A sus 74 años, Laurence Tureaud, conocido universalmente por el público como Mr. T, vuelve a estar en el centro de todas las miradas. El recordado icono de producciones tan emblemáticas de la cultura popular como El equipo A y Rocky III aguardaba con ilusión el lanzamiento de su biografía televisiva, Al descubierto: Mr. T, cuyo estreno en Netflix está previsto para el próximo 8 de septiembre. Sin embargo, tras tener acceso al resultado final editado por el director Scott Weintrob, la carismática estrella no ha podido ocultar su profunda decepción y descontento ante el enfoque elegido para narrar su trayectoria personal y profesional.
En una sincera entrevista concedida a The Guardian, el legendario actor ha expresado sin tapujos su malestar al descubrir cómo se ha plasmado su ascenso a la fama y su posterior retiro. "El documental me enfadó mucho porque no trataron muchas cosas", confesó tajante sobre el material. Al rememorar el instante preciso en el que contempló la pieza terminada, su reacción no dejó lugar a dudas: "Cuando lo vi dije: '¿Qué demonios? Es una basura'". Profundizando en su pesar por el relato, el intérprete añadió con firmeza: "Me encumbras y luego intentas dejarme en ridículo", convencido de que su trayectoria va mucho más allá de la visión mostrada: "Vaya, hombre, soy mucho más que eso".
Las duras críticas de Mr. T
Uno de los aspectos que más ha dolido al actor es el desequilibrio en los testimonios elegidos durante la edición. Según relata el propio Mr. T, la producción dedicó un esfuerzo considerable a entrevistar a figuras clave de su entorno espiritual que finalmente apenas tuvieron presencia en pantalla: "Entrevistaron a mi pastor durante dos días y solo sale 30 segundos en pantalla". Esta decisión le ha llevado a reflexionar abiertamente sobre la perspectiva con la que se ha articulado la obra: "Es lo que llamamos en la comunidad negra un hombre blanco que quiere cambiar la historia y controlar el relato", advirtiendo además sobre la imagen distorsionada que se ofrece de su figura: "Si no me conoces, vas a pensar que soy algún tipo de monstruo".
El actor lamenta no haber tenido control sobre el contenido, a pesar de que la filmación comenzó con gran entusiasmo tiempo atrás: "Empezamos a rodar el año pasado en Pascua. No vi nada del metraje hasta hace un mes. No vi nada en pantalla. Así que ahora que lo veo digo: 'Maldita sea, menuda sorpresa'". Asimismo, reprocha la inclusión de declaraciones de su exrepresentante Peter Young analizando de forma desfavorable su película Freaked (1993): "Les dijimos: 'No pongáis a Peter en mi documental', pero lo hicieron". Ante estas palabras, Young ha respondido con elegancia: "Por favor, dale a Mr. T mis mejores deseos y dile que le perdono".
Polémica de las limusinas y las exigencias de estrella
El documental sugiere que el alejamiento de Mr. T del foco público estuvo motivado por malas decisiones y comportamientos cuestionables, citando supuestos caprichos como la exigencia de acudir a los actos en vehículos de un color determinado. Mr. T ha querido defenderse con cercanía y sentido del humor: "¿Qué tienen de malo las limusinas blancas?", cuestionando si acaso no tiene libertad de elección: "¿Acaso no puedo elegir el color?". Y prosiguió reflexionando: "¿Eso me convierte en el malo? Seamos realistas. A veces llevo camisetas blancas, ¿eso me hace mala persona? Llevo calcetines blancos. Así que, ¿cuál es el problema con eso?". Para remarcar su argumento, recordó la figura de un gran mito de la música: "Cuando Elvis Presley murió tenía una limusina blanca, ¿por qué no puedo tener yo una mientras estoy vivo?".
A la estrella le apena que se ensalce una anécdota superficial en lugar de su faceta solidaria: "Pero Mr. T es el malo. No les importa que dé de comer a los sintecho, pero claro: 'Quería una limusina blanca, quería un tipo de jabón específico en su habitación de hotel. Vaya, qué tipo tan malo'". Ante la frustración al ver el resultado en la sede de la plataforma, confesó haber recurrido a su fe para mantener la serenidad: "'Señor, no dejes que pierda los papeles. No dejes que explote'. Porque quería arremeter contra Netflix". Y concluyó sobre su madura decisión: "Y pensé: 'Si exploto aquí, no va a ser bonito'. Me dije: 'Elige el camino correcto'. Así que elegí el camino correcto".
El verdadero éxito de lejos del dinero
A pesar del mal sabor de boca que le deja este lanzamiento, la inolvidable figura del cine mantiene intacta la paz con su legado personal. Lejos del brillo de los focos, Mr. T atesora haber cumplido el mayor anhelo de su juventud: "Lo único que quería hacer era comprarle a mi madre una casa bonita y vestidos preciosos". Un objetivo alcanzado en la cumbre de su carrera: "Eso lo conseguí en los años 80, así que el juego había terminado. Todo estaba hecho. Ya me estaba retirando. Cuando me llamaron para El equipo A, estaba en la fiesta de fin de rodaje de Rocky III".
Para el querido artista, las lecciones más valiosas no se miden en términos de fortuna o notoriedad, sino en los valores heredados de su familia: "Mi madre me dijo: 'Hijo, hay cosas que el dinero no puede comprar'. Como dice el poema, si puedes caminar con reyes y reinas sin perder la sencillez, serás un hombre, hijo mío. ¿Cuánta gente ha vendido su alma al diablo persiguiendo dinero? Yo no persigo el dólar, nunca lo he hecho".











