Amparo Aragón y su filosofía para reinventarse a los 60 y triunfar: "El miedo es paralizante, uno no puede parar"


La empresaria, hermana de Emilio Aragón, nos presenta su 'Libro de familia. Historia de un corazón itinerante', en el que también cuenta cómo encontró su camino... y se levantó después de cada 'caída'


Amparo Aragón posando para ¡HOLA!© FERNANDO JUNCO
5 de junio de 2026 a las 17:14 CEST

Quedó grabado casi a fuego aquello de "en las dificultades, se aprietan los dientes y se sigue". Es parte de esa valiosa herencia que sus padres -el inolvidable Miliki y Rita Álvarez- le han dejado. Amparo Aragón -la hermana pequeña de Emilio Aragón- sabe lo que es "tenerlo todo, no tener nada". "He vivido muy de cerca lo que es que mi padre y mi madre hayan levantado su vida tres veces", y con esa filosofía -la de continuar siempre hacia delante-, encontró el camino cuando le tocó reinventarse, una vez más, a los 60.

"Mi padre siempre decía: 'ponte un traje, una corbata y sal a la calle, en casa no vas a conseguir nada", nos contaba al presentarnos su Libro de familia. Historia de un corazón itinerante (Editorial Roca), que no sólo es un homenaje a su familia -su pilar, su todo-, sino su relato de una mujer que ha ido encontrándose en cada etapa y hallando su sitio.

Amparo Aragón en la presentación de su libro en su espacio 'Rebobina'© @amparoaragon_
Amparo Aragón en la presentación de su libro en su espacio 'Rebobina'

Sus comienzos en el mundo laboral

En una familia de geniales artistas, descubrió que ella no iba a seguir ese camino. Al menos, no de la misma forma -frente a las cámaras-. "Encajarlo es complicado y uno tiene que pasar por esa etapa, pero, bueno, menos mal que encontré la respuesta". 

Amparo se matriculó en la Institución Artística de Enseñanza (IADE) para estudiar Interiorismo, y, cuando terminó -después de enviar currículums- recibió la llamada que cambiaría su vida: comenzaba a trabajar para Antena 3. "Nacía una nueva yo". 

"Las cadenas privadas arrancaban y, sin saberlo, estábamos haciendo historia" cuenta en su libro. Empezaba con la escenografía de Farmacia de guardia y de ahí llegarían muchas más, Médico de familia, Siete vidas… Pero, con tres hijos, se dio cuenta de que conciliar era un poco "imposible" Tocaba el primer gran cambio como adulta, replantearse su vida laboral. 

Amparo con su padre, el inolvidable Miliki© EUROPA PRESS
Amparo con su padre, el inolvidable Miliki

El primer gran salto: de la televisión al emprendimiento

"A la televisión no podía volver", nos confiesa. "Puedes hacerlo, pero no estás con tus hijos, conciliar era muy complicado". Llegó el paro, "y, con él, dos años de preguntas sin respuesta y dudas constantes" sobre qué rumbo tomar.

"Yo tenía claro que tenía unas habilidades que eran conseguir, organizar, sabía hacer decorados, tenía gusto…", así que "me hice una lista de pros y contras y dije… Pues organización de eventos".

Es un ejercicio de "preguntarte mucho a ti misma: yo dónde quiero estar, cómo quiero que sea mi vida, qué quiero hacer… ¿Quiero estar mucho tiempo con mis hijos? ¿Quiero ganar mucho dinero?" Se trata de "preguntarte las cosas y nació muy fluido". "Me contrataban para organizar bautizos, comuniones… como subcontratada y acabé quedándome con la escuela de cocina, Cayena".

Amparo Aragón, posando en una terraza© FERNANDO JUNCO

El golpe de la pandemia: cómo perdió Cayena y cómo gestionó el momento más difícil

Entonces empezó una nueva etapa, totalmente distinta. "Ahí fue clave que se me ocurrió que la gente cocinara a la vez que estudiaba. Fuimos a pedir un presupuesto y nos quedamos con la escuela. Fue un boom porque fuimos las primeras en montar un show cooking en Madrid" -quiso que las clases fueran prácticas, hasta ese momento, los alumnos tomaban apuntes mientras el profesor cocinaba-.

"Luego ya vinieron muchas cosas buenas… Estuve 15 años muy bien hasta que llegó la pandemia y no pude salvarla".

"Hay que escuchar un poco a la vida, porque yo, por ejemplo, cuando perdí Cayena, intenté salvarla con un crédito ICO… Aquello se resistía, y me dije: La vida me está diciendo que por aquí no tengo que seguir. A veces te empeñas en levantar cosas o en pelear por algo que la vida te está diciendo que no… Así que me dije: Me parece que por aquí ya no va a ser, que tengo que irme hacia otro lado o hacia lo mismo, pero no este en concreto, ¿no? Esto lo tengo ya que dejar ir y eso es importante también. En ocasiones nos ofuscamos un poco: porque tengo que seguir por aquí, quiero ser escritora (pero no vendes ni un libro)… Pues a lo mejor la vida te está diciendo que por ahí no es…"

Amparo Aragón en una imagen compartida en sus redes sociales© @amparoaragon_

El doble rol de empresaria y un poco 'mánager' 

"Ahí sí que vino una sequía… Con la edad, además porque a los 60, pierdes el trabajo… ¿Yo qué hago ahora con mi vida? Los hijos vuelan ya solos, hay nido vacío, mi marido también tenía su trabajo y sus cosas… Él es muy activo intelectualmente también, estudió Psicología, abrió un gabinete… y te encuentras un poco perdida, y me dije que no podía estar así… Yo escribía, pero me gusta estar activa".

De nuevo, encontró la respuesta y fue montar "Rebobina, un espacio de eventos muy chulo, donde presentamos el libro". Un nuevo rol como empresaria que compagina como ayudante de excepción de su hijo, “con la banda que tiene, hago un poco de mánager y me voy con él a los conciertos, ¡siempre estoy metida en el lío!”

¿Por qué los 60 no son un freno sino un punto de partida? 

"Me gusta estar activa físicamente e intelectualmente… Yo soy como muy joven de espíritu. Tengo 61, pero de energía, soy de 30. Hay gente que me dice que quiere jubilarse y estar tranquilo y yo todavía no he llegado a ese punto. Da un poco de vértigo porque, de los 50 a los 60 se me han pasado volando, y ahora son de los 60 a los 70, una edad que dices: esto va muy rápido… y bueno, a mí me da cierta pena porque hoy tengo mucho por hacer. Hay que ir aprovechando ya mucho más el tiempo" 

"Yo tengo energía, el día que no la tenga, tendré que dar un paso atrás y hacer otra cosa, pero mientras la tenga, yo voy hacia delante sin miedo. No podemos tenerlo porque es un poco paralizante y no te deja avanzar. Es que con 60, si tiras la toalla, es un ya no valgo, ya no puedo… ¿Cómo que no? Saramago escribió sus mejores libros a partir de los 60 años y encontró el amor de su vida con 70 y pico. Uno tiene ahí mucha vida, y más ahora que vivimos muchos años y muy bien de salud. ¿Quieres escribir? ¡Ponte a escribir! Hay que hacerlo… Mi madre tiene 92 años y va a cerámica dos días a la semana, impresionante".

Amparo Aragón, posando para ¡HOLA!© FERNANDO JUNCO

5 CLAVES

  • Hacer un ejercicio de "preguntarte mucho a ti misma: yo dónde quiero estar, cómo quiero que sea mi vida, qué quiero hacer…"
  • Escuchar a la vida. "A veces te empeñas en levantar cosas o en pelear por algo que la vida te está diciendo que no, que por ahí no es"
  • No tener miedo: "no podemos tenerlo, es paralizante y no te deja avanzar"
  • Hay vida más allá de los 60: "más ahora que vivimos muchos años y muy bien de salud (...) ¿Quieres escribir? ¡Ponte a escribir!"
  • No pares: "Mi padre siempre decía: 'ponte un traje, una corbata y sal a la calle, en casa no vas a conseguir nada"
PRODUCCIÓN

Lucía Salgado

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

The MadRoom

AGRADECIMIENTOS

Hotel Intercontinental