Jackie Kennedy siempre será un icono eterno. Su belleza, su inconfundible estilo -que, todavía, sigue inspirando a generaciones- y su carisma la convirtieron en la gran dama de los Estados Unidos, pero ahora Michelle Obama ha querido reivindicar el mayor legado que dejó aquella mujer que, casi medio siglo antes que ella, habitó la Casa Blanca.
Era un frío mes de enero de 1961, y junto a su marido, John F. Kennedy, el recién elegido presidente, desembarcaba en ese "lugar tan triste", dispuesto a convertirlo en un refugio. No se trataba de redecorarlo -una palabra que detestaba-, sino de restaurarlo; y lo primero en lo que se fijó fue en una colección de mesas y sillas para niños. "Quería asegurarse de que su hija Caroline, de tres años, pudiera aprender y jugar rodeada de otros niños pequeños", explica Michelle.
Con un mundo partido todavía en dos bloques, en plena Guerra Fría, y un país al borde un abismo nuclear, la infancia de Caroline se vislumbraba muy diferente en este nuevo hogar, con decenas de hombres de traje alrededor, debatiendo sobre el futuro de una nación que marcaba la pauta del resto del planeta. "Si metes la pata al criar a tus hijos, no creo que nada de lo demás que hagas bien importe demasiado". Y eso es, a ojos de Michelle, lo que marcó la diferencia.
Transformó el tercer piso para que fuera un grupo de juegos; y en otoño abriría una guardería con libros infantiles, pinturas, dos profesoras y 20 niños más -primos, amigos, hijos de funcionarios y personal de administración- que aprenderían y jugarían al lado de la pequeña. Un año más tarde, destaca, daban la bienvenida al hijo de Andrew Hatcher, un subsecretario de prensa negro, haciendo así que el aula reflejara un poco mejor al pueblo estadounidense.
El siguiente paso fue abrir las puertas de la residencia, una vez estuvo lista, a las cámaras de la CBS. Un recorrido que siguieron las más de 50 millones de personas que se pegaron a la pantalla de su televisión, y con el que recordaba que la Casa Blanca era de todos y cada uno de los estadounidenses.
"A menudo, la señora Kennedy es recordada en el imaginario popular por su belleza y estilo, que se sumaba a la mística de Camelot, pero yo he llegado a verla como alguien que diseñó su vida en la dirección más famosa del mundo en torno a su papel de madre".
Madre 'al cargo'
Para Jackie, su papel de madre estaba por encima de todo lo demás. No quería tener su agenda llena porque eso implicaba tener menos tiempo para John, que todavía era un bebé -para el que diseñó una habitación-, y para Caroline porque, consideraba, necesitaban el "afecto y la guía de su madre y largos periodos de tiempo a solas con ella. Eso es lo que les da seguridad en un mundo nuevo que a menudo resulta confuso".
Cada primera familia debe aprender a navegar en este sitio donde se dirime la historia, pero Jackie encendió una luz para las siguientes por venir. "Nuestras familias entendieron que ganar unas elecciones no nos otorgaba la propiedad de unas cuantas hectáreas de terreno privilegiado para remodelarlo a nuestra imagen y semejanza", explica Michelle.
De hecho, confiesa que, en el proceso de renovación del comedor familiar antiguo, trató de seguir su ejemplo. Pensar en el pasado, el presente y el futuro de su país; y entendió que más allá del ritmo que exigía la Casa Blanca, lo primordial era su faceta como 'madre al cargo'.
Al igual que Jackie quería que John y Caroline organizasen sus cosas y cargasen con sus maletas, Barack y Michelle instaron a sus hijas, Malia y Sasha, a hacer sus camas, a aprender a cocinar y lavar su propia ropa. Un pie estaba en la Casa Blanca, el otro, debía estar en el mundo real.
Un equilibrio entre agenda y roles familiares, con el que trataron de mostrar que los padres pueden tener ambición sin dejar de garantizar que sus hijos creciesen. Porque, algún día, y mucho antes de lo que cualquiera se imagina, ya habrán volado. Y los hijos, recuerda, jamás son de nuestra propiedad, pero hay que amarlos y cuidarlos, como al propio país. "Nos corresponde nutrirlo, protegerlo y fortalecerlo para quienes vengan después".











