Marc Rodríguez, psicólogo, sobre el fenómeno de las 'frutinovelas': "Este tipo de contenido no exige concentración ni análisis, y aun así ofrece pequeñas recompensas constantes"


El experto explica cómo estas breves historias de frutas con rostro humano activan la dopamina y por qué nuestro cerebro las prefiere antes que cualquier contenido complejo


Marc Rodríguez, psicólogo especialista en inteligencia emocional © Marc Rodríguez
Ana Merodio - Redactora senior de actualidad
24 de abril de 2026 a las 15:00 CEST

Empiezas viendo una fresa que llora por amor… y cuando te das cuenta, ya vas por el cuarto capítulo de una historia protagonizada por un plátano infiel y una naranja despechada. Las llamadas 'frutinovelas', historias de apenas 30 segundos en las que frutas con rostro humano viven auténticos dramas,  se han convertido en uno de los contenidos más adictivos de redes como TikTok o Instagram.

Las 'frutinovelas', con historias rápidas y giros constantes, enganchan porque, como explica Marc Rodríguez, "nuestro cerebro tiende a buscar estímulos agradables con el menor esfuerzo posible"© frutinovelas
Las 'frutinovelas', con historias rápidas y giros constantes, enganchan porque, como explica Marc Rodríguez, "nuestro cerebro tiende a buscar estímulos agradables con el menor esfuerzo posible"

Pero, ¿por qué algo tan simple engancha tanto, incluso a adultos que saben que es repetitivo? El psicólogo especialista en inteligencia emocional Marc Rodríguez lo explica claro: "Nuestro cerebro tiende a buscar estímulos agradables con el menor esfuerzo posible".

 Y eso es exactamente lo que ofrecen estas historias: emociones rápidas, giros constantes y pequeñas recompensas que nos empujan a seguir viendo… casi sin darnos cuenta. Hablamos con el experto de este fenómeno que tiene enganchado a medio mundo. 

¿Qué tienen las 'frutinovelas' que las hace tan adictivas, incluso para adultos que saben que son contenido simple o repetitivo?

Lo interesante es que su fuerza está precisamente en esa simplicidad. Nuestro cerebro tiende a buscar la eficiencia, es decir, obtener estímulos agradables con el menor esfuerzo posible. Este tipo de contenido no exige concentración ni análisis, y aun así ofrece pequeñas recompensas constantes en forma de giros, emociones rápidas o finales que invitan a seguir viendo. A nivel psicológico, esto activa el sistema de recompensa, muy vinculado a la dopamina, que es la sustancia que nos empuja a repetir conductas que nos resultan placenteras. Por eso, aunque sepamos que es repetitivo o simple, seguimos consumiéndolo, porque está diseñado para enganchar de forma muy directa.

Aunque sepamos que es repetitivo o simple, seguimos consumiéndolo, porque está diseñado para enganchar de forma muy directa

¿Estamos ante una forma de "regresión emocional" o consumo de contenido infantil en adultos, o simplemente es una nueva forma de entretenimiento ligero?

No hablaría tanto de regresión emocional en un sentido clínico, sino más bien de una búsqueda de alivio mental. En momentos de saturación o estrés, el cerebro tiende a optar por estímulos más fáciles de procesar, más predecibles y menos exigentes. Es cierto que este tipo de contenido comparte características con narrativas más simples o incluso infantiles, pero no implica necesariamente inmadurez. Tiene más que ver con una necesidad muy actual de desconectar rápidamente. En lugar de invertir energía en contenidos complejos, muchas personas buscan algo que les permita relajarse sin tener que pensar demasiado.

Frutas con cuerpos de humano y rostros hiperrealistas protagonizan melodramas de apenas 30 segundos© frutinovelas
Frutas con cuerpos de humano y rostros hiperrealistas protagonizan melodramas de apenas 30 segundos

¿Cómo influye el formato corto y el consumo en plataformas como TikTok o Instagram en el éxito de este tipo de contenidos?  

El formato corto es fundamental para entender el fenómeno. Estas plataformas están diseñadas para captar la atención en cuestión de segundos y mantener al usuario dentro el mayor tiempo posible. Esto favorece contenidos que entren rápido, que generen una emoción inmediata y que dejen un pequeño gancho para continuar. Las 'frutinovelas' encajan perfectamente en esta lógica porque condensan una historia en muy poco tiempo, eliminando todo lo que no es esencial. A nivel psicológico, hablamos de consumo impulsivo y de alta inmediatez, donde el cerebro se acostumbra a recibir estímulos constantes y rápidos, lo que refuerza el hábito de seguir deslizando y consumiendo sin apenas pausa.

¿Puede el éxito de las 'frutinovelas' estar relacionado con el cansancio mental o la necesidad de evasión de noticias más trágicas y reales?  

Sí, claramente hay una relación. Vivimos en un contexto de sobreinformación donde gran parte de las noticias tienen una carga emocional intensa, muchas veces negativa. Esto genera lo que llamamos fatiga informativa o saturación emocional. Frente a eso, el cerebro busca espacios de descanso. Las 'frutinovelas' ofrecen justo eso, una experiencia ligera, predecible y sin implicación emocional profunda. Funcionan como una especie de desconexión rápida, una forma de evadirse sin tener que enfrentarse a contenidos complejos o difíciles de digerir.

Funcionan como una especie de desconexión rápida, una forma de evadirse sin tener que enfrentarse a contenidos complejos o difíciles de digerir

En un contexto de saturación informativa, las frutinovelas actúan como alivio y aunque sepamos que son bastante absurdas las consumimos sin parar © frutinovelas
En un contexto de saturación informativa, las frutinovelas actúan como alivio y aunque sepamos que son bastante absurdas las consumimos sin parar

¿Consumir este tipo de historias tan simples y rápidas puede afectar a nuestra capacidad de concentración?

Depende sobre todo de la cantidad y del equilibrio con otros hábitos. Un consumo ocasional no tiene por qué ser problemático, pero si se convierte en la forma principal de entretenimiento sí puede influir. Este tipo de contenido entrena al cerebro a moverse en ritmos muy rápidos, con cambios constantes y recompensas inmediatas. A largo plazo, esto puede hacer que nos cueste más mantener la atención en tareas que requieren tiempo, esfuerzo o profundidad. No es que “estropee” la concentración de forma directa, pero sí puede reducir nuestra tolerancia a la espera y al esfuerzo cognitivo sostenido.

Este tipo de contenido entrena al cerebro a moverse en ritmos muy rápidos, con cambios constantes y recompensas inmediatas

¿Crees que esto es una moda pasajera o que refleja un cambio más profundo en la sociedad? 

 Probablemente estemos viendo las dos cosas a la vez. El formato concreto de las 'frutinovelas' puede evolucionar o incluso desaparecer con el tiempo, pero lo que representan va más allá. Hay un cambio claro en cómo consumimos información y entretenimiento. Cada vez valoramos más la inmediatez, la facilidad y la rapidez en la gratificación. Esto tiene que ver con el ritmo de vida actual, con la digitalización y con cómo gestionamos la atención. En ese sentido, más que una moda aislada, es un reflejo de una transformación más profunda en nuestros hábitos y en nuestra manera de relacionarnos con el contenido.ó