Ayer pasé un momento encantador y divertido en Los Ángeles con mi yerno Alex, mi hija Stella y mi exesposa y amiga para toda la vida, Melanie". Con estas palabras, acompañando una imagen compartida de los cuatro partidos de la risa en el sofá, Antonio Banderas refrendaba una vez más la amistad que siempre ha asegurado mantener con quien fuera su mujer durante casi dos décadas.
La pareja se rompió en 2014, pero la familia siempre se ha mantenido unida. Y ahora, seis meses después de la boda de su hija en España, Antonio se ha reencontrado con su familia americana en la ciudad en la que residió 20 años.
El viaje se ha producido un par de semanas después de que el intérprete disfrutara con la pareja de recién casados de la Semana Santa malagueña, donde como cada año salió como mayordomo en la procesión de la cofradía de la Virgen de Lágrimas y Favores del Domingo de Ramos.
El sitio elegido para la reunión familiar, en la que también se pudo ver a Jesse Johnson, el hijo de Don Johnson al que tanto Antonio como Melanie consideran un hijo más, tuvo lugar en el restaurante Matsuhisa, que ya habían visitado en alguna ocasión en el pasado, un templo culinario y laboratorio gastronómico referente de la fusión japonesa-peruana (nikkei) desde que fuera inaugurado en 1987 por el chef Nobuyuki Matsuhisa.
A la salida del establecimiento, Antonio y Melanie pasearon cogidos del brazo y muy sonrientes demostrando lo bien que se siguen llevando doce años después de su divorcio.
En el año 2022 y casi 10 años después de su separación, Antonio Banderas profundizó en los detalles de la misma al hablar en Las Tres Puertas, el programa de RTVE con la periodista María Casado. En ese momento, recalcó que fue un momento doloroso ya que el matrimonio duró más de dos décadas, sin embargo, nunca cortó el vínculo del todo con Melanie Griffith y siempre supo que el bienestar de su hija en común sería la prioridad de ambos para siempre.
A pesar de ello, en ese momento confesó sentir cierta nostalgia por su vida en Estados Unidos, pero sobre todo por su familia americana. Aunque la separación entre los actores, que se conocieron rodando Two Much, fue inesperada para muchos, siempre siguieron manteniendo la familia que habían formado unida. Desde el primer momento dejaron claro que su relación sentimental se había acabado, pero no su relación familiar, ya que siguieron pasando tiempo juntos con Stella y sus hermanos Dakota Johnson y Alexander Bauer, hijos de Melanie, nacidos de sus anteriores relaciones con Don Johnson y Steven Bauer.
Antonio, sincero, explicó que tras el divorcio se había refugiado obsesivamente en su trabajo y como consecuencia se había perdido momentos muy importantes de la vida de su hija. Esta dinámica, con la que contó que había hecho siete películas en un año, la frenó por completo cuando en 2017 la vida le dio un buen susto con un ataque al corazón. Un momento decisivo en el camino de Banderas que le hizo frenar y volver a reconectar con lo verdaderamente importante en la vida: la calma y los momentos compartidos con sus seres queridos.
Hoy disfruta de su hija y de los momentos junto a su familia americana cada vez que puede. La buena relación que tiene con Melanie y sus hijos es un reflejo del buen momento en el que está y de lo verdaderamente importante para el actor, ahora que su hija se ha casado con el amor de su vida, Alex Gruszynski en su tierra natal a finales del año pasado. Uno de los mejores días de la vida de Antonio y su familia, que vivimos junto a ellos en ¡HOLA! En ese momento, Antonio nos confesó que Alex y ella “han sido amigos y han crecido juntos” y que le da una paz enorme saber que su hija está con alguien que la conoce tan bien. Siendo un miembro más de la familia desde hace mucho tiempo, el actor se encuentra feliz de poder disfrutar del tiempo junto a ellos en sus primeros meses de casados. Y quién sabe si, quizá pronto, Antonio y Melanie se convertirán en abuelos. Ya en octubre nos confesó que, aunque es una decisión que les corresponde en su totalidad a ellos y no hay prisa, le encantaría ser abuelo y considera que es “un regalo de la vida”.






