Sassa de Osma lo ha vuelto a hacer. La mujer del príncipe Christian de Hannover ha acaparado todas las miradas durante su última aparición en la capital, donde ha coincidido con amigas como Marta Hazas, Mar Saura y Jaydy Michel, entre otras invitadas que no se han querido el espectacular evento que reúne a la jet set de nuestro país por un especial motivo para la aristócrata. Convertida en la protagonista indiscutible, la empresaria del sector de la moda ha dado un paso más en su trayectoria al fusionar la firma de la que es socia y embajadora, Philippa 1970, con una de las casas automovilísticas más importantes a nivel internacional.
De esta sinergia nace la silueta perfecta, inspirada en el glamour de la década de los 70 que tanto caracteriza a la marca que une fuerzas con Toyota para reinterpretar uno de sus modelos más exitosos. "Su visión única, marcada por el trabajo artesanal, los estampados vibrantes y la elegancia clásica, reinterpreta el diseño de nuestro icónico Toyota C-HR", adelantaban hace un par de días desde la firma del sector automovilístico en sus redes sociales, incidiendo en que este martes, 23 de junio, el nuevo automóvil, con un resultado "donde la vanguardia se llena de exotismo y cada curva del coche, literalmente, florece".
Durante el photocall, Sassa ha recordado cómo fueron sus primeros años en España, subrayando que llegó a nuestro país "solamente para estudiar un año", indicando que fue obra del destino "que me quedara aquí". "Para mí España es mi hogar, obviamente Perú es mi segundo hogar, pero ahora es España, he hecho una familia aquí, un trabajo, una carrera... Me considero semi-española", ha añadido, apostillando que ha pasado más de una década desde que comenzó a echar raíces en el país mediterráneo.
El look elegido, al detalle
Durante la presentación del evento, Sassa ha vuelto a hacer gala de su impecable estilo con una adecuada pieza de la firma de la que es socia. La aristócrata ha brillado con el vestido 'Teba', de inspiración romántica y con un delicado estampado floral adecuado para la temática de la sinergia entre ambas casas.
El estilismo seleccionado estiliza su silueta al ceñirse ligeramente en la zona del torso, con una falda fluida que culminaba con un amplio volante en la zona inferior, creando así una elegante caída repleta de movimiento. Además, su escote en pico contrasta con el onírico volante doble que cae sobre sus hombros aporta un plus de feminidad y movimiento al look —de base marfil y con detalles en diversos tonos en rosa y verde—.
Fiel a su estilo clásico, Sassa ha apostado por complementos que, sin dejar de perder la sencillez, captan la atención de quien posa su mirada en ellos. Junto a joyas más clásicas como la cadena de brillantes o unos pendientes a juego, la aristócrata ha contrastado su sofisticada elección con un llamativo colgante XXL en forma de cadena y con tres coloridas medallas —en rosa, azul y verde— donde se pueden leer las iniciales S y H, confeccionadas con lo que parece ser pedrería de las mencionadas tonalidades.
Para continuar con la marcada estética del evento, Sassa se ha decantado por una original cartera de mano que parece ser del material por excelencia de la temporada estival, el mimbre. El bolso, confeccionado en varias tonalidades de marrón, completa el look con sus singulares bordes redondos; así como las sandalias de tacón plateadas que elevan cualquier outfit en estos calurosos meses.
Sassa, en un espectacular momento
Además de este gran paso para su carrera, Sassa de Osma se encuentra en un fructífero momento profesional. Durante el mes de abril la vimos siendo anfitriona de la familia de su marido, el príncipe Christian de Hannover, en uno de los días más importantes de la Semana Santa de Chinchón, el Sábado de Pasión. Unas fechas familiares que también estuvieron marcadas por el innegable éxito profesional de la aristócrata, quien estaba a punto de estrenar una nueva colección con la mencionada marca junto a Tatiana de Nicolay.
Debido a la alta carga laboral de todos los integrantes de la familia, decidieron hacer esta pequeña escapada a uno de las localidades madrileñas con más encanto. Junto a Christian y Sassa se encontraban Ernesto de Hannover, padre del príncipe —que a principios de año celebraba su 72 cumpleaños tras una dolorosa ruptura con Claudia Stilianopoulos, hija de la recordada Pitita Ridruejo—, y Otto, su sobrino, con quien comparten un estrechísimo vínculo —que, como ellos, tiene su residencia fijada en Madrid—.
Quienes no estaban con ellos eran los hijos del matrimonio —los mellizos Sofía y Nicolás, de cinco años, y Alexia, de dos—, de quien suelen presumir con frecuencia en actos públicos y en sus redes sociales. A pesar de su ajetreada agenda, Sassa y Christian siempre tratan de involucrar a sus pequeños —aunque grandes orgullos— lo más que pueden en su día a día más allá de la rutina que han consagrado, disfrutando de divertidos planes en familia con los que crean recuerdos imborrables.












