El Puerto de Tarragona ha recibido esta semana a un visitante de excepción: el Seven Seas, el megayate del legendario "rey Midas" de Hollywood, Steven Spielberg. Aunque la presencia del cineasta en España sigue siendo una incógnita, su impresionante buque -valorado en 220 millones de euros- surca las aguas del Mediterráneo. El poderoso director y productor de cine es dueño de esta fabulosa embarcación, un fabuloso palacio flotante que ha atracado en la ciudad costera. Son muchos los curiosos que se han acercado hasta el puerto para ver el imponente buque diseñado a medida en 2022 por el reconocido estudio Sinot Yacht Architecture & Design en los Países Bajos. Se trata de un yate de varias cubiertas, con 109 metros de eslora y 16 de manga, que ofrece un nivel de lujo capaz de asombrar incluso a los más exigentes.
Siete hijos y un nombre con historia
El cineasta llamó Seven Seas a su barco en honor a sus siete hijos. El nombre es una metáfora de su propia "tripulación" vital, sus siete hijos, que representan un puerto seguro en medio de su exigente carrera profesional en Hollywood. Spielberg disfruta de una vida plena junto a su segunda esposa, Kate Capshaw, con quien lleva más de 30 años casado y ha formado una familia numerosa de siete hijos: dos de sus respectivas relaciones anteriores, tres biológicos y otros dos adoptados.
Características del yate de lujo
Cuenta con siete camarotes independientes con capacidad para 14 huéspedes, además de una tripulación que puede alcanzar los 30 miembros. Entre sus instalaciones destacan una sala de cine -muy acorde con el perfil del propietario, responsable de éxitos como ET, Tiburón o Parque Jurásico, así como gimnasio, jacuzzi y sauna situados en la cubierta. Este yate es un alarde de lujo, donde cada detalle ha sido pensado y medido para satisfacer la necesidad del cineasta. Incorpora espacios diseñados para el relax, como sus dos piscinas -una de ellas de grandes dimensiones en la popa para practicar natación o disfrutar de actividades acuáticas-, baños con hidromasaje y un mobiliario de alta gama que combina elegancia y comodidad, además de un helipuerto.
Dispone, además, de una tecnología innovadora, con un avanzado sistema de navegación y se creó con una cuidada planificación del espacio para aprovechar al máximo el uso de la luz natural. Alcanza una velocidad de 20 nudos -cerca de 40 kilómetros por hora- y tiene una autonomía de 5.000 millas náuticas -casi 10.000 kilómetros-.
¿Por qué el puerto de Tarragona?
El yate llegó a España el pasado domingo y se puede ver a parte de su tripulación realizar tareas de mantenimiento antes del comienzo de la temporada estival. Sin embargo, se desconoce si el director de La lista de Schindler está en su interior o se trasladará a su yate en los próximos días. Lo que sí es evidente es el hermetismo que existe en la zona. Tal y como señala El Periódico, en las inmediaciones del muelle se observan varios coches de alta gama con matrícula extranjera y el Puerto de Tarragona ha instalado un puesto de seguridad que restringe el acceso al recinto portuario exclusivamente al personal del yate. Este puerto es un enclave habitual para grandes embarcaciones que realizan aquí sus tareas de mantenimiento.
Invitados de excepción
No es la primera vez que el impresionante yate de Steven Spielberg surca las aguas del Mediterráneo. Spielberg se enamoró de Mallorca en la década de los 90, cuando disfrutó de unos días en el barco de David Geffen, productor y exsocio de Dreamworks que es fiel a su cita en este paraíso balear y destino favorito de muchas estrellas internacionales. El verano pasado, Spielberg volvió a convertir su yate en el epicentro de la vida social de las Baleares. El pasado verano el cineasta y su mujer, Kate Capshaw, disfrutaron de Mallorca, donde ejerció como anfitrión de otro icono de Hollywood, Daniel Day-Lewis, con el que mantiene una estrecha amistad desde que trabajaron juntos en 2012 en Lincoln , y su esposa Rebecca Miller, que es hija de Arthur Miller, ganador del premio Pulitzer.
A este distinguido grupo de invitados se suma Michelle Obama, quien tras pasar unos días con sus amigos James Costos y Michael Smith en la finca Xarbet, en Llubí, propiedad del exembajador de Estados Unidos en España, disfrutó junto a sus hijas, Malia y Sasha, de una exclusiva travesía de varios días por la costa mallorquina a bordo del Seven Seas, el barco que estos días se ha convertido en la gran atracción de los turistas que pasean por el puerto de Tarragona.








