Casilda Finat se rindió, y en esa rendición encontró la mayor de las libertades. Acostumbrada a vivir entre oropeles y piedras preciosas, por algo es una de las diseñadoras de joyas más exitosas del país, no se deja cegar por el brillo y su verdadero centro de gravedad no está en un taller ni tampoco entre urnas de cristal y terciopelos, sino en el silencio absoluto. Y por qué no, en el recogimiento de una capilla que no importa que sea austera. Acude a ella a diario, a veces con un torrente de palabras, y otras, sencillamente, a dejarse acompañar cuando el cuerpo y la mente no dan para más. Sabe que en pleno siglo XXI, dejar la agenda en stand by para ir a rezar suena a “rara”, pero ella responde con el desparpajo de quien nos ha dado con la fórmula secreta para no volverse loca.
Fiel defensora de que todo lo que sucede esconde un bien mayor, Casilda desgrana para nosotros qué significa entregarse sin reservas y cómo encaja su espiritualidad entre bocetos, planes de negocio, meetings y tormentas creativas. A escasos días de la llegada del Papa León XIV a España —a quien, confiesa, le pediría en secreto "un truco" para ser más fiel a Jesús—, reflexiona sobre el poder curativo de perdonar, la urgencia de integrar lo divino en lo cotidiano y por qué la única respuesta válida ante las dudas es, simplemente, atreverse a buscar.
Si tuvieras que definir tu fe a alguien que jamás ha oído hablar de Dios, ¿cómo le explicarías lo que sientes?
Para mí significa saber que nunca estás sola; que tu vida está en manos de quien ama te quiere y de quien lo pide todo; que todo lo que pasa es para un bien mayor que, aunque en ese momento no entendemos, lo haremos cuando lleguemos al cielo.
En un mundo que va a mil por hora y donde reina la inmediatez, ¿qué te aporta tu relación con Cristo en tu día a día? (¿Sosiego, esperanza, un ancla...?)
Paz, compañía, esperanza, amor, respuestas… Son solo alguna de las cosas
¿Cómo es tu diálogo diario con Dios? ¿Tienes alguna rutina, un momento de parar y encontrarte contigo misma…?
Intento ir diariamente a alguna capilla para encontrarme con Él. Y agradecerle el pan, pedirle, contarle, disculparme o, simplemente, estar. Porque hay veces que no damos para nada más que para, simplemente, estar, aunque nuestra mente esté muy lejos o en muchas cosas…
¿Te has sentido alguna vez un 'bicho raro' por defender públicamente tu fe?
La verdad es que si. Muchas veces he sentido que me miran como si estuviese un poco loca, o que soy una fanática… Pero, detrás de todo eso veo, corazones que, en el fondo, y aunque les de miedo —o incluso rechazo— anhelan eso que tengo yo.
Tienes miles de seguidores en redes, eres protagonista de noticias en HOLA…. ¿Sientes la responsabilidad de ser un referente, una especie de 'influencer de Dios', o prefieres vivir tu fe de puertas para adentro y que tu ejemplo hable por ti?
No es una responsabilidad, si no una necesidad de compartir lo que se me ha dado que no puede remediar. Me sale. Creo que que la fe hay que vivirla de puertas para adentro y dando ejemplo, pero que también creo que estamos llamados a llevarla al mundo.
¿Qué le dirías a un joven de tu edad que siente un vacío enorme, que lo tiene todo materialmente pero confía que no le encuentra sentido a la vida?
Le diría que empiece a dedicar 10 minutos todos los días a decir: “Jesús dale sentido a mi vida, yo solo no puedo”. Y flipará con cómo poco a poco el Señor va a actuar.
¿De qué manera influyen tus valores cristianos a la hora de tomar decisiones en tu trabajo o de elegir los proyectos en los que te involucras?
Pues de una manera total. Intento consultar todas mis decisiones con Él antes de llevarlas a cabo y guiarme siempre por lo que la Iglesia nos dicta que está y no está bien. A veces las decisiones no son las más interesantes económicamente hablando, pero dan una paz inmensa a tu corazón. Y eso no tiene precio.
¿Dónde encuentras a tu comunidad, a esos amigos que te sostienen espiritualmente?
Yo tengo la suerte de tenerlos en mi familia, mi madre, mi hermana, en Familia Anawim y también en gente que el Señor me ha ido poniendo por el camino con la que me siento arropada, comprendida y querida.
¿Cómo valoras el pontificado de León XIV? ¿Qué es lo que más te atrae o te inspira de su mensaje?
Me da mucha paz y confianza. Y le veo como la roca que debe ser. Una roca firme sobre la que nos si tenemos todos. Me gusta su coherencia y su seriedad —en el buen sentido— a través de la cual, veo una picardía que me gusta mucho.
Si tuvieras un minuto a solas con el Papa, ¿qué le dirías o qué le preguntarías?
Le pediría algún truco para ser más fiel a Jesús









