Irene Rosales ha roto su silencio tras el último y feroz ataque de Kiko Rivera. Lejos de achantarse por los reproches de su exmarido a raíz de su polémica campaña publicitaria con una conocida marca de frutos secos, la colaboradora de televisión ha respondido con una rotundidad demoledora: "Es trabajo y no me arrepiento de nada", ha dicho esta mañana a la prensa. Recién cumplidos los 35 años, arropada por su pareja Guillermo y visiblemente cansada de que intenten "tirarla por los suelos", Irene ha defendido el acierto del equipo de marketing y ha dejado claro que su única prioridad actual es su salud y su propia felicidad.
Esta tarde, además, Irene ha acudido a El Tiempo Justo para aclarar la polémica y qué opina sobre la respuesta de Kiko a su anuncio: "Antes de ser conocida he sido feliz poniendo copas, siendo socorrista, haciendo todos los trabajos que se me han ofrecido, si yo me tengo que poner mañana detrás de una barra a poner copas, con todo el orgullo del mundo, porque soy eso y más", ha comenzado diciendo para abordar la declaración de su exmarido, que considera que la colaboradora es famosa por haber estado con él. "Para ser la cornuda de España también me las he comido bien", ha expresado, ganándose el aplauso del plató.
Horas después de que la lona en la que aparece Irene se hiciera viral -y en la que se puede leer lo siguiente: 'Un mix con un mal kiko es un mal mix'-, el hijo de la tonadillera acudió a sus redes sociales para lanzarle un dardo a su exmujer: "Recuerda de dónde venías. La vida que tienes es gracias a haberte comido un Kiko". No se quedó ahí. "Hay un antes y un después que todo el mundo conoce perfectamente solo hay que mirarte. En Google vienen las fotos vayan a verlo. Eso también es por comerte un kiko", continúo. Y ese ha sido el punto que Irene ha querido aclarar esta tarde, admitiendo que, por supuesto, estar con el hijo de Isabel Pantoja la hizo conocida, pero que son sus méritos los que hacen que siga trabajando en la televisión y que las marcas la contacten para hacer campañas publicitarias. "La vida son dos días. Es una publicidad con humor. Si te lo quieres tomar bien bien y si no, es tu problema", ha indicado Irene Rosales en El tiempo justo.
La colaboradora ha admitido que su expareja y padre de sus hijas "quiere hundirme e ir a por todas", pero ella prefiere optar por otra ruta más cordial, sobre todo para proteger a las pequeñas. "Estoy guerrera, pero no voy a entrar a hundirle a él, solo a responder", ha expresado, dejando claro que su actitud solo responde a los ataques del hijo de la tonadillera. "Mi mente ha empezado a funcionar al separarme", ha apostillado. "Me he limitado a hacer una campaña, ¿no te gusta? Lo siento", ha añadido, envalentonada por el apoyo que estaba recibiendo en el plató del magacín de Telecinco.
Intentando zanjar el tema y apoyar la publicidad de la que ha formado parte, Irene se ha mostrado muy segura de sus palabras: "Yo también quiero hacer mi vida y he partido desde cero. Estoy muy orgullosa del trabajo que he hecho, porque lo he hecho con muchísimo cariño y muy contenta. Voy a seguir toda la campaña defendiendo la publicidad que yo he hecho", ha destacado, dejando marcadas a fuego las siguientes declaraciones e insistiendo en que se encuentra "en otro momento" de su vida: "No me afecta lo que él pueda decir y comentar de mí. Si quisiera entrar en un conflicto de verdad hubiese aceptado las entrevistas, pero lo he rechazado. No estoy tirando por los suelos a nadie". Jessica Bueno, que se encontraba en el plató y que también fue pareja de Kiko Rivera, le ha lanzado un capote a su compañera: "Me parece peligroso el desmerecer a alguien por con quien ha estado", ha concluido.







