Si alguna vez pensaste en retocarte el flequillo en casa, no estás sola. Ni Dakota Johnson se resiste a hacerlo (y con martini en mano, nada menos). En una entrevista con una revista alemana, la actriz confesó: "Siempre viajo con tijeras y me encanta tomarme un martini mientras me lo corto". La frase, entre glamour y rebeldía, encapsula su estilo de belleza despreocupado pero profundamente personal. ¿El problema? Los estilistas no aprueban su técnica.
Desde niña, Dakota lleva flequillo. "Me lo corté yo misma cuando tenía unos cuatro años y me encantaba", ha contado. Y aunque ha pasado por algunas fases sin él, siempre vuelve. El flequillo es parte de su identidad visual. Aunque en la alfombra roja lo trabajen profesionales como Mark Townsend, en casa se encarga ella. Pero, ¿deberías tú hacer lo mismo?
¿Realmente puedes cortarte el flequillo en casa sin arruinarlo?
La respuesta corta es: depende. Alberto Sanguino, Education Manager de Llongueras, es directo: "Si te da igual el resultado, adelante. Pero hay muchos factores que pueden arruinarlo: remolinos, textura, densidad, retracción del pelo, forma del rostro…". El experto incide en que aunque parezca sencillo, no lo es y más "si quieres un flequillo muy determinado". Incluso el estado emocional (y tu pulso) puede afectar cuando vas a utilizar una tijera.
Dicho esto, hay situaciones límite (un flequillo que tapa los ojos, una agenda imposible, una urgencia estética real) en las que muchas personas deciden retocarlo igualmente. En ese contexto, esta guía no pretende enseñar a cortar, sino ayudarte a entender por qué es tan fácil estropearlo y qué factores entran en juego.
Guía exprés para retocar el flequillo en casa sin drama
- Elige el momento (y el lugar) con cabeza. No lo hagas con prisa ni con el móvil en la mano. Busca buena luz, un espejo estable y un estado de ánimo sereno. Un martini puede sonar bien para Dakota, pero no es parte del protocolo recomendado.
- Usa las herramientas adecuadas. "Nada de tijeras de cocina", recomienda Sanguino. Consigue unas tijeras profesionales de filo liso, diseñadas para cortar cabello. Son más precisas y no dañan la fibra capilar.
- Hazlo con el cabello seco y natural. Cortar en mojado puede engañar: el cabello se encoge al secarse. Si lo cortas mojado, es probable que quede más corto de lo que querías. Así que sí: en seco y como va a quedar.
- Aquí viene la técnica de Viktoria Petrova, peluquera viral en TikTok y experta en flequillos. Empieza separando la sección frontal del flequillo según la forma de tu rostro y el movimiento natural de tu cabello. Después, haz dos giros al mechón central: esto permite que los laterales caigan de forma automática más largos, sin necesidad de forzar el degradado. Este truco simple (pero técnico) ayuda a que el corte se adapte mejor al óvalo facial sin crear líneas duras.
- Respeta la regla de oro: menos es más. Corta milímetro a milímetro. Puedes quitar más, pero no puedes volver atrás. Retoca con paciencia, no improvises con tijeretazos impulsivos. La tijera debe estar ligeramente inclinada, nunca perpendicular. No busques una línea recta ni cortes abruptos, el flequillo debe fundirse con el resto del cabello, no pelearse con él.
- No busques perfección absoluta. Un buen flequillo es imperfectamente natural. Si no sabes desfilar o descargar volumen, es mejor dejarlo para el profesional. Pero si solo necesitas ver y respirar, un microcorte bien hecho puede salvarte la semana.
Cortarse el flequillo una misma puede ser un acto de empoderamiento. En propias palabras de la propia Dakota: "Nos dicen constantemente que no somos lo suficientemente buenas. Si la mujer a la que más admiras no te dice desde pequeña que eres perfecta, eso puede realmente destruirte". Quizá por eso su ritual puede ser terapéutico. Y si no queda perfecto, bienvenida al club. Hay belleza en la imperfección.
Si el resultado no es lo que esperabas, hay aliados de emergencia: horquillas minimalistas, diademas joya, pañuelos de seda o un moño con mechones sueltos. También puedes optar por el falso curtain bang peinando hacia los lados y aplicando un poco de textura. Y si nada funciona, respira: el pelo crece. Siempre puedes pedir ayuda profesional mañana.








