Mientras miles de personas tratan de recuperarse de los devastadores terremotos que han sacudido Venezuela y que ya han dejado más de 1.943 fallecidos y 10.500 heridos, José Andrés ha vuelto a hacer lo que lleva más de una década convirtiendo en su sello personal: llevar comida a quienes más la necesitan tras una catástrofe. El chef asturiano ha anunciado una donación inmediata de un millón de dólares a través de su organización, World Central Kitchen, y ha viajado al país para coordinar sobre el terreno las labores de emergencia. Pero en esta ocasión no lo ha hecho solo. Junto a él se ha desplazado Carlota, su hija mayor, de 26 años, una joven que, lejos de los focos y de la popularidad de su padre, lleva años participando como voluntaria en algunas de las mayores crisis humanitarias del mundo. Una faceta poco conocida que demuestra que la solidaridad también forma parte del ADN de la familia del popular chef.
La discreta hija mayor de José Andrés que ha heredado su compromiso solidario
A diferencia de otros hijos de personajes conocidos, Carlota Andrés siempre ha preferido mantenerse alejada de la exposición pública. Tiene las redes sociales privadas, apenas concede entrevistas y nunca ha querido aprovechar la enorme popularidad de su padre. Sin embargo, quienes la conocen saben que comparte con él una de sus grandes pasiones: ayudar a quienes más lo necesitan.
Ha sido el propio José Andrés quien ha desvelado que volverá a acompañarle en esta nueva misión humanitaria.
"Mi hija se viene conmigo mañana a Venezuela. Ella ya, bueno, o sea, chiquita ya ha estado en muchas. Ha estado en Haití, ha estado en Ucrania, ha estado en Yemen, ha estado en Chad. Y si no me la llevo, se enfada. Viene como voluntaria. Cuando puede, viene. Y bueno, me hace ilusión que también se comprometa como una más", explicaba entre sonrisas ante los micrófonos de Europa Press.
No es la primera vez que Carlota participa en una misión de World Central Kitchen. Desde muy joven ha acompañado a su padre en distintos despliegues internacionales y, aunque siempre lo hace desde la máxima discreción, el chef reconoce sentirse especialmente orgulloso de verla implicarse como cualquier otro voluntario de la organización.
¿Qué ha estudiado Carlota para seguir los pasos de su padre?
La primogénita del matrimonio formado por José Andrés y Patricia Fernández de la Cruz nació y creció en Estados Unidos junto a sus hermanas pequeñas, Inés y Lucía. Tras finalizar sus estudios en Washington, se trasladó a Nueva York para estudiar en la prestigiosa Stern School of Business, perteneciente a la Universidad de Nueva York, por cuyas aulas han pasado figuras como Salvatore Ferragamo o Alan Greenspan.
Su padre no ocultó la emoción cuando se graduó hace apenas un año.
"Orgulloso de mi hija Carlota. No puedo creerlo. Todavía recuerdo tenerla en mis brazos pocos segundos después de su nacimiento con lágrimas de felicidad en mi cara. El tiempo no para. ¡Disfrutemos cada minuto!", escribió entonces junto a una fotografía de la joven con la toga universitaria.
Tras una primera etapa profesional en Wonder, una innovadora empresa de restauración, Carlota decidió incorporarse al grupo empresarial de su padre. Actualmente, trabaja en el área de desarrollo de marca y estrategia de operaciones, centrando buena parte de su labor en Mercado Little Spain, el emblemático espacio gastronómico que José Andrés impulsó en Nueva York para acercar la cocina española al público estadounidense.
De la donación del chef José Andrés a la misión junto a su hija en Venezuela
El viaje de padre e hija llega apenas unos días después de que José Andrés anunciara la donación inmediata de un millón de dólares para reforzar la respuesta humanitaria en Venezuela tras los terremotos que han asolado varias zonas del país. World Central Kitchen ya trabaja sobre el terreno desplegando cocinas de emergencia y coordinando el reparto de alimentos tanto para las familias afectadas como para los equipos de rescate.
Durante su conversación con Europa Press, el chef volvió a explicar la filosofía que ha convertido a su organización en un referente mundial.
"Somos una ONG más, lo que pasa es que nos especializamos. No puede ser que haya ONG que lo hagan todo. Nosotros nos especializamos en emergencias, en dar de comer y beber", señaló.
Su modelo de actuación pasa por llegar cuanto antes, trabajar con restaurantes y proveedores locales y mantener la ayuda cuando desaparecen los focos mediáticos.
"La ayuda, que ahora parece que es masiva, en una o dos semanas todo el mundo se va a olvidar. Y ahí es cuando más y mejor trabajo hay que hacer. Nosotros intentamos llegar siempre los primeros porque sabemos que muchas veces vamos a ser de los últimos en irnos", afirmó.
Su mujer y las otras dos hijas de José Andrés
Aunque José Andrés es uno de los chefs más influyentes del mundo, siempre ha protegido con celo su vida familiar. Desde hace más de 30 años comparte su vida con Patricia Fernández de la Cruz, gaditana conocida cariñosamente como Tichi, con quien contrajo matrimonio en 1995 y ha formado una familia de la que presume siempre que tiene ocasión.
Junto a Carlota completan el núcleo familiar Inés y Lucía, las dos hijas pequeñas del matrimonio. Las tres nacieron en Estados Unidos, pero crecieron profundamente vinculadas a España gracias a sus padres, que cada verano regresan a Zahara de los Atunes, en Cádiz, una tradición familiar que mantienen desde hace años.
Durante la pandemia, José Andrés mostró como nunca su faceta más doméstica compartiendo divertidos vídeos cocinando con sus hijas. Migas, croquetas o arroces servían de excusa para pasar tiempo juntos y transmitirles el amor por la gastronomía española, una pasión que sigue uniendo a toda la familia.
Hoy, mientras José Andrés vuelve a responder a una nueva emergencia internacional, Carlota demuestra que ha heredado mucho más que el apellido de uno de los cocineros más admirados del mundo. Sin buscar protagonismo ni cámaras, vuelve a situarse a su lado allí donde más falta hace, confirmando que el compromiso con los demás también forma parte del legado familiar.










