La cuenta atrás para Semana Santa ya está en marcha y, con ella, los viajes, escapadas y planes fuera de casa. Cada vez son más las personas que deciden incluir a sus perros y gatos en estos desplazamientos, pero hay un detalle que muchos pasan por alto: no siempre lo viven igual que nosotros.
El cambio de rutinas, los desplazamientos, los nuevos entornos y el aumento de estímulos pueden convertirse en un cóctel perfecto para generar estrés o ansiedad en nuestras mascotas si no se gestionan bien.
Y no es algo puntual. Se estima que 1 de cada 5 perros puede sufrir ansiedad por separación y que hasta el 70% de los problemas de comportamiento están relacionados con el estrés.
Primavera, una época de mayor estrés
Con la llegada de la primavera, cambian muchas cosas: hay más horas de luz, más actividad en la calle, más ruido y más movimiento en casa. Para nosotros puede ser sinónimo de ocio. Para ellos, no siempre.
Perros y gatos pueden mostrar señales claras de incomodidad:
- En perros: jadeo constante, inquietud, ladridos o comportamientos destructivos
- En gatos: aislamiento, irritabilidad, cambios en el apetito o en sus hábitos
Detectarlas a tiempo es clave para evitar que el problema vaya a más.
El error más común al viajar con mascotas
Aquí está uno de los puntos clave. Pensar que se adaptarán sin más.
Tal y como explica Marta Escorsa Baqués, veterinaria y product manager de Virbac, laboratorio especializado en salud animal:
El error más habitual es pensar que nuestras mascotas se adaptarán automáticamente a cualquier plan. Muchas veces organizamos escapadas o viajes sin tener en cuenta que para ellos todo es nuevo: el entorno, los olores, los sonidos e incluso los horarios.
Y añade:
"Los cambios bruscos, especialmente en animales que necesitan rutinas para sentirse seguros, pueden generar inseguridad y ansiedad. Además, tendemos a introducir demasiados estímulos de golpe, como viajes largos, alojamientos nuevos o personas desconocidas para el animal, sin darles tiempo a adaptarse."
Señales de alerta: cómo saber si tu mascota está estresada
Las señales existen, pero muchas veces se confunden con "mal comportamiento".
La experta lo deja claro:
"En épocas como Semana Santa, donde aumentan los estímulos y se rompen las rutinas, nuestras mascotas pueden empezar a mostrarse diferentes. En perros, es habitual detectar señales como jadeo constante sin motivo aparente, inquietud, dificultad para relajarse, ladridos más frecuentes o incluso comportamientos destructivos cuando se quedan solos."
“En gatos, el estrés suele ser más silencioso, pero igual de importante: pueden esconderse más de lo habitual, mostrarse más irritables, reducir su interacción o cambiar hábitos tan básicos como la alimentación o el acicalamiento.”
Es importante entender que estas señales no son ‘mal comportamiento’, sino una forma de expresar que algo les está sobrepasando.
Cómo preparar a tu mascota antes de viajar
La clave está en anticiparse.
"La preparación empieza mucho antes de hacer la maleta. Lo ideal es introducir los cambios de forma progresiva: acostumbrarles al transportín, al coche o a los nuevos elementos del viaje poco a poco y en un entorno positivo."
Además:
"Mantener rutinas estables, como los horarios de comida o paseo, también es fundamental, ya que les aporta seguridad en un momento en el que todo cambia."
"Otro aspecto clave es ofrecerles un espacio propio, incluso fuera de casa, con objetos familiares como su manta o juguete, que les ayuden a relajarse."
Pequeños gestos que marcan la diferencia
Hay medidas sencillas que pueden ayudar mucho:
- Mantener horarios de comida y paseo
- Crear un espacio seguro
- Introducir cambios de forma progresiva
- Incorporar juegos de olfato y enriquecimiento
Son pequeños detalles que reducen mucho el impacto del cambio.
¿Funcionan las feromonas para reducir el estrés?
En algunos casos, pueden ser una ayuda adicional.
"Las soluciones basadas en feromonas son especialmente útiles en momentos de cambio como viajes, mudanzas, visitas o cualquier alteración de la rutina. Funcionan reproduciendo señales naturales de calma que los propios animales generan cuando se sienten seguros y tranquilos"
Incorporar este tipo de herramientas puede ser clave para prevenir episodios de estrés y ayudarles a adaptarse mejor a todos esos cambios propios de la temporada.
Cuándo acudir al veterinario
No siempre es algo puntual.
"Siempre que las señales se mantengan en el tiempo, aumenten en intensidad o empiecen a afectar a su bienestar general, es recomendable acudir al veterinario."
El estrés, cuando no se gestiona a tiempo, puede llegar a cronificarse e incluso afectar a la salud física del animal.
Y es que viajar con tu mascota en Semana Santa puede ser una experiencia increíble… o un problema si no se tiene en cuenta cómo lo vive ella.









