"Mi gran lotería: estar en familia y poder disfrutar del pueblo", una frase de Lucía Pombo que explica a la perfección la filosofía de vida que comparte con su marido, Álvaro López Huerta. A la espera de conocer a su primer bebé, Lola, la pareja alterna Madrid con escapadas, cada vez más frecuentes, a su querido Adrados (Segovia). Aunque la familia Pombo puso a la venta la espectacular vivienda en este pueblo castellano, la mayor de las hermanas y su pareja poseen una casa que combina la arquitectura tradicional de la localidad con el interiorismo de lujo, un auténtico refugio de diseño en el que el estilo rústico convive con los toques modernos en perfecta armonía.
Ha sido la madre de Álvaro, la interiorista Cristina Huerta, la encargada de esta reforma integral, un proyecto muy especial al tratarse de la casa familiar, que sirve de punto de encuentro y reunión. En el exterior, lo que más destaca es el encanto de una construcción en piedra que contrasta con las preciosas ventanas y la puerta en un color azul grisáceo, toda una declaración de intenciones, pues deja claro que es un refugio para descansar y encontrar la paz. El interior se divide en dos edificaciones, la primera es el eje central de la propiedad, mientras que una casita de invitados hace el lugar perfecto para recibir a sus allegados. De planta abierta, el salón, la cocina y el comedor son un auténtico ejemplo de que la tendencia rústica puede modernizarse, por ejemplo, el alto techo de vigas de madera oscura convive con un ventilador de techo de diseño minimalista en acero. La cocina se ha creado como el corazón de la casa, donde cocinar es una actividad lúdica más gracias a su gran isla en la que la zona de trabajo también es un punto de encuentro. El truco de experta más llamativo de Cristina Huerta es un impresionante plato central que corona la mesa del comedor y que gira para que todos los comensales tengan todo a mano.
Claves deco:
- Ubicación: Adrados (Segovia)
- La firma: Reforma integral de la interiorista Cristina Huerta
- El concepto: Arquitectura tradicional castellana convertida en un oasis de lujo cool y relajado
- La distribución: Un eje central de planta abierta y una casita de invitados independiente
- Gama cromática: Piedra caliza y tonos neutros rotos por un magnético azul grisáceo y toques terracota
- Lo más buscado: Una zona exterior con porche de diseño y una piscina tipo alberca integrada en el paisaje
- El secreto: Piezas cargadas de valor sentimental y un ingenioso truco de experta en la mesa del comedor...
Durante el "house tour" que el propio Álvaro ha desvelado, hemos podido ver algunas piezas muy significativas y de gran valor sentimental. Por ejemplo, un antiguo zapatero restaurado por él y su padre hace las funciones de mesita de noche, mientras que un telesférico de juguete de madera decora con gran acierto el hueco bajo la escalera. Detalles que demuestran que es una casa con alma.
El gran tesoro, sin duda, es la zona exterior. El porche se ha diseñado como una prolongación del interior, donde hasta el rincón del aperitivo tiene su punto de diseño con el toque rural y el azul magnético de la piscina se funde con la piedra de caliza de los muros, creando una sensación de oasis de paz.



