Este sábado, cuando los ganadores de los Premios Goya suban al escenario en Barcelona y alcen emocionados el trofeo, conocido popularmente como el 'Cabezón', pocos pensarán en todo lo que ha ocurrido antes de que esa estatuilla llegue a sus manos. Porque el galardón más importante del cine español no nace en una cadena de producción ni sale de una máquina automática: cada pieza pasa por un proceso artesanal que combina barro, fuego, bronce y temperaturas superiores a los 700 grados.
Y aunque hoy lo veamos como una imagen icónica y reconocible, no siempre fue como lo conocemos ahora.
¿Por qué se llaman Goya… y no Buñuel?
Cuando en 1985 comenzó a gestarse la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, aún no estaba claro cómo se llamarían los premios. Se barajaron nombres como Lumière, Buñuel o incluso Soles, ya que una de las ideas era que la estatuilla adoptara precisamente la forma de un sol, tan característico de nuestro país.
Finalmente, los académicos optaron por el nombre de Francisco de Goya, por ser una figura representativa de la cultura española, por la fuerza y brevedad de su apellido y por su paralelismo con galardones internacionales como los Oscar o los César.
En la elección desempeñó además un papel decisivo el cineasta Carlos Saura, quien defendió que Goya habría sido cineasta si hubiera vivido en nuestra época: un creador moderno, crítico y atento a la realidad de su tiempo.
Desde entonces, el busto del pintor aragonés se ha convertido en el gran símbolo del cine español.
El primer Goya pesaba 15 kilos (y tenía un secreto dentro)
La primera estatuilla que se entregó en 1987 fue diseñada por el escultor malagueño Miguel Ortiz Berrocal.
Era muy distinta a la actual. Medía 43 centímetros y pesaba más de 14 kilos. Pero lo más sorprendente es que era desmontable y articulada: en su interior escondía un mecanismo que, al desplegarse, mostraba un mapa de la península Ibérica coronado por dos bobinas de película (el antiguo celuloide sobre el que se grababan las películas) y la figura de la Dama de Elche.
Se realizaron 63 unidades numeradas (21 por edición durante tres años). Era una pieza espectacular… pero poco manejable. Levantar aquel 'Cabezón' exigía algo más que emoción: hacía falta fuerza.
El Goya actual: del Retiro al escenario
La estatuilla actual no parte del diseño de Berrocal, sino de un busto realizado en 1902 por el escultor valenciano Mariano Benlliure.
Aquel busto formó parte de un encargo municipal con motivo de la mayoría de edad de Alfonso XIII y hoy puede contemplarse frente al Museo del Prado. Una de las versiones en bronce fue cedida por la Fundación Benlliure para reproducir la estatuilla actual.
Desde entonces, el peso se redujo drásticamente: ahora oscila entre los 2,5 y 3 kilos y mide unos 33 centímetros. Mucho más práctico para los agradecimientos interminables que, este año, sí tendrán límite: al cumplirse el minuto sonará una música que invitará al premiado a ir concluyendo su discurso, por el bien del patio de butacas y de los telespectadores.
¿Cómo se fabrica un Goya?
La elaboración se realiza en la Fundición Codina, en Paracuellos del Jarama (Madrid), y sigue un proceso artesanal conocido como fundición a la cera perdida.
- El modelado
Se parte de una reducción en resina del busto original. - El molde
Se crea un molde “madre” de silicona del que saldrán todas las copias. - La cera
El molde se rellena con cera líquida y se obtiene una réplica exacta del busto. - El árbol de fundición
Se incorporan conductos por donde circulará el bronce fundido. - El horno
La pieza se introduce durante dos días en un horno a más de 730 ºC. La cera se derrite y deja un hueco perfecto. - El bronce
El metal fundido se introduce a gran velocidad y al vacío, lo que permite paredes finas y un peso reducido. - Cincelado y pátina
Se corrigen imperfecciones y se aplica fuego y ácidos para lograr el color definitivo.
El resultado: el rostro inconfundible del pintor convertido en el máximo símbolo del cine español.
Curiosidades que casi nadie sabe
- Popularmente se le conoce como 'El Cabezón'.
- No tiene dotación económica: el premio es puramente honorífico.
- El nombre del ganador se graba en una placa posterior.
- El primer diseño era articulado; el actual es sólido y mucho más ligero.









