La sobrecogedora historia de Carmen, la pasajera que salió ilesa en Adamuz y también viajaba en el tren siniestrado de Urda


Sobrevive a dos accidentes ferroviarios en apenas nueve meses y su historia conmociona a todo un país


© Cuatro
Paloma AnayaPeriodista de cine y actualidad
29 de octubre de 2026 a las 9:45 CET

Hay experiencias que nadie debería vivir ni una sola vez. Carmen ha tenido que enfrentarse a dos tragedias ferroviarias en España en apenas nueve meses. El pasado 18 de enero sobrevivió al trágico accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, y ahora se encontraba también entre los pasajeros del tren siniestrado en Urda, Toledo. En ambas ocasiones afortundamente ha salido ilesa, pero las heridas que no se ven son, a veces, las más difíciles de curar. 

Carmen García, una empleada de Cruz Roja que acudió a prestar asistencia a las personas afectadas © Cuatro
Carmen García, una empleada de Cruz Roja que acudió a prestar asistencia a las personas afectadas

En estos momentos sufre una fuerte conmoción emocional por lo ocurrido. Así lo ha corroborado Carmen García, una empleada de Cruz Roja que acudió a prestar asistencia a las personas afectadas en el lugar del incidente.  "Está muy afectada y no ha querido intervenir por lo que está sucediendo. No tiene daño físico, pero emocionalmente está muy tocada", ha revelado la trabajadora en el programa de Nacho Abad, En boca de todos, cuyo presentador se emocionaba hasta las lágrimas al informar de una tragedia de tanta magnitud.

La empleada explicaba cómo era la situación de los pasajeros.  "Aquí hay gente que se mueve a diario en el tren, hemos encontrado casos muy concretos", añadía la trabajadora de Cruz Roja. "Nos estamos encontrando de todo porque son momentos tan difíciles que cada persona lo gestiona a su manera. Hay gente con la mirada perdida, gente muy emocionada, hay gente muy generosa que está preocupada por alguien que iba en el asiento de al lado y no lo ha visto en el pabellón. Hay gente que está muy triste, hay gente muy enfadada, cualquier emoción es válida porque es un suceso muy duro de gestionar", reveló.

Bomberos, sanitarios y efectivos de seguridad participan en el dispositivo desplegado tras el grave accidente© Getty Images
Bomberos, sanitarios y efectivos de seguridad participan en el dispositivo desplegado tras el grave accidente

Un farmacéutico de Urda acude a auxiliar a los heridos

Antonio, farmacéutico jubilado de Urda, acudió de inmediato al lugar del accidente tras enterarse de la tragedia. Al llegar, encontró una escena devastadora en medio de un silencio sepulcral: "Los trenes estaban allí parados, uno al lado de otro", y la cabina del AVE convertida en un amasijo de hierros, con gente que se debatía entre la vida y la muerte, reveló al diario El Mundo. Se limitó, en un primer momento, a atender y consolar a las víctimas, porque no podía hacer otra cosa. Una de las escenas que más le marcó fue la de un herido que parecía despedirse de su familia: "Maite, cuida de los niños", aunque el propio Antonio reconoció que, revisando después el vídeo de su móvil, el hombre en realidad intentaba decirle a Maite que había sobrevivido y que la quería.

Heridos tras el accidente ferroviario ocurrido en Toledo el miércoles 28 de octubre de 2026© GTRES
Heridos tras el accidente ferroviario ocurrido en Toledo el miércoles 28 de octubre de 2026

También relató el caso de un hombre que había perdido un brazo y pedía ayuda con una calma sobrecogedora: "Ambulancia, ambulancia", sin ningún aspaviento y "sin gritos". Para el farmacéutico, aquella serenidad podía explicarse por el estado de shock: "La adrenalina o no sé qué nos anestesia los dolores". Ante la falta de material, regresó al pueblo para recoger suministros de su farmacia: "Me llevé todo lo que tenía en la farmacia: vendas, gasas, sueros, analgésicos y opiáceos". La Guardia Civil le permitió acceder al área al identificarse como sanitario y portar material médico.

Este siniestro se produce apenas nueve meses después del ocurrido en Adamuz, en la provincia de Córdoba, cuando un tren Iryo operado por ILSA, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, descarriló e invadió la vía contigua, provocando la colisión con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva. El accidente causó 46 víctimas mortales y fue el primer choque entre dos trenes en la red de alta velocidad española y del tercer accidente ferroviario más grave ocurrido en España en el siglo XXI, tras el accidente de Angrois (Santiago de Compostela) de julio de 2013 y el accidente ferroviario de Urda, que ha sucedido tan solo nueve meses después, y ha vuelto a conmocionar a todo un país.