La cantante Clara Montes era una de las pasajeras de la tragedia ferroviaria ocurrida en Urda (Toledo). Tras varios días ingresada en la UCI, se recupera favorablemente y ha sido trasladada a planta del Hospital Universitario de Toledo, donde permanece en observación. Así lo ha confirmado su marido, Javier Ayarza, en declaraciones a Castilla-La Mancha Media, en los programas Vamos a ver y en Y ahora Sonsoles, donde ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad para los suyos y ha afirmado que evoluciona favorablemente y está "fuera de peligro".
Clara Montes se encuentra en la planta de neurocirugía del hospital y, aunque muy dolorida por los fuertes golpes que recibió en la cabeza y en el rostro, ya ha empezado a recuperar movilidad, puede comer con normalidad y ha dado sus primeros pasos acompañada. "Probablemente no la tengan que operar. Tiene una afectación en el hueso del ojo, pero no le ha afectado ni a la visión ni a nada. Que todo el mundo se quede tranquilo", ha asegurado el propio marido de la cantante en declaraciones a la cadena Ser.
Al parecer, Clara Montes no recuerda nada del accidente. Regresaba de un concierto celebrado en Logroño, y mientras el resto de músicos del espectáculo viajaban por carretera, ella decidió regresar en el AVE. Viajaba en el tren que chocó contra el Iryo que se encontraba detenido en la localidad toledana de Urda. Mientras por el momento son 69 los fallecidos en este trágico choque de trenes, ella es una de las decenas de personas que continúan hospitalizadas y si la evolución continúa siendo favorable podría recibir el alta a finales de semana.
Javier Ayarza, marido de Clara Montes, también ha relatado los momentos de angustia que vivió al conocer la noticia del accidente y darse cuenta de que su mujer viajaba en uno de los trenes implicados. En medio de la incertidumbre, recibió la llamada de otra pasajera, Susana la Peña, quien le confirmó que Clara Montes estaba consciente y podía mover las manos y los pies, a pesar de los golpes sufridos durante la colisión. Más tarde, otro viajero, Jesús Bustamante, acompañó a la cantante en todo momento hasta que una ambulancia la trasladó al Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real, y mantuvo a la familia al tanto. Desde allí la trasladaron al Hospital Universitario de Toledo, donde entró en la UCI ese mismo miércoles. Media hora después del ingreso, Javier pudo reencontrarse con su mujer. "Estaba en la UCI, abrió el ojo que podía, y se puso a llorar. ¿Qué ha pasado? No sabía nada. Imagínate, es el amor de mi vida, te puedes imaginar lo que se puede sentir", señaló.
Durante su estancia en el hospital, Javier Ayarza también tuvo ocasión de coincidir con uno de los bomberos que participaron en el rescate de la artista, a quien pudo agradecer personalmente su labor. Un agradecimiento que ha querido hacer extensivo a todos aquellos que ayudaron a su mujer en los momentos posteriores al accidente. "Fue una cadena de favores. La humanidad te desborda. Hay que recordar a toda esta gente porque son pasajeros que ayudaron sin pensar en nada más", ha declarado emocionado







