José Gordón ha llevado la excelencia de sus carnes de buey por todo el mundo. En la localidad leonesa de Jiménez de Jamuz está su 'casa': El Capricho, donde hace pocos meses inauguraba La Cúpula, reconocido como el mejor restaurante de carne del mundo en 2026 por la prestigiosa lista World’s 101 Best Steak.
Ahora tenemos la suerte de probar sus platos, gracias a que el emblemático Palacio de los Duques Gran Meliá, ubicado entre la Plaza de Oriente y la Gran Vía, acoge del 20 al 31 de mayo una experiencia en la que se recreará El Capricho, a través de unas jornadas gastronómicas en las que se servirá un menú único, con algunos de los platos más representativos de este templo de la carne.
Y hablamos de primera mano, porque hemos tenido la ocasión de probarlo junto a su creador, quien nos contó numerosas curiosidades de su excepcional trabajo con los bueyes, que cría con paciencia y en libertad y un enorme mimo para después poner todas sus piezas en la mesa. "Tenemos siempre alrededor de 300-400 animales, que pueden llegar a vivir hasta 20 años en nuestra finca de 120 hectáreas, de las cuales 160 son de pasto, a los que damos de comer también cereales de cultivo orgánico propio: una mezcla de centeno, cebada, trigo, avena y maíz", nos explica José Gordón.
La magia de esa carne la transforma en todo tipo de productos en la cocina de El Capricho y ahora también de La Cúpula, "un espacio místico, que refleja una energía de paz y sosiego y el amor que hemos puesto para que nuestros bueyes vivan felices... cuyo círculo cierra la leña de la encina de la finca con la que los cocinamos", asegura el maestro y añade: "Aquí solo hay carne, sal y tiempo, y cada músculo es tan diferente... con un sabor y una textura únicos, carnes que pueden llegar a tener procesos de maduración cercanos a los 140 días".
Menú de El Capricho para las jornadas del Jardín de los Duques
No puede haber un mejor lugar para reflejar toda esa filosofía, "el sabor, el origen y el tiempo", que el restaurante que alberga el Palacio de los Duques Gran Meliá, el Jardín de los Duques, donde estos días se sirve este menú basado 100% en las carnes de buey que tanto mima José Gordón; le han valido un reconocimiento mundial, y defiende como un legado gastronómico.
Este menú homenaje, que cuesta 200€, ofrece un recorrido de 12 pases con maridaje opcional con algunos de los vinos que también elabora El Capricho con uvas autóctonas de León (70€). Destacan platos como su famosa cecina Gran Reserva de larga duración envejecida en bodega, que también es parte de unas cremosísimas croquetas y con un sabor inolvidable; el clásico y jugoso steak tartar de cadera y caviar con su pan brioche; la morcilla artesanal hecha en la montaña de León 100% de buey o la icónica chuleta de buey selección José Gordón, ¡que es un auténtico espectáculo!
Pero también incluye nuevos sorprendentes cortes de músculos con diferentes curaciones (rabillo, redondo, presa o llana), un plato de La Cúpula, el espacio que la lista World’s 101 Best Steak ha considerado como el mejor restaurante de carne ¡del mundo! Se trata del meloso escabeche de jarrete de buey con berenjena asada, que se quedará en la carta de Jardín de los Duques hasta finales de año, y el singular postre de torta de pasta quebrada de manteca de buey con helado de galleta y espuma de chocolate blanco.
Inspirado en el universo de Velázquez, el hotel que recibe a José Gordón combina elegancia, legado histórico y sensibilidad artística, con espacios como el Jardín de los Duques y su rooftop, Mirador de los Duques. Con iniciativas como esta, Gran Meliá consolida su apuesta por la alta gastronomía, la calidad del producto, la reinterpretación de la tradición y el saber hacer de chefs de prestigio.







