Roger Federer acaba de mostrar su lado más vulnerable cuando no ha podido evitar las lágrimas al hablar de su mujer, Mirka Vavrinec. Ha ocurrido en una jornada muy importante para él, tras ingresar en el Salón de la Fama, en un elegante y emotivo evento organizado en Newport, Rhode Island.
Allí el suizo se ha conmovido hasta el punto de no poder hablar al recordar sus inicios, la inspiración de su mujer, Mirka Federer: "Mirka me inspira a mí cada día", ha expresado emocionado después de recordar sus célebres encuentros sobre la pista con otras grandes leyendas como Rafa Nadal, Novak Djokovic o Pete Sampras.
"Mi tiempo en el tenis terminó, pero el tenis siempre estará en la intersección de todo lo que me interesa. El Salón de la Fama muestra la evolución del tenis y estoy orgulloso de ser parte de él. Estoy contento de haber pasado por generaciones, desde (Pete) Sampras hasta las rivalidades épicas con Andy (Murray), Novak (Djokovic) y Rafa (Nadal)", expresó conmovido.
"Estoy encantado de haber hecho el viaje hasta aquí, al Salón Internacional de la Fama del Tenis. Sabéis, este es un lugar precioso y he disfrutado muchísimo de cada minuto hasta ahora. Quiero decir, por supuesto que sí. Hay pistas de hierba aquí, mi superficie favorita, así que sabía que iba a pasármelo maravillosamente. Y el museo es sencillamente increíble", ha explicado con orgullo Federer.
"Para mí significa absolutamente todo"
"Animo de verdad a todo el mundo que venga aquí a visitarlo. Hay tantísima historia del tenis: raquetas, trofeos, equipaciones icónicas de los grandes campeones... Y me han dicho que tienen más de 25.000 objetos. Y ahora supongo que yo también soy uno de ellos. Es increíble verte a ti mismo en un lugar como este, recorrer el Salón de la Fama, sumergirte en la historia de este deporte. Para mí significa absolutamente todo. Leer las historias de mis grandes héroes y comprender, quiero decir, comprender realmente por primera vez, que yo también tengo un lugar aquí. Este es uno de los mayores honores de mi vida.
Sus palabras a su mujer: el momento más emotivo
Sin duda el momento de máxima emoción ha llegado cuando se ha dirigido a su mujer y madre de sus cuatro hijos, Mirka Federer: "Como sabéis, Mirka... Mi mujer. Es la mayor forma de quedarse corto que puedo utilizar, porque también ha sido mi entrenadora, mi compañera de golpes antes de los partidos... y mi control de realidad. También ha sido mi estilista. Definitivamente, necesitaba una en aquella época. Quizá ahora también, no lo sé. Pero Mirka... La persona que me enseñó a concentrarme más en el tenis y a disfrutar de todo lo demás", ha comentado entre lágrimas delante de su mujer que estaba presente en el acto.
"Una madre maravillosa para nuestros cuatro hijos, que hace posible lo imposible en nuestras vidas. Ella y yo nos agarramos de la mano y atravesamos paredes juntos. Gracias. Oh, Dios. Ella es todas esas cosas. Y ese es mi Salón de la Fama".








