Kim Kardashian no para de trabajar y la novedad es que, además de grabar The Kardashians que ya va por la octava temporada (sin contar las veinte disponibles de su reality show anterior), dirigir la empresa millonaria Skims y ser madre de cuatro niños, también está consolidando su faceta como actriz. Después de confesar en uno de los capítulos de su programa familiar que merecería una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ahora se encuentra inmersa en la presentación de la segunda temporada de la serie Todas las de la ley junto a Naomi Watts o Sarah Paulson. Las protagonistas han viajado hasta Ciudad de México, donde Kim ha confirmado que su tono de colorete es perfecto para eliminar por completo cualquier signo de cansancio. El secreto, además del color, es la zona en la que se aplica el blush, mucho más arriba de lo que nos imaginábamos.
Colorete con poder contra el cansancio
Impresionante con un escultural vestido de Alta Costura de Schiaparelli, de la colección otoño-invierno de este año, Kim ha presentado en México la segunda temporada de su serie de Hulu. Ha confiado en su look de belleza de cabecera en el que ya no falta el colorete en tonos rosas que contrarresta por completo las ojeras. La razón del poder antifatiga de este color es que atenúa la oscuridad que rodea la mirada por las pocas horas de sueño; un tono que además sienta bien en prácticamente cualquier complexión: dulcifica e ilumina las facciones en todo tipo de pieles. Aparte, esa característica luminosa se potencia cuando se aplica el cosmético lo más pegado posible a la esquina exterior del ojo como hace ella.
La técnica recuerda a la del maquillaje rumi de la K-Beauty, que busca un acabado lleno de luminosidad, y requiere de ligereza a la hora de aplicar productos como el corrector de ojeras: "Uno de los errores más habituales al intentar conseguir una piel de cristal es aplicar demasiado corrector", apunta Paula Aroca, maquilladora profesional y portavoz de Druni; "utiliza poca cantidad y difumina muy bien para que la zona de la ojera se vea descansada, pero no pesada. Un truco es aplicar producto solo en el lagrimal, la parte externa del ojo y las pequeñas zonas de sombra. Así la mirada se abre sin perder frescura".
Otra coincidencia del look de Kim con el maquillaje rumi es dónde se coloca el colorete: "Se aplica alto, sobre el pómulo, y se funde hacia la sien para levantar visualmente el rostro", explica Aroca. "El resultado tiene que parecer rubor natural y saludable, como si fuese parte de nuestra piel. Ese punto 'me he sonrojado un poco' es exactamente lo que hace que el maquillaje rumi se vea joven, fresco y favorecedor".
El iluminador también ayuda a atraer la luz al rostro, pero se reduce a toques estratégicos: "Debe colocarse solo en las zonas donde la luz incide de forma natural. En la parte alta del pómulo, puente de la nariz, arco de Cupido y, si quieres, un toque en el lagrimal. Elige fórmulas líquidas o en bálsamo, porque se integran mejor con la piel. Los iluminadores demasiado metálicos pueden romper la naturalidad del look", avisa la experta.
Como último truco que borra el cansancio, el ahumado sombreado en tonos tierra de la línea inferior del ojo ayuda a abrir la mirada, esconder la ojera y dar profundidad a la expresión. Un gesto que se potencia al aplicar máscara de pestañas también en las inferiores para acentuar el "efecto apertura" con un acabado en abanico.










