superficie lisa y enharinada con ayuda de un rodillo.

  12. 12.

    Colocamos la pieza más grande como base del molde, dejando que sobresalga por los bordes, vertemos la crema fría y, por último, cubrimos con la pieza de masa más pequeña, a modo de tapadera. Unimos los bordes de ambas masas con pequeños pellizcos.

  13. 13.

    Con la yema de huevo que teníamos reservada, batimos y pintamos la masa, dibujando con un tenedor la decoración que más nos guste.

  14. 14.

    Horneamos entre 30-35 minutos, cuando veamos que se ha dorado su capa superior. Retirar y dejar que se enfríe.