Eugenia Silva, espectacular a los 50, nos desvela sus secretos ‘beauty’: “No bebo alcohol, practico yoga y la radiofrecuencia me funciona”


“Me gusta llevar una dieta equilibrada y cuidarme, aunque sin privarme de nada”, afirma la modelo y empresaria


Eugenia Silva con sus chivitos en el regazo© JESÚS ISNARD
16 de febrero de 2026 a las 22:07 CET

A sus 50 años recién cumplidos —el pasado 13 de enero—, Eugenia Silva no sólo mantiene su impresionante figura de modelo, después de tener dos hijos. Además, se ha convertido en una de las mayores prescriptoras del mundo de la belleza, gracias a una piel bonita, lisa y luminosa. De hecho, sigue trabajando con las marcas más prestigiosas, como Lancaster, de la que es imagen internacional, pero también disfruta cuidándose “porque el cuerpo es el único que tenemos y al final, como se suele decir, es nuestro templo”. Ese es uno de sus trucos de belleza, como nos contó cuando nos abrió hace unos días las puertas de su casa de Extremadura.

Eugenia Silva en su casa de campo extremeña© JESÚS ISNARD

Hace poco, la súper modelo y empresaria tuvo que someterse a una operación de cadera, debido a una artrosis severa, lo que vivió como una llamada de atención. “Soy joven para una intervención así, y enfrentarme a ello me obliga a escucharme de verdad. Te das cuenta de lo frágiles que somos y de que el cuerpo no funciona solo: hay que escucharlo, respetarlo y tratarlo con cariño. Al final, la salud es un regalo y merece toda nuestra atención”.

Eugenia sostiene en sus manos el primer número de "Fashion", cuya portada protagonizó, en octubre de 2012© Jesús Isnard

La verdad, “siempre me he cuidado”, sostiene Eugenia, que se toma las disciplinas como una inversión: “Me gusta pensar en qué es lo más beneficioso para mí, no desde un punto de vista estético, sino siempre mirando a largo plazo, pensando en el futuro”. Ese es uno de sus trucos de belleza, como nos contó cuando nos abrió hace unos días las puertas de su casa de Extremadura.

Las marcas más prestigiosas siguen confiando en ti. Ahora eres embajadora internacional de Lancaster... ¿Cuál es la clave para mantenerte en la cima?

Creo que la clave está en la coherencia y en no perder nunca la curiosidad. Ser constante, trabajar con respeto y adaptarte a los cambios sin dejar de ser tú misma. No obsesionarte con estar "arriba", sino con hacer bien tu trabajo y disfrutarlo. En este momento de mi carrera, para mí es mucho más importante tener algo en común con las marcas con las que trabajo: una visión de futuro compartida, unos principios y unos valores claros. Necesito sentir que nos aportamos cosas bonitas mutuamente, que hay un equipo detrás y una historia que se construye a largo plazo, más allá de un contrato puntual. En el caso de Lancaster, esa conexión existe, y cuando hay coherencia y respeto, el trabajo fluye de una manera mucho más natural y auténtica.

Eugenia, tu relación con las marcas de belleza, ¿es uno de los secretos de tu fabuloso aspecto?

Lo primero, tengo que dar gracias a mi genética, claramente heredada de mi madre. Pero también llevo una vida muy sana desde siempre. No bebo alcohol, me gusta llevar una dieta equilibrada y cuidarme, aunque sin privarme de nada. Es verdad que no puedo tomar gluten ni lactosa, pero aun así disfruto muchísimo de la comida y no vivo desde la restricción. Creo que cuanto más sano está tu cuerpo, más sana está tu mente. Más allá de eso, creo mucho en la constancia y en las rutinas. Todo lo que hago lo hago por sentirme mejor, no por una cuestión puramente estética.

¿El deporte te ayuda? ¿Qué disciplinas practicas?

El deporte me ayuda muchísimo a nivel mental; está demostrado que te hace más feliz, y además me gusta dar ejemplo a mis hijos. Practico yoga, entreno en el gimnasio, doy largos paseos…

Eugenia Silva sonríe con dos perros, vestida con abrigo y botas en "Dehesa de Arriba", la finca que posee en la provincia de Badajoz. © Jesús Isnard

¿Has tenido que intensificar tus entrenamientos? 

He adaptado el entrenamiento a lo que me ha indicado el médico después de la operación. Hago una vida totalmente normal, entreno con regularidad y sigo activa. Continúo con la rehabilitación y todavía no puedo correr ni hacer ejercicios de impacto, pero en todo lo demás llevo una vida completamente normal.

¿También te haces tratamientos?

Sí, también me gusta cuidarme desde el lado de la belleza. Me interesa probar aparatología nueva, pero no me gustan los tratamientos agresivos. Prefiero trabajar de una manera constante, rutinaria y respetuosa con mi cuerpo antes que hacer algo puntual demasiado invasivo. En ese camino tengo grandes aliadas como la doctora Natividad Cano y Paz Torralba, en The Beauty Concept, que cuidan tanto de mi cuerpo como de mi piel y mi cara. Todo esto, al final, se traduce en sentirme mejor por dentro, y eso es lo que creo que se refleja por fuera.

Eugenia Silva posando en su casa de Extremadura© Jesús Isnard

Al llegar a esta etapa de tu vida, ¿has cambiado tus rutinas de cuidado de la piel? 

Con los años he ido afinando mucho mis rutinas de cuidado de la piel. Me gusta la constancia y procuro continuar en casa los tratamientos que me hago en cabina. La radiofrecuencia, por ejemplo, me funciona muy bien. Creo que el retinol es uno de los grandes aliados para tener una piel bonita, aunque reconozco que me ha llevado años encontrarle el truco. Y, por supuesto, la protección solar es absolutamente fundamental. Estoy convencida de que se puede tener una piel preciosa con muy pocos productos, siempre que sepas utilizarlos bien. A mí me gusta investigar, saber qué componentes llevan los productos que uso y cómo sacarles el máximo partido.

¿Qué más haces para mimarte a la vez que te cuidas?

Los masajes me encantan. Incluso los de rehabilitación, que se supone que no son precisamente placenteros... Llevo ya más de dos meses con mi querida Virginia y creo que no la voy a soltar nunca. Al final, todo forma parte del mismo cuidado: escuchar el cuerpo, ser constante y tratarte con cariño.

Eugenia Silva, sujetando unos pollitos© Jesús Isnard

Dices que te gusta llevar una dieta equilibrada, ¿tienes que estar ahora más pendiente de la báscula?

No, de hecho, nunca he hecho dieta como tal. Siempre he intentado llevar una alimentación equilibrada, pero disfrutando de todo. Es verdad que no puedo comer gluten porque soy altamente intolerante, pero eso no quita que, por ejemplo, cuando vengo a Extremadura, no puedo evitar comerme unos churros… me encantan. Me gusta mucho la comida tradicional, sin cosas demasiado rebuscadas, lo básico y bien hecho. Pero también disfruto muchísimo yendo a un japonés buenísimo o a un tailandés, porque la comida oriental me encanta. Creo que el equilibrio está ahí: comer bien, cuidarte, pero sin perder nunca el placer.

Eugenia Silva con sus chivitos en el regazo© JESÚS ISNARD

¿Tomas suplementos, vitaminas, superalimentos...?

Para mí el wellbeing es una visión global y pasa necesariamente por confiar en profesionales y dejarte asesorar bien. Siempre lo digo: en cuestiones médicas, de entrenamiento, de nutrición, de maquillaje o de peluquería, no tenemos por qué saberlo todo. Al final solo podemos hablar de lo que nos funciona a cada una a nivel individual, y eso no sirve como receta universal. En ese cuidado integral, la suplementación es esencial para mí, siempre bien pautada y adaptada a cada momento vital. Creo que es fundamental ponerse en manos de personas especializadas, porque algo que a mí me viene bien puede no ser lo adecuado para otra mujer. En este momento confío plenamente en Vicente Mera, a quien me presentó Paz Torralba, y con quien estoy trabajando tanto en el tema de los huesos como todo lo relacionado con la perimenopausia. El objetivo no es solo tratar algo concreto, sino estar bien, sentirme bien conmigo misma y cuidar mi salud de forma consciente. Quiero vivir muchísimos años, porque tengo muchas cosas que hacer y dos hijos maravillosos a los que quiero disfrutar durante mucho tiempo. Cuidarme, dejarme acompañar y confiar en quienes saben más que yo es, para mí, una forma muy clara de invertir en el futuro.

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