Así es el refugio de Ferran Torres en París cuando tiene antojo de cocina española


El futbolista, afincado actualmente en la capital francesa debido a su trabajo en el Paris Saint-Germain, ha encontrado un restaurante donde saborear clásicos de nuestro recetario como la tortilla de patatas o el pisto.


Ferran Torres.© Getty Images
8 de octubre de 2026 a las 19:30 CEST

El pasado 19 de julio, después de marcar el gol decisivo que dio la victoria del Mundial de Fútbol en EE. UU. a la selección española, Ferran Torres se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la gesta. Por supuesto, su trayectoria ya era muy relevante: de sus comienzos en el Valencia CF a su paso por grandes clubes como el Manchester City o el FC Barcelona. Fue después del Mundial, con todos los focos puestos sobre él, cuando se hizo oficial su fichaje por el Paris Saint-Germain, un movimiento que llevó a Torres a instalarse en París el pasado mes de agosto. De hecho, han sido sus compromisos profesionales los que le han impedido acudir esta misma semana al acto de entrega del título de ‘Hijo Adoptivo de la Ciudad de València’, que el Ayuntamiento de la capital del Turia le ha concedido.

Ferran Torres, en su última visita a El Hormiguero.
Ferran Torres, en su última visita a El Hormiguero.

JAMÓN, TORTILLA Y PISTO, LOS ‘ANTOJOS’ DE FERRAN EN FRANCIA

Para un futbolista, acostumbrado a hacer las maletas allí donde le lleva su profesión, adaptarse a una nueva ciudad forma parte del oficio. Y París, además, no parece precisamente el peor destino posible: está cerca de España y, seamos sinceros, ¡es París! Pero incluso en una de las ciudades más fascinantes del mundo, la nostalgia acaba apareciendo, y algunas de las primeras cosas que se echan de menos tienen que ver con la mesa. Para esos momentos, Ferran Torres ha encontrado en pleno corazón de la capital francesa un lugar perfecto para calmar su antojo de cocina española.

Ferran Torres, en Rosario, junto a Adrien Delrue, uno de los dueños.  © rosario__paris
Ferran Torres en Rosario, junto a Adrien Delrue, uno de los dueños.

Así se lo contaba el propio Ferran a Pablo Motos durante su última visita a El Hormiguero. “El otro día fui a un restaurante de cocina española porque tenía antojo. Se llama Rosario. El dueño es francés, pero su abuela es de Alicante. Y me comí una tortilla de patatas con cebolla, un buen jamón, un buen pisto… y la verdad es que dije: ¡así cómo no voy a marcar goles!”, comentaba, entre risas.

ROSARIO: COCINA ESPAÑOLA EN PARÍS, ALEJADA DEL TÓPICO DE LA PAELLA

Efectivamente, de aquel día dejaban constancia las propias redes sociales de este restaurante parisino. “El héroe de toda una nación, en Rosario”, se puede leer en el texto que acompaña la imagen de Torres, junto con uno de los propietarios de Rosario.

Comedor del restaurante Rosario, en París. © rosario__paris
Comedor del restaurante Rosario, en París.

Abierto a finales del año pasado, a pocos pasos de La Bourse y del Palais Royal, este restaurante es el sueño hecho realidad de dos amigos y antiguos consultores, Adrien Delrue y Théodore Ballu, quienes quisieron crear en París un lugar que mostrara una imagen diferente de España y de su gastronomía.

Adrien, franco-español y con raíces familiares (tal y como comentaba Torres) en la provincia de Alicante, está especialmente vinculado a la historia del restaurante: Rosario es el nombre de su tía, que, junto con su familia, le transmitió desde pequeño el gusto por la cocina española.

“Nuestra ambición es crear una nueva escena ibérica, moderna, viva, popular, y transmitir que la cocina española no es solo una paella junto al mar”, explican en su propia web.

La cocina española manda en la carta de Rosario, más allá de la típica paella.  © rosario__paris
La cocina española manda en la carta de Rosario, más allá de la típica paella.

Para ello cuentan con la maestría de un chef de origen vasco, José María Goñi Martínez, formado en el Basque Culinary Center y con experiencia junto a Martín Berasategui. Rosario es su primera casa en la capital francesa y su propuesta podría definirse como cocina tradicional española, de producto, que no renuncia a ciertos toques contemporáneos. En la carta, de un precio, por cierto, nada disparado para ser París, no faltan clásicos como el pan con tomate, la tortilla de patata, las patatas bravas, los pimientos del Padrón, el  jamón ibérico, mejillones en escabeche… Como platos principales encontramos propuestas como el pisto con huevo frito rebozado de Galicia o carrilleras de cerdo ibérico con cacao.

Por supuesto, el apartado líquido también sabe a España, con referencias de vinos que van más allá de Rioja o Ribera. No falta la sangría ni una selección de cócteles de nombre tan sugerente como ‘Joselito Negroni’, ‘Orujo Sour’ o 'Cava Spritz'. Paseando un poco por la web y las redes de este restaurante parisino, con acento español, solo podemos decir: ¡Oh, Ferran, magnífica tu elección!