Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa, cita con la historia: las fotos y los detalles de su ingreso en la Maestranza de Caballería de Castilla


El pasado sábado, 25 de abril, entraron a formar parte de esta corporación


Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa ingresan en la Maestranza de Castilla© PALOMA RIBAGORDA
30 de abril de 2026 a las 21:10 CEST

Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa tenían una importante cita con la tradición el pasado fin de semana. El sábado 25 de abril ingresaban en la Maestranza de Caballería de Castilla, en una solemne ceremonia celebrada en la Iglesia de la Concepción Real de Calatrava, en Madrid. El matrimonio entraba, así, a formar parte de esta corporación que fue condecorada por el rey Felipe VI con la Corbata de honor de la Orden de Isabel la Católica, y que fue fundada, hace más de tres décadas -en 1992-, bajo el auspicio de su abuelo don Juan de Borbón, conde de Barcelona. 

Desde entonces, mantiene vivo el espíritu de las corporaciones caballerescas que, durante siglos, formaron parte esencial de la vida social y militar de la Península; y con su ingreso, Olivia y Julián simbolizaban su compromiso con la historia. 

Don Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua, que presidió el acto junto a Olivia de Borbón y su marido, Julián Porras-Figueroa© PALOMA RIBAGORDA
Don Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua, que presidió el acto junto a Olivia de Borbón y su marido, Julián Porras-Figueroa
Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa acaban de ingresar en la Maestranza de Castilla© PALOMA RIBAGORDA
Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa acaban de ingresar en la Maestranza de Castilla

El acto fue presidido por don Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua -acompañado por el vizconde de Ayala-; y Olivia, que lucía la insignia del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias -recibió la distinción de Gran Cruz de manos de su padre, el duque de Sevilla- estuvo amadrinada por Ana María Al‑Senussi, mientras que Julián contó con el apoyo de su padrino, Jorge Bernaldo de Quirós y Trillas.

Finalizado el acto, los asistentes, entre los que se encontraban varios aristócratas, intercambiaron felicitaciones y cálidos saludos, y después disfrutaron de una cena de gala en los salones del Centro Cultural de los Ejércitos.  

Olivia, durante el acto de ingreso en la Maestranza de Caballería de Castilla© PALOMA RIBAGORDA
Julián Porras-Figueroa y Olivia de Borbón junto a Manuel Ruiz de Bucesta© PALOMA RIBAGORDA
Julián Porras-Figueroa y Olivia de Borbón junto a Manuel Ruiz de Bucesta, canciller del Real Cuerpo de la Nobleza de Asturias. Tanto Olivia como Julián lucieron las insignias del Real Cuerpo

Su otro proyecto

Fue el año pasado cuando Olivia solicitó la sucesión como duquesa de Sevilla, con Grandeza de España. Un título que ostentó su padre, el recordado Francisco de Borbón y Escasany -que falleció el 20 de mayo del año pasado-, y que le corresponde por ley -de acuerdo a la Ley 33/2006 de Igualdad de Títulos Nobiliarios, se establece que será el primogénito, sin distinción de sexo, quien se hará cargo del título-.

Aunque este ha sido, sin duda, un año difícil para la aristócrata -que no sólo tuvo que hacer frente a la pérdida de su padre, sino también a la de su tío, Alfonso de Borbón, que murió diez días antes que el duque de Sevilla-, ha encontrado en su marido y sus hijos, Flavia y Fernando Enrique, sus mayores apoyos. 

"Son lo primero en mi vida", aseguraba en sus redes sociales Olivia, que lleva la discreción por bandera. "Cuando me veo en el espejo y reflexiono sobre mí misma, me veo muchas cosas de mi madre, sobre todo, en la crianza de mis hijos. Vivo volcada en ellos y en ti y ella decidió retirarse del mundo social y vivir por y para su familia", nos contaba, hace tiempo, en una sincera entrevista en ¡HOLA!

Olivia junto a su marido, Julián Porras-Figueroa© GTRES
Olivia y Julián en una foto de archivo

Pero lo cierto es que Olivia no sólo ha heredado la visión de su madre, Beatriz von Hardenberg, que falleció hace seis años, sino también su pasión por la moda. La anterior duquesa de Sevilla no sólo fue considerada un icono de estilo, sino una visionaria, que descubrió a grandes diseñadores y consiguió que Vogue tuviera versión española. Su hija lleva también treinta años vinculada a ese universo, y en febrero era premiada como embajadora SIMOF 2026.

Ahora es su marido Julián, quien ha comenzado su andadura en esta industria. Hace casi un año lanzó su último proyecto empresarial, una firma de sastrería a medida, Black Roan, que le está dando grandes alegrías. 

"Siempre ha sido mi gran pasión", aseguraba a la revista COOL, a la que también confesaba que su mujer "siempre es mi gran apoyo, mi gran inspiración, también porque es una persona con un gusto extremadamente infinito, exquisito y siempre contar con su última palabra es vital e importantísimo para mí. Cuando estoy bloqueado, siempre tiene una frase perfecta para desbloquear".