Viajar en Semana Santa con tu mascota: los errores que pueden provocar ansiedad (y cómo evitarlos), según una veterinaria


Pensar que se adaptarán solos es el fallo más común. La experta Marta Escorsa Baqués nos revela por qué los cambios de rutina y el exceso de estímulos son un "cóctel" de estrés para perros y gatos


Las comunidades de vecinos pueden actuar si un animal genera molestias o su bienestar está en riesgo, según la Ley de Propiedad Horizontal© Getty Images
26 de marzo de 2026 a las 18:01 CET

La cuenta atrás para Semana Santa ya está en marcha y, con ella, los viajes, escapadas y planes fuera de casa. Cada vez son más las personas que deciden incluir a sus perros y gatos en estos desplazamientos, pero hay un detalle que muchos pasan por alto: no siempre lo viven igual que nosotros.

Marta Escorsa Baqués, veterinaria y product manager de Virbac, laboratorio especializado en salud animal© Virbac
Marta Escorsa Baqués, veterinaria y product manager de Virbac, laboratorio especializado en salud animal

El cambio de rutinas, los desplazamientos, los nuevos entornos y el aumento de estímulos pueden convertirse en un cóctel perfecto para generar estrés o ansiedad en nuestras mascotas si no se gestionan bien.

Y no es algo puntual. Se estima que 1 de cada 5 perros puede sufrir ansiedad por separación y que hasta el 70% de los problemas de comportamiento están relacionados con el estrés.

Primavera, una época de mayor estrés

Con la llegada de la primavera, cambian muchas cosas: hay más horas de luz, más actividad en la calle, más ruido y más movimiento en casa. Para nosotros puede ser sinónimo de ocio. Para ellos, no siempre.

Perros y gatos pueden mostrar señales claras de incomodidad:

  • En perros: jadeo constante, inquietud, ladridos o comportamientos destructivos
  • En gatos: aislamiento, irritabilidad, cambios en el apetito o en sus hábitos

Detectarlas a tiempo es clave para evitar que el problema vaya a más.

Perro metido en una maleta© Getty Images
Viajar en Semana Santa puede alterar la rutina de perros y gatos y generar episodios de estrés

El error más común al viajar con mascotas

Aquí está uno de los puntos clave. Pensar que se adaptarán sin más.

Tal y como explica Marta Escorsa Baqués, veterinaria y product manager de Virbac, laboratorio especializado en salud animal:

El error más habitual es pensar que nuestras mascotas se adaptarán automáticamente a cualquier plan. Muchas veces organizamos escapadas o viajes sin tener en cuenta que para ellos todo es nuevo: el entorno, los olores, los sonidos e incluso los horarios.

Y añade:

"Los cambios bruscos, especialmente en animales que necesitan rutinas para sentirse seguros, pueden generar inseguridad y ansiedad. Además, tendemos a introducir demasiados estímulos de golpe, como viajes largos, alojamientos nuevos o personas desconocidas para el animal, sin darles tiempo a adaptarse."

Las zonas de refugio en casa ayudan a que perros y gatos se sientan seguros durante los momentos de mayor ruido y movimiento© Adobe Stock
Los gatos suelen manifestar el estrés de forma más silenciosa: aislamiento, irritabilidad o cambios en el apetito pueden ser señales de alerta

Señales de alerta: cómo saber si tu mascota está estresada

Las señales existen, pero muchas veces se confunden con "mal comportamiento".

La experta lo deja claro:

"En épocas como Semana Santa, donde aumentan los estímulos y se rompen las rutinas, nuestras mascotas pueden empezar a mostrarse diferentes. En perros, es habitual detectar señales como jadeo constante sin motivo aparente, inquietud, dificultad para relajarse, ladridos más frecuentes o incluso comportamientos destructivos cuando se quedan solos."

“En gatos, el estrés suele ser más silencioso, pero igual de importante: pueden esconderse más de lo habitual, mostrarse más irritables, reducir su interacción o cambiar hábitos tan básicos como la alimentación o el acicalamiento.”

Es importante entender que estas señales no son ‘mal comportamiento’, sino una forma de expresar que algo les está sobrepasando.

Perro acurrucado en los brazos de su dueño © Getty Images
Los cambios bruscos de entorno, sonidos y olores pueden sobreestimular a las mascotas sin que nos demos cuenta

Cómo preparar a tu mascota antes de viajar

La clave está en anticiparse.

"La preparación empieza mucho antes de hacer la maleta. Lo ideal es introducir los cambios de forma progresiva: acostumbrarles al transportín, al coche o a los nuevos elementos del viaje poco a poco y en un entorno positivo."

Además:

"Mantener rutinas estables, como los horarios de comida o paseo, también es fundamental, ya que les aporta seguridad en un momento en el que todo cambia."

"Otro aspecto clave es ofrecerles un espacio propio, incluso fuera de casa, con objetos familiares como su manta o juguete, que les ayuden a relajarse."

Pequeños gestos que marcan la diferencia

Hay medidas sencillas que pueden ayudar mucho:

  • Mantener horarios de comida y paseo
  • Crear un espacio seguro
  • Introducir cambios de forma progresiva
  • Incorporar juegos de olfato y enriquecimiento

Son pequeños detalles que reducen mucho el impacto del cambio.

¿Funcionan las feromonas para reducir el estrés?

En algunos casos, pueden ser una ayuda adicional. 

"Las soluciones basadas en feromonas son especialmente útiles en momentos de cambio como viajes, mudanzas, visitas o cualquier alteración de la rutina. Funcionan reproduciendo señales naturales de calma que los propios animales generan cuando se sienten seguros y tranquilos"

Incorporar este tipo de herramientas puede ser clave para prevenir episodios de estrés y ayudarles a adaptarse mejor a todos esos cambios propios de la temporada.

Gato asustado encima de un transportín © Getty Images
Los cambios de entorno durante viajes o visitas pueden afectar especialmente a los gatos, que necesitan rutinas y espacios seguros para sentirse tranquilos

Cuándo acudir al veterinario

No siempre es algo puntual.

"Siempre que las señales se mantengan en el tiempo, aumenten en intensidad o empiecen a afectar a su bienestar general, es recomendable acudir al veterinario."

El estrés, cuando no se gestiona a tiempo, puede llegar a cronificarse e incluso afectar a la salud física del animal.

 Y es que viajar con tu mascota en Semana Santa puede ser una experiencia increíble… o un problema si no se tiene en cuenta cómo lo vive ella.