Juan Roig, el presidente de Mercadona y del Valencia Basket, protagonizó un momento que pasará a la historia de los aficionados del baloncesto. El propietario del club se hizo viral tras celebrar por todo lo alto la victoria de su equipo en el Palau Blaugrana, ante el F. C. Barcelona, que le dio el título de la Liga ACB. Tijeras en mano, él mismo le cortó el peluquín a un aficionado ante la atenta mirada de aficionados y jugadores para cumplir una promesa hecha desde el club. La escena generó tanto interés por la mezcla de humor, emoción y el recuerdo de otra anécdota similar que Juan Roig protagonizó en 1998.
La escena que hizo estallar las redes
El Valencia Basket ganó la Liga ACB tras imponerse al Barça, y Juan Roig, máximo accionista y mecenas del club, celebró el éxito junto a la afición desplazada a Barcelona. En medio del ambiente festivo, ayudó a un seguidor a cumplir una promesa y le cortó el peluquín con unas tijeras. El momento sorprendió porque no fue una celebración al uso, sino un gesto muy teatral y espontáneo que enseguida circuló por redes y medios. Entonces muchos recordaron que en 1998 Roig ya se había quitado su propio peluquín cuando el Valencia Basket ganó la final de la Copa del Rey ante el Joventut de Badalona por 89-75, una coincidencia que dio aún más fuerza a la anécdota.
El título tiene un valor especial para el Valencia Basket, ya que es la segunda Liga ACB de su historia y llega en una temporada especialmente brillante para el club, con éxitos también en el baloncesto femenino. El equipo, además, convocó a su afición a una celebración oficial en el Roig Arena con entrada libre
Las palabras del aficionado
Enrique Salas, el aficionado al que Juan Roig cortó el peluquín, no ocultó su emoción. "¡Cómo voy a estar! En una nube", decía ante los micrófonos de Hoy por Hoy Valencia. No solo por ver a su equipo ganar en el Palau Blaugrana y ante el F. C. Barcelona, sino también por cumplir una promesa que arrastraba desde hacía cuatro años.
El origen de la historia se remonta a la Copa del Rey de Granada, cuando el propio Juan Roig le lanzó el desafío: "Enrique se tiene que quitar el peluquín en el momento en que ganemos algún título de Copa del Rey o de Liga". Salas aceptó el reto "con toda la ilusión del mundo" y, tras la victoria, no hubo marcha atrás.
Para el aficionado, la decisión ya es definitiva. Incluso bromeó sobre los cuidados que tendrá que darle ahora a su cabeza: "Ahora a protegérmelo un poquito, que son muchos años tapado".







