Aunque su relación de pareja terminó en 2023, Alex García permaneció al lado de Verónica Echegui hasta el último momento. Una semana después de la muerte de la actriz, el actor se despidió de ella públicamente a través de una conmovedora carta publicada en El País. Sus palabras eran el reflejo del dolor por una pérdida irreparable, pero también de un amor que, lejos de desaparecer, se transformó en recuerdo, admiración y gratitud. "Mis ojos han llorado, Vero, han llorado mucho en los últimos días", escribió entonces.
En su carta, Álex recordó algunos de los momentos compartidos y reivindicó la manera de entender la vida y el arte de quien había sido su compañera durante tantos años. "Nos miraban todos con el mismo amor que desprendíamos... Porque amor, llama a amor. Y así era siempre contigo", recordó. Y añadió, en uno de los fragmentos más emotivos de su despedida: "Nunca fuiste actriz, fuiste canal. Altavoz de los corazones dormidos de esta tierra a los que dabas tu voz, tus dolores y todas tus vivencias más allá de este planeta a veces tan dual... Por eso tus personajes son universales. Porque son uno y tú eras todos".
El actor concluyó aquella carta con una promesa: continuar el "hermoso legado" de Verónica como a ella le habría gustado. "Sin miedo, descalzo y con amor".
A aquella emotiva despedida se han sumado otras declaraciones a lo largo de estos 12 meses, en los que Álex ha mantenido vivo el recuerdo de Verónica desde el profundo amor que siente y siempre sentirá por quien fue una de las personas más importantes de su vida.
"¿Para qué esperar a que venga una enfermedad?"
Meses antes de la muerte de Verónica, cuando nadie sabía que la actriz estaba enferma, Álex concedió una entrevista a la revista AISGE en la que reflexionó sobre sus prioridades y sobre la importancia de disfrutar del presente. Unas palabras que, tras la muerte de la intérprete, adquirieron otra dimensión. "Estés en el proyecto en el que estés, en el proceso en el que estés, lo que importa es la vida", dijo. Cuando le preguntaron dónde tenía puesta la ilusión en ese momento, confesó: "En estar tranquilo cada día. Y en que los seres a los que quiero también lo estén. Es lo único que me importa. ¿Para qué llegar al límite para desearlo? ¿Para qué esperar a que venga una enfermedad a contarte lo que ya sabes?".
"Ha sido mi compañera de vida"
25 días después de la muerte de Verónica, el actor se sentó a hablar con James Rhodes en su programa, En clave de Rhodes, de la Cadena Ser. Con los sentimientos a flor de piel, Alex confesó que la actriz había sido una de las personas que más le había inspirado en la vida. "Ha sido mi compañera de vida y ha sido inspirador ver cómo a través del arte convertía la vida en un lugar más estable y más hermoso y eso es algo que ahora mismo me acompaña", declaró. "Si algo estoy aprendiendo hoy, aquí, ahora, es a aceptar, a dejar que sea la vida la que mande. Siempre queremos que el trabajo salga bien, que la relación con tu pareja sea de esta manera, que la comida salga genial y que la enfermedad no sea letal. Si te enganchas a esas sensaciones, sufres muchísimo, porque al final la vida tiene sus planes", reflexionó.
"Sentíamos el mundo pararse desde que nos conocimos"
Días antes del que hubiera sido el 43 cumpleaños de Verónica, Álex participó en el homenaje que el programa Historia de nuestro cine, presentado por Elena S. Sánchez en La 2, dedicó a la intérprete madrileña. Aunque el especial estuvo centrado en su trayectoria artística, el recuerdo de la relación que ambos mantuvieron durante años terminó aflorando al recordar el momento exacto en el que se besaron por primera vez. Ocurrió en 2010, durante el rodaje de la película Seis puntos sobre Emma, en la que Verónica interpretaba a una joven ciega que soñaba con ser madre y buscaba al padre perfecto para su hijo, personaje interpretado por el propio Álex.
"Ahí empezó todo", dijo el actor entre lágrimas al ver la escena más importante de toda su vida. "Entre Vero y yo no había pasado nada hasta ese momento, pero sentíamos el mundo pararse desde que nos conocimos. Y, a partir de ahí, ya fue absolutamente inevitable", continuó diciendo con un nudo en la garganta. "Es la primera vez que nos dimos un beso, esta escena, y luego estuvimos todo el rodaje, sin quererlo, que no nos podíamos separar; ya nada podía pararlo, a pesar de nosotros", expresó.
Durante el coloquio, Álex compartió cuál era el secreto de su éxito como pareja en la vida real y en el cine, pues trabajaron juntos en tres películas y un corto, Tótem Loba, dirigido por Verónica y producido por él. "Vero me arraigó el amor y el sentido a la profesión. Me mostró un camino meticuloso y visceral de búsqueda de los personajes. Lo que más le aportaba yo a ella era quitarle peso a la vida. Mi ligereza con su profundidad funcionaba muy bien", aseguró.
"El ser más luminoso del mundo"
Durante los 13 años que compartieron juntos, Álex y Verónica protagonizaron románticos besos y se dedicaron declaraciones cargadas de sinceridad. "Me gustaría formar una familia, de hecho no estoy cerrada a nada, que vengan los niños cuando quieran", confesaba la actriz. El actor, por su parte, revelaba cuál era, a su juicio, la clave de su historia de amor: "El secreto está en querer. Una relación de muchos años hay que trabajarla, y nosotros queremos trabajar en ella. Todavía no entiendo de qué va el amor, pero sé que lo que tiene que haber son ganas y un proyecto en común". Además, a Álex se le iluminaban los ojos cada vez que hablaba de ella. Verónica era, en sus palabras, "el ser más luminoso del mundo".







