La ex Miss España ha compartido en sus redes sociales su último contratiempo después de unas semanas especialmente difíciles, en los que ha tenido que afrontar el ingreso en prisión de su pareja, Juan Andrés González Santos, y una complicada situación familiar. Verónica Hidalgo intenta recuperar poco a poco la normalidad después de atravesar una de las etapas más complicadas de su vida. Con ganas de volver a cuidarse y retomar aquellas rutinas que le ayuden a sentirse mejor, la que fuera Miss España en 2005 ha decidido dar un primer paso y regresar al gimnasio después de siete meses. Sin embargo, sus planes se han visto frustrados de la manera más inesperada. Al llegar al centro deportivo, se ha encontrado con un cartel que anunciaba su cierre por una emergencia, un contratiempo que ha compartido con sus seguidores con una mezcla de sorpresa y resignación.
"Después de 7 meses decido ir al gym y volver a recuperar mi vida poco a poco. Y me encuentro con esto: ¿se llama mala suerte?", ha escrito junto a una fotografía del aviso. Un mensaje breve que refleja sus ganas de volver a hacer cosas por sí misma en un momento en el que trata de recomponerse y mirar hacia delante.
El regreso al gimnasio que se ha quedado en un intento
La intención de Verónica era sencilla: volver a hacer deporte y recuperar progresivamente una parte de su rutina. Después de meses marcados por la incertidumbre y las preocupaciones personales, la modelo parece dispuesta a reservarse también un espacio para ella, sin dejar de lado sus responsabilidades como madre. Pero el primer intento no ha salido como esperaba. El cartel de cierre por emergencia ha convertido lo que iba a ser una jornada para retomar el ejercicio en una anécdota inesperada. Su reacción, compartida públicamente, permite asomarse a ese proceso de volver a la normalidad que no siempre resulta fácil y en el que incluso los pequeños contratiempos pueden adquirir otro significado.
Siete meses marcados por la difícil situación de su pareja
La vida de Verónica Hidalgo dio un giro el pasado mes de marzo, cuando su pareja y padre de su hija, el publicista Juan Andrés González Santos, fue detenido en el marco de una investigación relacionada con una presunta trama de tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Desde entonces, permanece en prisión provisional mientras continúa el procedimiento judicial. La modelo ha defendido públicamente que confía en la inocencia de su pareja y ha explicado lo difícil que está siendo afrontar esta situación. En sus primeras declaraciones, reconoció que atravesaba meses complicados y que intentaba avanzar "poquito a poco". También ha expresado su deseo de proteger a su hija de las consecuencias de un momento familiar especialmente delicado.
A esta incertidumbre se han sumado las informaciones sobre la investigación judicial y los problemas económicos a los que se enfrenta la familia. En las últimas semanas, Verónica ha tenido que hacer frente a nuevas noticias relacionadas con el caso, mientras intenta encontrar estabilidad para ella y para la pequeña.
Su hija Leandra, su principal apoyo en los momentos difíciles
En medio de esta etapa, Verónica ha encontrado en su hija Leandra, nacida en enero de 2025, uno de sus principales motores para seguir adelante. La maternidad ocupa un lugar fundamental en su vida y la modelo ha compartido en distintas ocasiones momentos de complicidad con la pequeña, que se ha convertido en su gran apoyo emocional. Hace unos meses, también publicó una reflexión sobre la importancia de volver a sus raíces y refugiarse en su familia cuando todo parece tambalearse. "Cuando la vida aprieta, vuelvo a casa", escribió entonces, agradeciendo a los suyos el apoyo recibido.
Ahora, con su intento de regresar al gimnasio, Verónica parece dispuesta a dar nuevos pasos para recuperar sus rutinas y reencontrarse consigo misma. Aunque esta vez la suerte no ha estado de su lado, su mensaje deja clara su intención de avanzar poco a poco, sin renunciar a recuperar parcelas de su vida cotidiana.









