Se trata de la primera visita a Ceuta en sus 12 años de reinado y cobra especial relevancia por la crisis migratoria que lleva sufriendo la comunidad autónoma desde hace varios meses. Los Reyes, que han recibido una cálida acogida por parte de los ceutíes, hoy pernoctarán y comerán en el Parador La Muralla.
Don Felipe y doña Letizia han asegurado que con la visita "largamente deseada y pendiente" de este martes a Ceuta han saldado una deuda, y que con ella quieren trasladar "el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, que es el futuro de España". Así lo han escrito en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Ceuta, donde han firmado antes de recibir las llaves de la ciudad autónoma.
¿Cómo es el Parador de Ceuta?
Inaugurado en 1967, "el Parador, situado en plena Plaza de Nuestra Señora de África, está adosado e integrado en las históricas Murallas Reales de Ceuta y junto al único foso militar de agua salada navegable de España. Estas fortificaciones tienen raíces que se remontan a la época romana, fueron reforzadas por Abderramán III en el siglo X y ampliadas entre los siglos XVI y XVIII", según reza en la web de Paradores de España.
La decoración del Parador La Muralla está inspirada en un estilo andalusí, con lámparas y un jardín lleno de palmeras con una preciosa piscina de preciosas vistas. Entre sus amplias y luminosas habitaciones destacan las suites, algunas de ellas antiguas bóvedas del Parque de Artillería.
La gastronomía de cada parador es una buena puerta de entrada para conocer los platos más típicos de cada región, pero adaptados a los gustos y presentaciones actuales. Y don Felipe y doña Letizia han dado buena cuenta, tras los actos institucionales de la mañana, de una cocina marcada por los pescados y mariscos del Estrecho, recetas de influencia andaluza y preparaciones de herencia marroquí.
¿Qué se come en el Parador de Ceuta?
La cercanía de Andalucía y Marruecos ha creado en Ceuta una cocina fronteriza en la que conviven técnicas, especias y recetas procedentes de ambas orillas.
No ha trascendido el menú que probarán los reyes de España, pero entre las especialidades del Parador La Muralla se encuentran el arroz caldoso a la marinera, la sopa de pescado y marisco y las frituras de pescado, muy conectadas con la tradición gastronómica del sur de España.
Aunque si se trata de comer elaboraciones típicamente ceutíes, hay que destacar el pez espada a la rigamonti, que lleva tomates y alcaparras; fue creada accidentalmente por un futbolista italiano en los años 50 y hoy forma parte del patrimonio gastronómico de la ciudad.
Entre las propuestas típicamente árabes que sirve el parador se encuentran el tajín de picantón a la moruna con limón confitado y aceitunas o la breua de pollo (pequeños paquetitos crujientes de pasta brick o filo rellenos de pollo especiado).
El broche dulce con el que han sorprendido a nuestros monarcas son algunos de los postres que tienen en carta, como las chuparquías, similares al pestiño andaluz pero con especias más exóticas, bañadas en miel o almíbar y cubiertas de sésamo; el flan ceutí de almendras o el pionono de turrón.
Ceuta, una despensa entre dos mares
El pescado es el producto ceutí más destacado, ya que en la ciudad confluyen prácticamente el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Sobresalen mero, salmonete, bonito, pez espada, lenguado, rodaballo, pulpo, choco o calamar, además de langostas, langostinos, gambas, cigalas... Pero el más destacado es la caballa, hasta el punto de que ha terminado dando nombre a los habitantes de la ciudad el popular gentilicio de caballas.
También existe una importante tradición de salazones, cuyos antecedentes se remontan a la época romana. Bonitos y los llamados volaores secados al sol siguen formando parte de la identidad gastronómica local.
Y entre las preparaciones que Turismo de Ceuta considera más emblemáticas, de influencias andaluzas y marroquíes, aparecen las papas con chocos, el gazpachuelo, las zanahorias con comino, el estofado de melva, los pinchos morunos, los caracoles al estilo ceutí, las caballas a la mar chica, el cuscús o la sopa de fideos gordos.
Con la visita de don Felipe y doña Letizia, los sabores de Ceuta se cuelan, aunque sea por unas horas, en una jornada histórica, que terminará con un encuentro en el mismo parador con unos 300 representantes de la sociedad ceutí. Los reyes harán noche aquí para continuar su viaje oficial y poner rumbo mañana a Melilla.









