Las imágenes de una cámara de seguridad han permitido reconstruir uno de los últimos momentos con vida de Jennifer Symonds, una antigua directiva de Microsoft cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en el río Támesis, en Reino Unido. La mujer, de 44 años, había acudido a un restaurante de Henley-on-Thames acompañada por Nelio Gouveia, el hombre que ha reconocido haberla asesinado. La escena, que en un primer momento podría parecer una salida cualquiera, adquiere ahora una dimensión estremecedora después de conocerse el desenlace de aquella noche.
Las grabaciones, difundidas por el diario británico Daily Mail, muestran a Jennifer llegando al establecimiento junto a Gouveia apenas unas horas antes de que su cadáver fuera localizado cerca de Phyllis Court Club, un exclusivo club privado situado a orillas del Támesis. El caso ha vuelto a la actualidad después de que el acusado se declarase culpable del asesinato ante un tribunal de Oxford.
Las imágenes de Jennifer Symonds con el hombre que acabaría con su vida
Jennifer y Nelio Gouveia, de 45 años, llegaron a un restaurante de cocina mediterránea de Henley-on-Thames alrededor de las 21:05 horas del 5 de marzo. En las imágenes de seguridad se observa a la mujer, vestida con un abrigo negro largo, acercándose a la entrada del local acompañada por el hombre.
Sin embargo, la pareja no llegó a cenar. Un empleado les comunicó que la cocina ya había cerrado y Jennifer respondió con un gesto de agradecimiento antes de marcharse. Gouveia aparece también en la grabación. Se trata de una de las últimas imágenes conocidas de la mujer antes de su muerte.
La mañana siguiente, alrededor de las 7:50 horas del 6 de marzo, la Policía recibió un aviso por el hallazgo del cuerpo de una mujer en las inmediaciones de Phyllis Court Club. Los agentes acudieron al lugar y confirmaron que se trataba de Jennifer. Su cadáver había aparecido en el río Támesis, aproximadamente a medio kilómetro del restaurante en el que había sido vista la noche anterior. La autopsia determinó que la causa de la muerte había sido el ahogamiento.
Nelio Gouveia se declara culpable del asesinato
La investigación policial condujo hasta Nelio Gouveia, que fue detenido el mismo día en que apareció el cuerpo de Jennifer y acusado formalmente de asesinato dos días después. El pasado 29 de octubre, el hombre compareció ante el Tribunal de la Corona de Oxford y se declaró culpable del crimen.
Durante la vista judicial, Gouveia, de 45 años, permaneció con la cabeza agachada y contó con la asistencia de un intérprete de portugués. El juez Ian Pringle ordenó que continuara en prisión preventiva hasta la próxima comparecencia, prevista para el 20 de noviembre, cuando se espera que conozca la condena.
La Policía de Thames Valley confirmó que el acusado y la víctima se conocían, aunque no ha trascendido públicamente la naturaleza exacta de su relación ni el motivo del asesinato. Según las informaciones publicadas en Reino Unido, Gouveia habría trabajado como empleado de cocina en el club privado junto al que fue encontrado el cuerpo de Jennifer.
El inspector Rob Underhill, responsable de la investigación en la unidad de delitos graves, expresó sus condolencias a los familiares de la víctima y calificó de atroces las acciones del acusado. La familia está recibiendo asistencia especializada y ha pedido respeto a su intimidad durante estos momentos tan difíciles.
Quién era Jennifer Symonds, la antigua responsable de Microsoft
Jennifer había desarrollado una importante trayectoria profesional en el sector tecnológico. Trabajó para Microsoft desde 2018 y ocupó el puesto de senior customer success account manager en la sede británica de la compañía, situada en Reading. Sin embargo, abandonó la empresa en enero de 2025, después de un proceso de despidos.
Estudió Geografía Física en la Universidad de Gloucestershire, donde llegó a ser capitana del equipo universitario de hockey. En Henley-on-Thames, localidad en la que residía, era una mujer conocida y apreciada por su entorno. Quienes la recordaban destacaban su carácter cercano y sociable, así como su afición a pasear por Red Lion Lawn, uno de sus lugares favoritos.
Precisamente allí, junto a uno de los bancos que solía frecuentar, sus amigos pidieron que se depositaran flores en su memoria. Un homenaje sencillo para recordar a una mujer cuya vida terminó de forma trágica y cuyas últimas horas han quedado reconstruidas a través de unas imágenes que ahora forman parte de la investigación y del proceso judicial.






