Dora Postigo se encuentra atravesando una etapa llena de luz, de arte y de gratas novedades. A sus 22 años, la hija de la siempre inolvidable Bimba Bosé y del músico Diego Postigo ha demostrado una madurez encomiable y una autenticidad que la hace brillar allá donde va. Recientemente, durante una actuación en un evento en la capital, la joven artista confesaba ante los micrófonos de Europa Press que atraviesa "un momento, tanto profesional como personal, de cosas nuevas". Haciendo gala de su simpatía, desvelaba que su corazón vuelve a estar ocupado por alguien muy especial, el guitarrista Liam Burn, con quien comparte su gran pasión y una innegable química sobre el escenario. "Toca conmigo esta noche mi novio, pero no pasa nada, es otro novio que me he echado", confirmaba con una enorme sonrisa, dejando claro que vive el presente con alegría: "Yo soy joven, hija, ¿qué quieres que te diga?".
Esta nueva ilusión llega tras haber puesto punto final a su idilio con Nicolás Martos, nieto del icónico Raphael, a principios de verano. Lejos de cualquier dramatismo, Dora abordó el tema del desamor con una serenidad y una naturalidad verdaderamente admirables. "No, hombre, sí ha habido ruptura, pero no pasa nada. Está todo bien. La gente lo deja, la gente deja de quererse, la gente se quiere. La vida es así", explicaba ante la prensa, normalizando la situación. Reafirmando que está "feliz de la vida", la artista quiso compartir cómo cultiva ese bienestar que tanto irradia: "Yo llego a casa, yo me hago mis meditaciones, mis respiraciones, antes de salir a un concierto también lo hago".
Su refugio a corazón abierto
Precisamente para canalizar todas estas vivencias, Dora utiliza su innegable talento. "Para mí la música es una vía de escape, me calma y la utilizo para expresarme en función de mi estado de ánimo", ha asegurado la joven, que representa a la nueva generación de una de las sagas artísticas más importantes de nuestro país. Todo este torrente de sentimientos ha dado lugar a Ganas de amar, el segundo sencillo de su esperado disco. En este tema tan personal, la cantante se sincera sobre lo que espera del amor: "Quiero matar estas ganas de amar. Es mucha cosa y lo paso fatal. Pero al final, llega otro amanecer...".
Este nuevo trabajo discográfico, que espera que vea la luz en su totalidad para 2027, está recibiendo una maravillosa acogida por parte de su entorno más íntimo. Entre las muestras de cariño destaca la de Bárbara Lennie, la reconocida actriz ha visto crecer a Dora y, a pesar de su separación de Diego Postigo tras casi una década de amor, sigue unida a ella y a su hermana June por unos lazos familiares inquebrantables. Ese cálido apoyo arropa a la cantante mientras da los últimos retoques a un proyecto musical en el que lleva trabajando con mimo e ilusión durante más de un año.
Su salto al cine y el esfuerzo propio
Además de su inminente lanzamiento musical, la joven sigue abriéndose camino con firmeza en el mundo de la interpretación. "He terminado una película, que no es poco", relataba con entusiasmo a los reporteros. Se trata de AMA, una cinta dirigida por Achero Mañas e inspirada en el mito de Romeo y Julieta, cuyo rodaje ha definido como "un proceso precioso". En esta aventura cinematográfica cuenta, además, con un compañero de excepción, su propio padre, quien participa en la parte de la composición musical del filme. De esta forma, Dora compagina sus dos grandes pasiones y consolida su perfil como artista multidisciplinar.
A pesar de haber crecido en un entorno privilegiado para el arte, la joven siempre ha querido labrarse su camino por méritos propios, evitando utilizar el apellido Bosé e, incluso, trabajando de camarera para costearse sus estudios, un gesto que refleja a la perfección sus valores y su sensatez. Esta misma independencia es la que aplica a su vida familiar, manteniéndose al margen de mediáticos cambios como la reciente mudanza de su tío Miguel Bosé a Andorra, noticia de la que se enteró por la prensa reaccionando con genuina alegría: "¡Ah! ¿Sí? Pues me alegro mucho". Sobre su relación con el cantante, Dora zanjaba el tema con su habitual naturalidad: "Yo vivo mi vida, yo tengo mis cosas, como cada uno".








