Ha pasado un mes y medio desde su boda y Maya Hawke atraviesa un momento inmejorable, lleno de nuevas metas en el cine y la música y contando los días para que su nuevo "bebé" vea la luz: su cuarto disco de estudio, Maitreya Corso. A su lado, siempre incondicional, tanto en los escenarios como fuera de ellos está acompañándola su marido, el músico Christian Lee Hutson, y su madre, a la que está muy unida y con quien comparte su pasión por la interpretación.
La estrella de Kill Bill está encantada con el marido de su hija, que parece que ha "aprobado" con nota su entrada en la familia, y prueba de ello son las imágenes que acompañan a estas líneas, en las que fueron fotografiados a su llegada al aeropuerto de Nueva York. Los tres estuvieron hablando entre risas y abrazos antes de subir al coche que los esperaba y, una vez más, quedó de manifiesto el gran parecido de madre e hija, incluso en su estilo de vestir.
Esta es la segunda vez que los recién casados son fotografiados después de darse el "sí, quiero", el pasado 14 de febrero, en la Gran Manzana. Su reaparición fue hace unos días, en el escenario del Carnegie Hall, donde participaron en el concierto benéfico Tibet House US, interpretando varios temas que han escrito juntos. Maya Hawke, conoció a su marido, Christian Lee Hutson, sobre el escenario. Ahora, se sube con él y, juntos, crean una atmósfera que confirmó que la pareja está en uno de los puntos más álgidos del romance.
La estrella de Stranger Things confesaba recientemente a la revista Rolling Stone, durante el Festival SXSW (South by Southwest), que al principio le dio miedo adentrarse en la música porque "no creía que fuera buena", pero, tras varios años, se ha abierto camino en el mundo del indie pop. “Me llevó tiempo y mucho ánimo llegar a creer que mi idea (musical) valía la pena”, dice Hawke. “No porque fuera mejor, sino porque era mía”, añadía recientemente.
Dejando al margen su vida amorosa y su etapa musical, su carrera como actriz, también está en alza. Reconoce que el último año metida en el papel de Robin tuvo muchos sentimientos encontrados, ya que le dio mucha pena que la serie llegara a su fin. Ella llegó más tarde que sus compañeros a Stranger Things y "tenía mucho miedo": "Por fin me había adaptado y había superado la sensación de ser la nueva justo cuando empezó a terminar. Ahora me siento mejor. He trabajado desde entonces, y eso me reconforta".
Pero cuando la puerta se cierra, se abre la ventana. Este año, su etapa como actriz aún no verá su fin. Cerca del cierre de año, se espera el estreno de un gran proyecto, la película Los juegos del hambre: amanecer en la cosecha" (2026), donde comparte cartel con, nada más y nada menos, que con Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson y bajo la dirección de Francis Lawrence (el mismo que dirigió exitosas películas como Soy leyenda (2007) y Constantine (2005) y que no, no tiene parentesco con Jennifer).
Sea como sea, su carrera como actriz tiene se postula con una larga duración y se espera que no dejen de llegarle papeles en los que enfundarse. Además, verla a ella, es como ver a su madre, Uma Thurman, en Pulp Fiction (1994) (o en cualquier film que haya salido puesto que el parecido es muy evidente). Sin lugar a dudas, este año promete en la vida de Hawke una lista de éxitos asegurados y en todos los campos: musical, cine y amoroso. Y esperamos que así sea.







