Espinacas y dieta: feliz pareja

Con sólo 26 calorías por cada 100 gramos de producto, estas verduras constituyen uno de los mejores aliados de la línea

por hola.com

El frío invita a los platos de cuchara (guisos, cocidos, estofados...). Y, aunque deliciosos, lo cierto es que en ocasiones aportan más calorías de las que después quemamos. Esto no significa que haya que renunciar a ellos sino combinarlos en la dieta con otros platos más ligeros (ya sabes, aquello de.... ‘lo ideal es seguir una dieta variada y equilibrada...’). Por ello conviene no perder de vista ingredientes tan interesantes como las espinacas que, según cómo se cocinen, pueden llegar a ser uno de los mejores aliados de nuestra figura. He aquí algunas curiosidades y consejos relacionados con esta milenaria verdura:

Las espinacas son, como decíamos, uno de los alimentos más recomendados en las dietas hipocalóricas ya que tan sólo aportan 26 calorías por cada 100 gramos. Así, su consumo es recomendable en aquellas situaciones en las que se intenta ‘enmascarar’ el hambre con un elevado volumen de ingesta, pero sin excederse en el aporte calórico.


Su contenido en fibra, al igual que ocurre con la gran mayoría de las verduras, es considerable, lo que resulta beneficioso para la salud.


En relación con su riqueza vitamínica, las espinacas presentan cantidades elevadas de vitaminas C y E, de acción antioxidante.


Por otro lado, los amantes de las espinacas tienen la suerte de poder disfrutar de ellas siempre que deseen, ya que su cultivo se produce durante todo el año y que además, aceptan muy bien la congelación. No obstante, encuentran su mejor momento, ahora, en los meses de frío.


En España son Zaragoza, Teruel, Toledo y Madrid las mayores productoras, siendo las clases más cultivadas la viroflay, la bloonsdale, la vital angalterre y la estivato


Diversidad de variedades para una verdura con decenas de posibilidades culinarias: espinacas rehogadas, cocidas, con bechamel, en puré, como guarnición de carnes y pescados, etc.


A la hora de elegirlas, sus hojas deberán ser de un color uniforme, verde oscuro o claro, según la variedad de la planta.


Para comerlas cocidas, elija las hojas más gordas, y para ensaladas, las más tiernas. Si las va a tomar crudas, consúmalas en seguida, y una vez cocidas no es muy conveniente conservarlas en la nevera.


Como disminuyen al cocer, calcule 500 gramos por comensal. Si las va a tomar crudas, unos 100 gramos. Esto puede ser un problema a la hora de cocerlas si no tiene un recipiente lo bastante grande. Un truco para evitar este problema es rociarlas con agua hirviendo: su volumen disminuirá.


¿Conoces alguna receta con espinacas que quieras compartir con el resto de lectores? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE COCINA

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie