La aventura de Supervivientes 2026 ya ha arrancado. El pasado jueves, nuestros famosos saltaron de los helicópteros y ahora lo han hecho tres nuevos rostros televisivos. Almudena Porras, Darío Linero y Borja Silva cambian la manzana de la tentación por coco y arroz. Los tres concursantes ya tienen una historia previa a sus espaldas, pues los tres se convirtieron en protagonistas de la última edición de La isla de las tentaciones. De la misma manera que ocurrió el año pasado, cuando unos días más tarde —Montoya, Anita y Manuel— participaron en el reality protagonizando su secuela de amor.
Almudena Porras ya fue confirmada en la gala inicial de la mano de Sandra Barneda, que hizo una aparición en el programa de Jorge para "calentar motores". La chica, que sufrió tanto por amor al descubrir que Darío la engañaba, se mostró muy nerviosa antes de saltar: "Yo le tengo fobia al agua". Almudena, que saltó con muchísimos nervios, se tuvo que reencontrar con su expareja, con el que estuvo más de una década —Darío—, y con la nueva ilusión con la que salió del reality de Sandra Barneda —Borja Silva (que fue su tentador)—. ¿Reviviremos las lágrimas, los besos y los "te quiero" de La isla de las tentaciones, pero esta vez en Honduras?
Darío se estrenó como robinsón muy ilusionado y "con muchas ganas de saltar". Afirmaba que estaba preparado para esta aventura ya que, según él, "es un superviviente desde que nací". Confirmó antes de saltar que ni él ni Almudena han mantenido ningún tipo de contacto; solo han coincidido en los programas. Le dedicó el salto a su familia y amigos. Por otro lado, el que conquistara el corazón de Almudena, Borja, afirmaba que estaba seguro de que se iba a quedar en shock cuando se reencontrasen porque ella no sabía nada. Hizo mucho hincapié en su familia; de hecho, afirmó que iba a vivir esta experiencia por su abuela, ya que "es muy importante para mí".
Además, el chico que besó a Almudena en la villa de Telecinco entre cojines (devolviéndosela a Darío) expresó a la audiencia, con la voz entrecortada segundos antes de saltar, que le quería dedicar ese momento tan especial a su madre: "El salto se lo dedico a mi madre, que es una verdadera superviviente; ha superado un cáncer de mama (...) te quiero mucho, mamá".
Álex Ghita y su lata
Como es habitual en Supervivientes, el programa aprovecha minutos de sus galas y debates para que los concursantes puedan "resolver sus conflictos". Entonces todos se reúnen en el "Consejo de los Dioses", para intentar aclarar sus diferencias. Uno de los principales motivos de pelea tuvo como protagonista a Álex Ghita —que salió nominado por su grupo en Playa Victoria con tres votos el pasado jueves—. El conflicto vino porque una lata "desapareció".
Álex afirmó que encontró una lata "y se la ha comido", una confesión que provocó que la exnuera de Carmen Borrego saltara: "¡Me la comí, qué quieres que haga!", decía el ex de Adara. "No te hagas la víctima", decían sus compañeros. "Es el peor superviviente", decía su líder Gerard —que fue el más rápido en la prueba de obstáculos el pasado jueves—. "Ahora sí que vas a tener duro el reality", escuchaba el exconcursante de GH Dúo por parte de los concursantes de Playa Derrota (el otro equipo).
Maica y la limpieza
El concurso ha empezado y los rifirrafes también. En Playa Derrota ya han saltado chispas entre varias supervivientes: Maica y la nominada del líder del grupo, Marisa. Todo fue porque Maica quería desinfectar los utensilios: "Yo soy una escrupulosa". A lo que Marisa, ya cansada, replicaba: "Cosas peores te habrás comido tú y habrás metido las manos". Un comentario que no gustó nada a Maica: "No es ninguna tontería lo paso mal". Maica, en su edición de Gran Hermano, protagonizó varios conflictos con su primero amigo y luego enemigo, Óscar, precisamente por este motivo: "las bacterias". ¿Será este el desencadenante para que Maica se convierta en el objetivo de los votos en las nominaciones de la próxima gala?












