Granada siempre guarda un magnetismo especial para la Familia Real, una ciudad de embrujo donde la cultura y la tradición se respiran en cada uno de sus rincones. Este fin de semana, la reina Sofía ha vivido unas jornadas inolvidables en la ciudad de la Alhambra, compaginando sus compromisos oficiales y su innegable amor por la música con momentos de desconexión y disfrute privado. Tras presidir el concierto inaugural de la 75.ª edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada en el Palacio de Carlos V y recorrer minuciosamente el Carmen de los Porcel, donde demostró su habitual vitalidad interesándose por la cultura amazigh y la botánica local, la madre de Felipe VI quiso impregnarse del pulso de la ciudad a través de su paladar. Desde ¡HOLA! hemos tenido la oportunidad de hablar con el icónico restaurante para descubrir todas las anécdotas, los secretos de la sobremesa y el menú tradicional con el que deleitaron a la soberana.
Para su almuerzo del sábado 13 de junio, previo a la gran gala benéfica de flamenco a favor de su fundación en el Teatro del Generalife, Doña Sofía se trasladó al corazón gastronómico granadino. El destino elegido no fue casualidad. Al bajarse del coche en la calle Martínez Campos, una sonriente reina emérita confirmaba con un amable "sí, sí" a los periodistas allí congregados lo que ya era un secreto a voces: asistía al emblemático restaurante Las Tinajas recomendado por su propio hijo. El monarca, que cenó en este establecimiento de más de medio siglo de historia en junio de 2023 con motivo del desfile de las Fuerzas Armadas, guarda un gran afecto por este local que conoció siendo un niño y al que regresó en su etapa de formación en la Base Aérea de Armilla. En esta ocasión, ha sido su madre quien ha querido revivir la experiencia, protagonizando una jornada repleta de naturalidad y maravillosos recuerdos.
Un ejemplo de cercanía entre los comensales y sin reservados
La presencia de Doña Sofía en el establecimiento supuso una auténtica y gratísima sorpresa para todos los presentes, marcando un día histórico para el equipo culinario. Desde el emblemático restaurante granadino nos confirman la gratitud y la enorme impresión que dejó durante las horas que pasó allí: "Doña Sofía estuvo entrañable y muy cercana, no solo con la dirección del restaurante, sino con todo el personal". Lejos de buscar el aislamiento que a menudo rodea a las figuras de la realeza, la emérita dio una lección de sencillez al rechazar cualquier tipo de distinción o espacio exclusivo para realizar su comida.
Desde Las Tinajas nos relatan con admiración cómo se desarrolló la velada en el salón principal, totalmente integrado con el resto de los clientes que no daban crédito al ilustre comensal con el que compartían espacio: "Además, quiso comer en el comedor principal, rodeada por el resto del público. El local estaba lleno y ella no quiso comedores privados ni ningún tipo de distinción, prefirió estar con los demás comensales". Este aplaudido gesto permitió a los granadinos y visitantes presentes disfrutar de una estampa única, viendo a la Reina relajada y disfrutando como una turista más de la hospitalidad andaluza.
Los platos típicos con los que Doña Sofía se integró en Granada
En lo gastronómico, la Reina acudía con un deseo muy claro: el de degustar la esencia de la cocina tradicional y andaluza, mostrando un gran interés por mimetizarse con las costumbres locales. Aunque la carta de Las Tinajas cuenta con una amplísima variedad de guisos, carnes y selectos entrantes, la cocina preparó una selección de sus elaboraciones más icónicas para agasajarla. "Es cierto que tomó los platos más típicos y característicos de nuestra casa que le ofrecimos", nos aseguran desde la dirección del establecimiento.
Sumergirse en la propuesta de este templo culinario es realizar un viaje directo al recetario andaluz más auténtico, donde la materia prima de la región es la gran protagonista. En su variada carta conviven entrantes tan selectos como el jamón ibérico, los timbales de gambas o la pastela de cordero, junto a sugerentes opciones reconfortantes como el salmorejo, el ajoblanco o el emblemático caldo de la abuela. Quienes buscan sabores del mar encuentran un festival que va desde los lomos de bacalao y la merluza fina hasta el pulpo braseado y los mariscos más frescos, mientras que los amantes de la carne se deleitan con bocados contundentes como el rabo de toro a la andaluza, las chuletas de cordero o la jugosa presa ibérica.
Doña Sofía, fiel a su estilo de vida saludable pero con deseos de empaparse de la identidad de la ciudad de Granada al máximo, disfrutó de un menú con claro aroma marinero y productos de la tierra: "Degustó los pescados del Mediterráneo, probó nuestra famosa alcachofa de la abuela y, de postre, el tradicional pionono. En definitiva, cosas muy típicas de nuestra cocina". De este modo, la emérita no solo saboreó el ansiado "pescaíto frito" propio del litoral andaluz, sino que coronó la sobremesa con el bocado dulce más célebre de la provincia granadina, siguiendo exactamente los pasos que su hijo, el rey Felipe, realizó en su última e inolvidable cena en el mismo lugar.
El emotivo recuerdo de los años 70 y las fotos familiares
Más allá de los manjares servidos, el almuerzo estuvo impregnado de una profunda nostalgia y una enorme carga emocional que conectó el presente con el pasado de la Corona en este consolidado rincón culinario inaugurado en 1971. La sobremesa se extendió de manera muy agradable, convirtiéndose en el momento idóneo para rememorar anécdotas de tiempos pasados y repasar los vínculos de la Familia Real con los propietarios del establecimiento. Desde el restaurante nos confiesan la felicidad que irradiaba la Reina al término de su almuerzo: "Lo más destacable es lo a gusto que estuvo. Disfrutó de una buena sobremesa y se fue encantada".
Para el equipo de Las Tinajas, recibir de nuevo a la Corona supone un hito imborrable que consolida una bonita relación de más de cincuenta años. "Para nosotros es un orgullo porque la Familia Real ya ha comido aquí varias veces. El Rey Don Felipe estuvo hace poco, pero es que Doña Sofía ya nos visitó en los años 70 con Don Juan Carlos y toda la familia", nos explican con gran emoción. El broche de oro de la visita llegó cuando el personal rescató del archivo los recuerdos de aquellas primeras incursiones de los entonces Príncipes de España por tierras granadinas: "Ayer recordamos aquello, se lo mencionaron y le hizo muchísima ilusión que le explicáramos cosas y ver las fotos que conservamos de aquellos tiempos. Son las cosas bonitas de la vida". Una jornada redonda donde Doña Sofía volvió a demostrar por qué es tan querida en cada rincón de nuestra geografía.












