Ana Boyer está atravesando uno de los momentos más especiales de su vida. A principios de mes daba la bienvenida junto a su marido, Fernando Verdasco, a Mía, su primera hija después de tres niños —Miguel (7 años), Mateo (5) y Martín (2)—, comenzando así una nueva etapa que no puede resultar ser más emocionante para la familia. Así lo demuestra constantemente la empresaria en sus redes sociales donde, habituada a compartir su día a día, desde hace poco más de 15 días, muestra las últimas actualizaciones de cómo se está adaptando a su nueva rutina siendo madre de cuatro.
Si bien, por el momento, ha optado por no mostrar el rostro de la benjamina de la familia, Ana no duda en compartir su felicidad plena con sus admiradores, publicando preciosas instantáneas de su hija sin desvelar su identidad. Así lo hizo para presentar a Mía pocos días después de que en ¡HOLA! avanzáramos en exclusiva la noticia de que habían ampliado la familia. "Ya somos 6. Imposible explicar la felicidad que nos has traído", escribía junto a la fotografía seleccionada, donde se ven sus dedos junto a los de Fernando y sus tres niños sosteniendo la mano de la pequeña de la casa.
Ahora, un par de semanas después, parece que la tradición se mantiene y ha vuelto a compartir una imagen del mismo estilo junto a Mía. Sin embargo, en esta ocasión, tan solo se ven dos manos en el encuadre: la suya y la de su hija. Una preciosa instantánea que enmarca el espectacular sentimiento que la recorre en cada momento desde que la vio por primera vez. En la fotografía vemos a Mía siendo sostenida por su madre, donde su férreo agarre a uno de sus dedos —como si no quisiese separarse nunca— toma todo el protagonismo.
No es secreto para nadie que Ana y Fernando estaban deseando ampliar la familia —siempre se han visualizado siendo una familia numerosa, ya que "los dos tenemos muchos hermanos y es algo que nos apetecía"— y, durante una conversación antes de conocer que estaban esperando a una chica, nos aseguraban que no podían estar más felices. "Estamos muy contentos. Nos apetecía mucho tener un cuarto hijo y estamos muy felices. Ha sido una buenísima noticia y una alegría", fueron sus palabras al respecto.
Ser madre de una chica era una de las mayores ilusiones de Ana durante los primeros meses de embarazo, tal y como nos desvelaba en la mencionada entrevista. "Obviamente, nos haría mucha ilusión que fuese una niña, pero, como hemos dicho en otras ocasiones, para nosotros lo importante sobre todo es la salud", declaraba la empresaria.
Además, no cabe duda de que la familia Verdasco-Boyer está muy unida y, tal y como han asegurado en alguna que otra ocasión, sus hijos comparten un estrechísimo vínculo que se ha extendido a la benjamina. "Nosotros ya vemos cómo Martín juega y adora a sus hermanos y le encanta estar con ellos, y nos emociona pensar que cuando haya otro bebé será todavía más. Yo creo que se lo van a pasar fenomenal siendo cuatro y es algo precioso que vivan experiencias juntos y luego las recuerden de mayores", confesaban a ¡HOLA! hace unos meses.
El origen de su nombre
Siguiendo con su ya archiconocida tradición, la primera niña de la familia no podía llamarse de otra forma que no fuese empezando con la letra 'M'. Una tradición que comenzó con el primogénito de la empresaria y el matrimonio, Miguel, a quien llamaron así en homenaje a su abuelo materno, el recordado exministro Miguel Boyer.
"A lo mejor puede empezar por M, sí, para seguir la tradición, igual que los hermanos", nos adelantaban hace un par de meses Ana y Fernando, una idea que finalmente han llevado a cabo. Mía es un nombre corto, de solo tres letras, y cada vez más extendido en España. Es de origen hebreo y significa La elegida por Dios, La amada de Dios o La elegida. Se asocia con una personalidad segura, decidida, tierna y curiosa.










