Ser número uno durante cuatro años seguidos no es algo que todo deportista pueda contar. Pero menos aun, que lo haya hecho de la mano de su hermana. Así fue como Mapi Sánchez junto a su gemela, Majo Sánchez, lograron llegar juntas a lo más alto en el ranking World Padel Tour, el circuito profesional de pádel más importante del mundo. Tras dejar el tenis al entrar a la universidad, y separar sus caminos, con el tiempo volvieron a unirse y probar un deporte que les haría crecer y convertirse en la pareja número uno del pádel, las llamadas “gemelas atómikas”.
Tras décadas cosechando éxitos alrededor del mundo y representando un papel fundamental en la visibilidad del deporte femenino, Mapi dejó las pistas para siempre. Ahora, tres años después de tomar la decisión más difícil de su vida, vuelve a las pistas. Aunque no competirá, volverá a encontrarse con el pádel para contar su historia y visibilizar esta enfermedad, con el deseo de que cada vez menos personas la vivan con miedo y en silencio. Próxima protagonista del saque de Honor de la Premier Padel de Valladolid, asegura: “No ha sido fácil. Cuando lo hice público tenía muchas dudas ya que supone revivir continuamente algo que me costó mucho asumir. Pero luego pensé que es necesario para visibilizar la enfermedad y para que otras personas encuentren referentes”.
Jugadora profesional junto a su hermana
“Cuando comenzamos a competir teníamos muy claro que cuando nos retirásemos lo haríamos juntas”. La exjugadora cuenta que competir junto a su hermana fue lo mejor para aguantar los años en los que hubo más presión y a la vez más exposición mediática. “Creo que hemos transmitido también esa unión y fuerza, ambas somos muy luchadoras”, afirma.
De su grave lesión en 2019 al diagnóstico de esclerosis múltiple
Mapi se lesionó a mitad de temporada en 2018. “Aguanté el resto de la temporada con el hombro hecho polvo porque éramos número uno”. Tras una operación de hombro y la correspondiente rehabilitación, volvió a la pista. Sin embargo, en 2021 comenzó a sentir muchos mareos y perder la sensibilidad en las piernas. “Yo jugaba sin sentir mis piernas, no sabía si al saltar iba a caer bien o no”, explica. Es por ello que decidió seguir haciéndose prueba hasta dar con el diagnóstico final: la esclerosis múltiple. En el momento del diagnóstico, confiesa: “Pasé días llorando y asimilándolo. Siendo deportista profesional, cuidando mi alimentación, mi descanso y mi cuerpo desde pequeña, no entendía por qué a mí”. “Luego supe que el miedo venía de la desinformación y que hoy existe suficiente investigación para poder seguir adelante”, añade.
Compitiendo pese a la esclerosis múltiple
En ese momento supo que al contrario de lo que quizá todos esperaban, quería seguir compitiendo. Esta enfermedad degenerativa hace que haya días malos con muchos síntomas y días mejores, es impredecible, por eso Mapi quiso seguir en las pistas mientras su cuerpo aguantara y los brotes estuvieran controlados. “Es verdad que no volví a ser la misma. Uno de los síntomas que tenemos es fatiga crónica y eso me hacía perder reflejos”, cuenta. Sin embargo, tenía claro que quería intentar seguir compitiendo hasta que en 2024, junto a su hermana, hizo oficial su retirada. “Quería que cuando tomara la decisión de dejar de competir fuera por mi y no porque una enfermedad me ha retirado”.
“Quería que cuando tomara la decisión de dejar de competir fuera por mi y no porque una enfermedad me ha retirado”
El sueño de su vida: convertirse en mamá
Y así fue, porque a pesar de que en ocasiones tuviera que cancelar competiciones de alto nivel porque ese día no se podía levantar de la cama, siguió triunfando alrededor del mundo. El motivo de su retirada en 2024 pudo ser algo más allá de su enfermedad, y fue el deseo de ser madre. A sus 39 años tuvo claro que quería formar una familia. “Cuando me dieron el diagnóstico de esclerosis múltiple tuve muchas dudas sobre la maternidad, pero luego entendí que era totalmente compatible”. A pesar de las dudas, el embarazo fue una de las mejores etapas de su vida y desde hace medio año se ha convertido en mamá.
Otra forma de entender el éxito : “Disfruto el día a día sin esperar al mañana y le quito importancia al resto de cosas”
Ahora, su mayor proyecto es su hija. “Mi prioridad es ella y su llegada me ha cambiado la vida, sin embargo, desde que tuve la lesión de hombro seguida del diagnóstico de esclerosis ya tuve claro lo que para mí es realmente importante en la vida”. Entre todas sus competiciones y retos a lo largo de los años, asegura que este ha sido su mayor triunfo. “Mi hija me ha enseñado mucho, pero la enfermedad antes también, ahora disfruto el día a día sin esperar al mañana y le quito mucha importancia al resto de cosas”.
“Me considero una persona fuerte y ante las adversidades me crezco”
La salud mental de los deportistas
A pesar de que en los últimos años empieza a haber algo de luz gracias a la visibilidad que le han dado algunos deportistas, existen todavía muchos estigmas alrededor de la salud mental. Esta nunca fue tema de conversación y es la pieza fundamental para el rendimiento de cualquier deportista. “Creo que es importante hablar de ello porque se sufre mucho en silencio”, asegura Mapi. “Parece que la vida de un deportista es perfecta porque lo que se ve es bonito, pero hay mucho sufrimiento también detrás”. A su vez, la exjugadora hace hincapié en la exposición en redes sociales: “Creo que a muchos deportistas esto les afecta profundamente. Nosotras en ese sentido hemos tenido mucha suerte, nos hemos sentido en todo momento muy queridas y apoyadas por el público”. Ante estas situaciones, resalta la importancia de contar con profesionales que proporcionen ayuda y una red de apoyo.
Su apoyo incondicional: 15 años junto al amor de su vida
Al igual de fundamental que su hermana en su vida, su pareja nunca se ha separado de ella. En la salud y la enfermedad y desde antes de convertirse en jugadora profesional y competir por todo el mundo, fue su apoyo incondicional y junto a él ha formado una familia.“Llevamos juntos desde 2010, hace más de 15 años”.
La gran decisión de contar su historia de superación
“Si puedo visibilizar la esclerosis y lograr que se hable de ello a través de contar mi historia, lo voy a hacer”. Asegura que el diagnóstico precoz es importantísimo y que existen mil opciones y tratamientos que te ayudan a llevar una vida normal. “Yo siempre digo que no me considero una persona enferma, he logrado llevar una vida normal pese a los síntomas y cumple mis sueños”.
“Necesité referentes para encontrar la tranquilidad”
“Yo necesité ponerme en contacto con otros deportistas que sufrieran esta enfermedad, necesité referentes para encontrar la tranquilidad y esperanzas de que mi carrera podría continuar, es por eso que ahora quiero contar mi historia, sirviendo de acompañamiento a quien lo necesite”. Modelo a seguir dentro y fuera de la pista, Mapi es un reflejo de lucha y superación frente alas adversidades. Al preguntarle qué le diría a todas esas personas que se encuentran con este diagnóstico lo tiene claro: “Hay que hacer deporte, mantenerse activos. En el día a día estamos cansados pero hay que sacar fuerzas de donde no las hay y entrenar para estar saludables y fuertes”. A sus 41 años, Mapi Sánchez ya no mide el éxito en títulos ni rankings. Hoy, su mayor victoria consiste en haber transformado el miedo en visibilidad y el dolor en ejemplo para quienes atraviesan la misma situación.










