María Liria y Nacho Sánchez-Vizcaíno ya son marido y mujer. El pasado fin de semana, la hija del torero Pepín Liria -que no tiene relación con su padre- se dio el 'sí, quiero' en la iglesia de San Miguel en Murcia, rodeada de familiares y amigos. La novia, que eligió un espectacular diseño nupcial compuesto por un corpiño manga larga y una falda, caminó al altar del brazo de su abuelo materno. "La boda está inspirada en nosotros; nos encanta viajar y conocer hoteles y tiendas de decoración, por lo que hemos tratado de hacer que la boda sea un reflejo de nosotros, desde la invitación y cada comunicación, flores, mantelería, música… Que fuese como estar en casa, acogedor, natural, cuidado", ha contado María en una entrevista con ¡HOLA!.
Tras la ceremonia religiosa, los recién casados y sus invitados se desplazaron a la Hacienda La Dehesa de Campoamor, en Murcia. La boda fue un fiel reflejo de las personalidades de los novios, que en numerosas ocasiones han comentado a esta revista cuál es su verdadera pasión: descubrir el mundo, viajar y conocer los rincones más inhóspitos del mundo. También se dejan caer en las mieles de las tiendas de decoración. Esta pasión quedó plasmada en las invitaciones y en cada una de las comunicaciones que enviaron durante los meses previos al enlace. Ese mismo gusto por los viajes y el diseño también se reflejó en el seating plan, concebido como una mesa de bienvenida decorada con los coloridos libros de Assouline, dedicados a algunos de los destinos que recorrieron juntos durante sus años de noviazgo. Ahora, una semana después de su enlace, María ha subido las primeras imágenes de su esperada luna de miel.
La primera parada de su viaje como marido y mujer ha sido un lugar de lo más especial: el Paradero Todos Santos, ubicado en Baja California Sur, en México. Se trata de un santuario de lujo solo para adultos que destaca por su impactante arquitectura de estilo brutalista. Las fotos compartidas por la novia nos dejan sin aliento, pues el enclave no puede ser más espectacular. En medio de la naturaleza, y con un diseño minimalista, María y Nacho han podido visitar uno de los hoteles de lujo más demandados. Creado por los arquitectos Rubén Valdez y Yashar Yektajo, el Paradero Todos Santos utiliza hormigón y tonos tierra que se mimetizan con el desierto. Las fachadas cerradas hacia el interior revelan un impresionante jardín xerófito de 10.000 metros cuadrados.
Situado a una hora al norte de Cabo San Lucas, en la intersección de cinco ecosistemas (desierto, costa, montaña, agricultura y océano), el hotel ha sido el primer destino escogido por la pareja tras su precioso enlace murciano. Aunque pueda parecer que el Paradero Todos Santos es todo fachada, nunca mejor dicho, el enclave ofrece una experiencia que va más allá de su curada y cuidada estética: el hotel funciona bajo un concepto de experiencias inmersivas que incluyen clases de surf, senderismo, ceremonias de té, spa y un concepto gastronómico de la granja a la mesa. Sin duda, esta primera parada de su luna de miel está cumpliendo los requisitos de sus mayores deseos: pasión
Una marcada ausencia en su boda
Una persona cercana a su familia explicó a Semana que el trato con su hija pequeña es nulo y que incluso le pidió las pruebas de ADN a su exmujer, Gloria Rivas. A eso se suma el conflicto con tres de sus cuatro hermanos por la herencia de sus padres. Por el momento, esa reconciliación no se ha producido y, en consecuencia, no fue el torero quien acompañó a su primogénita hasta el altar en uno de los días más importantes de su vida. En su lugar, fue el abuelo materno el encargado de ejercer de padrino y, del brazo de su nieta, caminó visiblemente emocionado hacia el altar, regalando a los asistentes una de las imágenes más tiernas, tradicionales y aplaudidas de todo el enlace. La complicidad entre ambos quedó patente durante todo el recorrido, en un momento cargado de simbolismo que emocionó a familiares y amigos. Un gesto que puso de manifiesto la importancia de los vínculos familiares y que, sin duda, quedará grabado para siempre en la memoria de María como uno de los recuerdos más especiales de su boda.
















