De Mallorca a Marbella. Victoria Federica, de 25 años, está disfrutando de un verano único. La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar ha exprimido al máximo sus primeros días en la Costa del Sol. El pasado viernes, 7 de agosto, acudió junto a un grupo de amigos y su novio, el empresario Jorge Navalpotro, a ver torear a Morante de la Puebla, José María Manzanares y Aarón Palacio. Aunque intentó pasar desapercibida, los fotógrafos captaron su llegada en medio de la multitud. Una vez dentro de la plaza, se sentó en barrera junto a una de sus amigas, manteniéndose así separada de su pareja, con quien mantiene una relación desde finales de 2025. Para la ocasión, Victoria apostó por un look muy cómodo y fresquito, en color blanco, que destacaba su moreno. El complemento que más llamó la atención fueron las gafas de pasta.
Victoria Federica es una apasionada de los toros, una afición que, como ella misma ha explicado en numerosas ocasiones, forma parte de su historia familiar. "Es una bonita herencia recibida de mi familia, desde mi bisabuela, doña María de las Mercedes, condesa de Barcelona, de mi abuelo, Su Majestad el Rey don Juan Carlos, y, en especial, de mi madre, que con tanto cariño me lo ha transmitido. Muchas han sido las tardes de toros que he compartido con ellos, que tanto hemos disfrutado y continuaremos disfrutando", dijo al recibir un premio por su afición taurina en la Gala de San Isidro de 2023.
Ahora también comparte esa afición con su novio, Jorge Navalpotro. Aunque se conocían desde hacía años, no fue hasta finales de 2025 cuando surgió algo más entre ellos y comenzaron su relación. Desde entonces, y pese a la discreción con la que ambos llevan su vida privada, han dado importantes pasos juntos. Tanto es así que, ya en enero de 2026, Jorge conoció al rey Juan Carlos, como revelaron unas fotografías en las que ambos aparecían en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
Tras una tarde de buen toreo, en la que Morante de la Puebla, José María Manzanares y Aarón Palacio salieron a hombros por la puerta grande, Victoria Federica salió a navegar por el mar Mediterráneo. La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar aprovechó la jornada para tomar el sol en la cubierta del yate, darse una vuelta en una moto de agua y disfrutar de un inesperado encuentro con una tortuga marina.
El fin de semana de Victoria Federica finalizó con la noche más solidaria del verano, la XVII edición de la gala Starlite Occident. Espectacular con un vestido que dejaba su espalda al descubierto, la hija de la infanta Elena fue testigo de una velada llena de sorpresas. Uno de los grandes momentos llegó cuando Bertín Osborne se acercó a la mesa presidencial y comenzó a interpretar Fly Me to the Moon para Michael Bublé. Lo que comenzó como una dedicatoria terminó convirtiéndose en uno de los momentazos de la gala cuando Bublé se sumó a Bertín para cantar juntos el mítico tema, regalando al público una actuación única e irrepetible. Y no fue la única improvisación. Miguel Poveda se arrancó a cantar con Melendi a la guitarra; Estrella Morente subió espontáneamente al escenario con Los Alpresa; y Juanma Restrepo, de La Reina del Flow se animó con una actuación.
La gala acogió también la presentación oficial de una alianza estratégica para la reconstrucción de Venezuela, impulsada desde Venezuela Sin Límites y Unidos en Red, con Alfonso Cisneros, y CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe–, representado por Telma Ortiz, responsable de Alianzas Estratégicas Globales. Y tuvo además otro momento especialmente emotivo: la celebración del 66 cumpleaños de Antonio Banderas.









