Ana Mena y Óscar Casas formaban una de las parejas más atractivas y seguidas del panorama nacional: ella, una de las artistas españolas con mayor proyección; él, un actor muy solicitado en cine y televisión. Su historia de amor, nacida entre focos y rodajes, despertó desde el principio una enorme expectación mediática y ellos no dudaron en compartir públicamente la etapa tan dulce que estaban viviendo. Sin embargo, su romance ha llegado a su fin. Tras casi dos años juntos, la cantante, de 29 años, y el intérprete, de 27, han decidido tomar caminos separados.
La noticia, confirmada por ¡HOLA! de fuentes de su entorno tras lo desvelado por el periodista Javi Hoyos, supone el fin de una relación especialmente atractiva por la condición de los dos protagonistas. Ambos están en la cresta de la ola, y formaban un tándem aparentemente perfecto. Se enamoraron en el verano de 2024 durante el rodaje de la película Ídolos, y desde entonces eran inseparables. Aunque al principio trataron de llevarlo con la máxima discreción, dado que son bastante celosos de su intimidad, después no tuvieron problema alguno en demostrar a sus legiones de fans lo que sentían el uno por el otro.
Rompieron aproximadamente hace un mes
Según hemos podido saber, la ruptura de la cantante y el actor se produjo hace aproximadamente un mes. Además, según trasladaba hoy el presentador de TVE, no ha habido terceras personas que hayan motivado la separación. Es decir, que ha sido de mutuo acuerdo. Lo cierto es que nada hacía presagiar un desenlace como este, dado lo unidos y enamorados que se les veía en cada aparición. Es más, se habían integrado a la perfección en sus respectivas familias, compartiendo planes de veraneo y otros viajes con ellos.
A finales del pasado enero, el hermano pequeño de Mario Casas y la voz de hits como Música Ligera o Las 12 acudieron de la mano a El Hormiguero. La complicidad que irradiaban era mayúscula, regalándose gestos de cariño constantes, contando además aquella noche en plató algunas anécdotas de cómo surgió la chispa. Al parecer, fue Óscar el que dio el primer paso cuanto trabajaban codo a codo en el citado filme. "No sé que más quería que hiciera", recordaba él. "Pues no yo me daba cuenta de nada", respondía ella entre risas.
Seguidamente, Ana confesó que fueron unas chicas del equipo técnico quienes la avisaron de que "le tienes loquito". Tras esto, que ocurrió durante una fiesta en Italia, ella le hizo un tour por Roma y tiraron una moneda en la Fontana di Trevi para pedir un deseo. Posteriormente, el primer beso llegaría en la ciudad de Pesaro. Eso sí, el actor reconoció que mucho antes de que eso ocurriera, ya era fiel seguidor de su chica y de todas sus canciones.
"Ana lo hace todo bien... canta y baila increíble...", dijo Óscar Casas sin tapujos en su entrevista con Pablo Motos. Además, a nivel humano, alabó una de las mayores cualidades de su ya exnovia. "Es de las personas más honestas que he conocido en mi vida", recalcó. Mena, por su parte, dijo de él que es "puro amor, superfamiliar... eso me encanta. Siempre trata de cuidar a los demás y que se sientan atendidos". Palabras estas que ponían de manifiesto lo mucho que se quieren y se admiran, por lo que tampoco habría que descartar que, tal vez en un futuro no tan lejano, entre ellos sea posible una reconciliación y decidan darse una segunda oportunidad. Solo el tiempo lo dirá.
La historia de amor que nació durante el rodaje de Ídolos
Ana Mena y Óscar Casas se conocieron en el verano de 2024 durante el rodaje de Ídolos, la película en la que compartían protagonismo. Lo que comenzó como una amistad entre dos jóvenes figuras del panorama artístico español terminó convirtiéndose en una de las relaciones más seguidas del momento. Aunque al principio intentaron mantener el romance alejado de los focos, pronto dejaron de esconderse y empezaron a compartir momentos juntos tanto en eventos públicos como en redes sociales. La propia pareja relató meses después algunos detalles de sus primeros encuentros. Según contaron en El Hormiguero, fue Óscar quien dio el primer paso durante el rodaje. Sin embargo, Ana no se dio cuenta de sus intenciones hasta que varias compañeras del equipo le confesaron que el actor estaba completamente enamorado de ella. La chispa terminó de surgir durante una estancia en Italia, donde compartieron paseos por Roma, lanzaron una moneda a la Fontana di Trevi y comenzaron a construir una historia que parecía sacada de una película. El primer beso llegaría poco después, en la ciudad italiana de Pesaro. Desde entonces, se volvieron inseparables. Viajes, proyectos compartidos, encuentros familiares y numerosas muestras de cariño marcaron una relación que, durante casi dos años, parecía avanzar con paso firme. Ahora, tras su ruptura, queda el recuerdo de una historia que nació entre cámaras, conquistó a sus seguidores y convirtió a Ana Mena y Óscar Casas en una de las parejas más mediáticas del panorama nacional.








