Alejandra Rubio y Carlo Costanzia han iniciado una nueva y emocionante etapa en sus vidas tras recibir a su primera hija en común, la pequeña Tessa. Con la ilusión de las primeras veces, la pareja ha puesto rumbo a su domicilio para comenzar los primeros días de vida familiar en la tranquilidad del hogar y junto a su hijo mayor, Carlo, de año y medio.
Tras abandonar el hospital y bajo una gran expectación mediática, ambos han regresado a casa en su coche dispuestos a disfrutar al máximo las primeras semana de adaptación familiar, como es habitual con la llegada de un nuevo miembro a casa.
"El colmo de la felicidad"
La noticia del nacimiento y el regreso a casa ha generado multitud de reacciones, entre las que destacan las declaraciones de Mar Flores en el programa Y ahora Sonsoles. La exmodelo no ha dudado en mostrar su alegría tras haberse convertido en abuela de nuevo, asegurando ver a su hijo y a Alejandra "muy felices" y creando un entorno tan familiar. Durante su intervención, elogió a su nuera definiéndola como una "campeona" y reconoció con humor que la llegada de una niña en la familia ha sido "el colmo" de la felicidad.
Sobre su relación con Terelu Campos
Respecto a la vertiente mediática sobre la relación entre las familias y su sintonía con Terelu Campos, Mar prefirió mantener la naturalidad y el sentido común. Explicó que a Alejandra la quiere profundamente como la mujer de su hijo y que su preocupación principal es el bienestar de la recién nacida y la consolidación del hogar que están construyendo. Con estas palabras, Flores dejó claro que la prioridad absoluta es que los cuatro disfruten unidos y en paz de esta nueva rutina que acaba de comenzar.
Un nombre con gran significado
La elección del nombre de la recién nacida no ha sido casual y esconde una gran carga emocional. La pareja ha revelado que Tessa es un cariñoso homenaje enfocado a unir a ambas familias, ya que surge como una combinación entre Teresa, en recuerdo a la abuela de Alejandra, la icónica comunicadora María Teresa Campos, y Elsa, la abuela de Carlo. Además, de origen griego, el nombre significa "la que cosecha" o "recolectora", aportando un simbolismo de abundancia y unión a la llegada de la niña.







