El 19 de febrero de 2009 se estrenó Águila Roja en Televisión Española, una serie que marcó a toda una generación. Su protagonista, Gonzalo de Montalvo, conquistó a los espectadores, al igual que el actor que le daba vida, David Janer. El intérprete pasó de la noche a la mañana a convertirse en una auténtica estrella de la pequeña pantalla, un éxito que compaginó con sus estudios de Filosofía y un máster.
Cuando la serie llegó a su fin, el 27 de octubre de 2016, David Janer se apartó del foco mediático, y no fue hasta 2019 cuando regresó a la televisión con otra ficción de éxito, Amar es para siempre, donde interpretó a Guillermo Galán Barrios.
Ahora, el actor se encuentra a la espera de un proyecto televisivo que realmente le ilusione, a poder ser en el que dé vida a un personaje emblemático. "Que la gente me siga recordado por Águila Roja me gusta, pero también me deja esa pequeña espina: la de no hacer tenido todavía otro papel que marque mi carrera con la misma fuerza. Espero que llegue", ha señalado en La Razón.
Mientras tanto, disfruta de otra de sus grandes pasiones, menos conocida para el gran público: es sumiller y creador de Enológica, la serie de televisión dedicada al fascinante mundo de los vinos más vista en España en 2025, con más de 12 millones de espectadores. "A pesar de estar desarrollando mis otras facetas profesionales, debo aclarar que soy actor y quiero seguir siéndolo", ha declarado.
Águila Roja fue, en palabras del intérprete, "una serie muy arriesgada y valiente para ese momento". "Tenía casi todo lo que hoy escasea: humanidad, historia, personajes maravillosos y un modo magistral de entrelazar sus vidas, que maridaban a la perfección. Sumaba acción, comedia, drama, amor, romanticismo y humor… Era, y sigue siendo, un menú perfecto".
Tan perfecta fue la experiencia que no le importaría protagonizar una temporada de reencuentro. "Tendría todo el sentido, tanto a nivel de trama como de interés para el público", ha asegurado. Y afrontaría el personaje con la misma ilusión que hace casi dos décadas. "Mantengo la agilidad y las ganas de las peleas. El personaje aún tiene mucho que contar e incluso podría pasar el testigo a su hijo".
La vida de David Janer lejos de los focos y de las vides sigue siendo tan discreta como siempre. Tan solo se le han conocido dos parejas: la periodista Meritxell Barrionuevo, en 2010, y Sandra Sabatés, presentadora de El Intermedio, en 2014. Con esta última fue fotografiado besándose apasionadamente. Tras el final de su relación y cuando ella, madre de un hijo de 16 años llamado Koldo, contrajo matrimonio con su novio Daniel, el intérprete desveló a la prensa que la había felicitado por su boda, demostrando que, ante todo, mantenían una buena relación.
"Siempre he procurado mantenerme en mi sitio: los mismos amigos, los mismos hábitos, el mismo tipo de vida. Y, en realidad, ha sido la filosofía la que me ha salvado de los vaivenes de la interpretación", ha reflexionado el actor, sumiller y licenciado en Filosofía, que además organiza eventos y catas relacionados con el mundo del vino. "En esta profesión, en la que no tienes el control, un día trabajas y te sientes en la cima; al siguiente, no te llaman y te hundes, crees que todo ha terminado. Por eso es esencial relativizar, conocerse y adaptarse", ha concluido.








