Fue a principios del mes de marzo cuando conocíamos que Luna Serrat, nieta mayor del cantautor Joan Manuel Serrat, y el futbolista del Real Madrid Dani Ceballos iban a ser padres por primera vez —y por partida doble— tras dos años de relación. La noticia llegaba cuando la polifacética joven de 29 años —actriz, creadora de contenido y community manager— reaparecía en redes sociales tras cuatro meses en los que había estado algo más distanciada de su comunidad digital "por la razón más bonita del mundo". Desde entonces, la intérprete ha utilizado sus plataformas para actualizar de cada pequeño paso en esta recta final antes de conocer a sus dos mellizas, aprovechando para reivindicar el lado más polémico en el foco mediático del embarazo: el cambio del cuerpo.
"Imagínate cuánto nos han lavado el cerebro para ver esto", escribía Luna sobre varias imágenes de estrías que le han salido en diversas partes de su cuerpo tras engordar en estos meses de gestación, comparando este punto de vista dañino sobre lo verdaderamente importante, el embarazo en sí —y, por supuesto, la salud de la madre y sus bebés durante y después del proceso—.
Un vídeo que ha completado con un positivo mensaje con el que abraza los cambios naturales e inherentes de su cuerpo al quedarse embarazada. "Mi cuerpo está cambiando más rápido de lo que jamás imaginé", han sido sus primeras palabras, tras las cuales ha subrayado que "en solo seis meses, me cuesta reconocerme cuando me miro al espejo".
Sin embargo, estos cambios para ella significan más que un nuevo cuerpo, representan una nueva y feliz etapa de su vida para la que cada vez quedan menos meses. "Pero este cuerpo... está haciendo algo mucho más grande que cualquier cambio estético", ha indicado, apostillando que "está creando vida". "Está dando espacio a dos personas que van a formar parte de la mía para siempre", reitera la joven.
Un poderoso mensaje que ha concluido explicando que "se está adaptando, expandiendo, transformando.... para que crezcan sanas, para protegerlas..." y que, por eso, "siempre le estaré agradecida".
Unas impactantes palabras que llegan un par de semanas después de que anunciara que comenzaba la "cuenta atrás" más emocionante de su vida. Luna, que está atravesando un embarazo de riesgo desde el primer día, tal y como confesaba ella misma en sus redes sociales, se ha mostrado de lo más natural con sus seguidores, compartiendo incluso las partes más duras de este proceso.
La intérprete siempre ha declarado que es una férrea apasionada de la lectura, aunque, hace poco, reconocía en redes que temía continuar con su hábito: "Esperaba leer muchísimo en el embarazo, pero entre que la sobreinformación me asusta y que no me he encontrado bien más de un día seguido, me ha sido imposible".
Una confesión en la que deja ver que este proceso, si bien especial para ella, está siendo algo complicado. "Siempre pensé que tendría un embarazo muy diferente: tanto a nivel físico, porque he tenido que estar mucho tiempo en reposo absoluto y me ha dejado agotada, como a nivel mental", indicaba la joven.
Poco antes, la creadora de contenido compartía que había retomado el deporte, un hobby que había tenido que apartar temporalmente debido al malestar que la ha acompañado en varios momentos del embarazo. "Es el primer día desde que estoy embarazada que he podido entrenar sin marearme y sin náuseas", escribía a mediados de abril sobre una imagen en lo que parece ser un estudio de pilates.
"El embarazo no está siendo una época fácil. Apenas tengo energía, he tenido que estar en reposo absoluto meses y tengo muchísimos mareos que me impiden hacer vida normal", compartía poco después, explicando que a pesar de tratar de mantener su vida social y otros compromisos, su estado se lo estaba complicando.









