Juan Jesús Vivas se ha convertido en uno de los rostros más seguidos de la actualidad política española. El presidente de Ceuta, que lleva desde 2001 al frente de la ciudad autónoma, ha ganado protagonismo nacional por la compleja situación que atraviesa su territorio y por sus recientes intervenciones en televisión. Sin embargo, detrás del dirigente que acostumbra a hablar de los desafíos de su ciudad hay un hombre discreto, muy unido a sus raíces y cuya vida personal ha permanecido durante años en un segundo plano. A sus 73 años, Vivas representa una de las trayectorias más longevas de la política española. Nació en Ceuta el 27 de febrero de 1953 y allí transcurrieron sus primeros años, antes de trasladarse a Málaga para estudiar Ciencias Económicas y Empresariales. Su carrera profesional estuvo inicialmente vinculada a la administración pública, pero, más allá de sus responsabilidades institucionales, su familia ocupa un lugar fundamental en su historia personal.
María Dolores Puya, la mujer que acompaña a Juan Jesús Vivas desde hace casi medio siglo
Una de las personas más importantes en la vida del presidente ceutí es su esposa, María Dolores Puya Rivas, conocida familiarmente como Loli. Ambos contrajeron matrimonio en 1978 y están a punto de cumplir cinco décadas juntos. A pesar de que su marido lleva tantos años en primera línea política, ella ha preferido mantener un perfil discreto, alejada de la exposición mediática que acompaña habitualmente a las parejas de los dirigentes públicos.
Eso no significa que haya permanecido completamente al margen de la vida institucional. Loli ha acompañado a su marido en distintas celebraciones y tradiciones de Ceuta, además de participar en algunos actos oficiales. Vivas ha expresado públicamente su agradecimiento por el apoyo recibido durante todos estos años y ha destacado el valor de contar con alguien que le ofrece su opinión con sinceridad.
Su historia es la de una pareja que ha construido una vida en común mientras la carrera política del presidente avanzaba hasta convertirlo en una de las figuras más reconocibles de la ciudad.
Juan y Jesús, los dos hijos del presidente de Ceuta
El matrimonio tiene dos hijos, Juan y Jesús, que también han optado por vivir lejos de los focos. Aunque su padre es una figura pública desde hace décadas, ambos han mantenido una vida discreta y han desarrollado sus respectivas trayectorias profesionales. El mayor, Juan, trabaja como administrativo en la Autoridad Portuaria de Ceuta. Su hermano Jesús, por su parte, está vinculado al mundo del fútbol como agente de jugadores y desarrolla su actividad profesional en Málaga. Dos caminos diferentes que reflejan la voluntad de ambos de construir sus propias carreras al margen de la notoriedad política de su padre.
La faceta más familiar de Juan Jesús Vivas y la emoción de ser abuelo
El presidente ceutí también disfruta de una nueva etapa personal como abuelo de dos nietos. Precisamente, la llegada del más pequeño de la familia se convirtió en uno de los episodios más emotivos de los últimos meses, al coincidir con un periodo especialmente complicado para la ciudad autónoma. El bebé nació en Málaga el pasado 2 de agosto y Vivas reconoció públicamente que las circunstancias que atravesaba Ceuta le habían impedido desplazarse para conocerlo en sus primeros días de vida. Su decisión de permanecer al frente de sus responsabilidades convirtió aquella situación en un ejemplo de la difícil conciliación entre sus obligaciones institucionales y sus deseos familiares.
Los gustos personales del presidente que lleva desde 2001 al frente de Ceuta
Más allá de la política, Vivas conserva una estrecha vinculación con su ciudad natal. Desde pequeño ha sido aficionado al fútbol y seguidor del equipo de Ceuta, una pasión que compartía con su madre. También disfruta de la lectura: durante su juventud le gustaban los tebeos de El Capitán Trueno y las novelas del Oeste, afición que ha mantenido a lo largo de los años. La música es otra de sus preferencias, con Joan Manuel Serrat entre sus artistas favoritos. Son detalles que ayudan a dibujar el perfil de un hombre que ha desarrollado prácticamente toda su vida profesional en su tierra y que ha construido su identidad pública alrededor de ella.







