El último vestido blanco de Mary de Dinamarca nos ha hecho fijarnos en sus tonificados brazos. El diseño sin mangas de Toni Maticevski que eligió el pasado 25 de septiembre para el 150º aniversario de la Fundación Carlsberg dejaba a la vista unos hombros fuertes y unos bíceps y tríceps definidos que recuerdan a los de la reina Letizia. Y, claro, surge la pregunta: ¿qué podemos hacer para cuidar los nuestros a partir de los 50?
Para saber por dónde empezar, conviene distinguir entre el músculo, la grasa localizada y la calidad de la piel. Porque cada uno requiere un trabajo distinto. Con ayuda de los expertos, repasamos qué pueden aportar el entrenamiento de fuerza, la alimentación y los tratamientos según lo que queremos mejorar.
El primer paso está: trabajar la fuerza
"La firmeza del brazo depende muchísimo del músculo", explica la esteticista Marta García. Desde su centro aconsejan acompañar los cuidados estéticos con ejercicios de fuerza que trabajen tríceps, hombros y espalda. Entre los movimientos que propone figuran el press de hombro, las extensiones de tríceps, el remo y la plancha. La experta habla de tres sesiones semanales, con ejercicios, repeticiones y pesos adaptados a la capacidad de cada persona. También podemos encontrar trabajo de brazos en disciplinas de moda como el barre o el pilates.
La alimentación también cuenta
Para potenciar ese trabajo, Marta Grau, médico estético de Clínica Planas, recomienda incluir proteína en cada comida. "Esto ayuda a controlar el apetito y a mantener la masa muscular", señala. Huevos, yogur natural, queso fresco y cotagge, legumbres, pescado, carnes magras, tofu, tempeh... Son algunos de los alimentos que permiten repartir las fuentes de proteína entre las distintas comidas y adaptarlas a nuestros gustos.
Grau plantea organizar comida y cena con medio plato de verduras, un cuarto de proteína y otro cuarto de hidratos de calidad, con opciones como patata, arroz integral o quinoa. A ello suma aceite de oliva, fruta entera, frutos secos y pescado azul dentro de una alimentación variada. Segñun se se sabe, la reina Mary sigue una dieta baja en carbohidratos y rica en verduras al vapor, aguacate, ensaladas de hoja verde, pan de centeno, pescados a l brasa (sobre todo salmón), frutos secos, semillas y bayas.
Tratamientos personalizados
Antes de elegir un tratamiento, conviene valorar cuánto intervienen la grasa localizada y la pérdida de elasticidad. La doctora Cristina de las Heras, médico estético de DEMYA, señala que los cambios hormonales y la exposición solar acumulada pueden acentuar la flacidez de los brazos. En consulta, además del contorno, se fijan en signos como una piel de aspecto fino y arrugado o con menor capacidad de recuperación.
Para tratar la flacidez leve, la doctora Rita Sêco señala la radiofrecuencia corporal, que utiliza ondas electromagnéticas para calentar de forma controlada los tejidos y estimular la producción de colágeno. "Como los resultados aparecen de forma progresiva y requieren varias sesiones, comenzar con suficiente antelación es siempre la mejor estrategia", explica.
Para mejorar la firmeza, la doctora Cristina de las Heras contempla Venus Legacy, una radiofrecuencia multipolar que plantea como una opción progresiva, y Thermage FLX, una radiofrecuencia monopolar con la que busca un efecto más marcado en una sesión. La elección depende de la intensidad de la flacidez y de las condiciones del tejido. Cuando también existe grasa localizada, señala Exion, que combina radiofrecuencia monopolar y ultrasonidos. Para mejorar las irregularidades de la piel de los brazos con aspecto de "piel de naranja", menciona D-Actor, basado en ondas acústicas
La esteticista Marta García propone en sus centros de Oviedo Arm Sculpt Reset, un protocolo específico para brazos que utiliza Zionic Pro Max, un equipo que combina radiofrecuencia con masaje rotacional para trabajar la firmeza y la textura de la piel. Desde su centro explican que puede combinarse con ondas de choque, drenaje o masaje remodelante según las necesidades de cada paciente.
Otra opción es el masaje mecánico de LPG con CELLU M6 Infinity. Marta Grau, médico estético de Clínica Planas, destaca su trabajo sobre la movilidad de los tejidos y la calidad cutánea. La firma cuenta además con un protocolo específico para brazos el cual, según explica Antonio Arjona, fisioterapeuta y responsable de formación de la marca, trabaja desde el codo hasta el omóplato y por el antebrazo.
Para trabajar la musculatura, Palasiet Wellness Clinic & Thalasso ofrece EMSCULPT, una tecnología de estimulación electromagnética que provoca contracciones musculares. Manuela Auñón, responsable de su área estética, incluye los bíceps y los tríceps entre las zonas que pueden tratarse y lo plantea como complemento al ejercicio dentro de un estilo de vida saludable.
Otra alternativa médica es la bioestimulación con ácido poliláctico. La doctora Mar Mira explica que, en brazos, orienta este tratamiento a mejorar la calidad cutánea y el soporte del tejido. "La cara interna de los brazos suele ser una de las primeras zonas donde se hace visible la pérdida de elasticidad y firmeza", señala.
Qué resultados podemos esperar y en cuánto tiempo
La doctora Cristina de las Heras sitúa los cambios en textura, celulitis o grasa localizada alrededor de las cuatro a ocho semanas, según el tratamiento y las características de cada paciente. En algunos casos propone combinar procedimientos y realizar sesiones de control para mantener los resultados. La valoración también permite reconocer los límites de la aparatología. Cuando la piel presenta una laxitud extrema y ha perdido capacidad de recuperación, la doctora señala la cirugía como alternativa para retirar el exceso de piel.
Los brazos también tienen su rutina de cuidado
Para cuidar los brazos en casa, podemos elegir fórmulas que hidraten, suavicen las zonas ásperas o se orienten a mejorar la apariencia de firmeza. Conviene escoger según lo que necesita nuestra piel y prestar atención a cómo responde.
















