Marc Giró se ha convertido en uno de los presentadores del momento. Su carisma arrollador y su entretenida (y característica) forma de comunicar le ha llevado a lo más alto del prime time, lo que ha llevado a que varias televisiones "peleen" por tenerle en su parrilla. Hasta hace poco, animaba las noches de los martes en La 1 con su Late Xou, aunque ahora lo hará en laSexta con su Cara al Show. Por el momento, y antes de su estreno, ha visitado el programa por excelencia del grupo de comunicación para el que trabaja ahora (a partir de Semana Santa, tal y como ha adelantado): El Hormiguero.
Ha sido su primera visita al programa de Pablo Motos, y ha llegado pisando fuerte. Con su indomable carácter y su energía, le ha dado un eufórico abrazo al presentador. Entre brincos, risas y saludos a sus futuros compañeros, Marc ha arrasado en su entrevista, en la que ha expresado su sorpresa al ver que no había tanta diferencia ideológica entre su nueva "casa" y la anterior: "Alguno habrá, pero todos todos... Yo diría que no".
Además, ha confesado cuáles podrían ser las claves de su éxito. "Depende de dónde estés...", ha dicho, expresando que en algunas ocasiones "le viene bien una cosa o le viene mejor otra". Eso sí, hay un factor que siempre arrasa: "A mí lo de 'mariquita' me ha venido muy bien siempre".
Entre sus infinitos temas, Marc ha confesado uno de sus miedos irracionales, el cual explica su forma de vestir. "El traje es muy cómodo", admitía, subrayando que si siempre va "overdressed" es por un motivo: "Tengo una preocupación de morirme siempre". "No quiero pasar a la eternidad mal vestida", ha indicado, explicando que morirá "bien vestida pero discutiendo".
La polémica de los Morancos y Jorge Javier Vázquez
Además, antes de dar pie a su conversación con Pablo, ha agradecido al comunicador que ayer frenara al dúo cómico de Los Morancos cuando hicieron unos desafortunados comentarios sobre Jorge Javier Vázquez. “Hay gente que se pasa con la cirugía. Hay niveles. Mira tú cómo han dejado por ejemplo a Jorge Javier Vázquez”, dijeron, asegurando que le han dejado el labio “como para abrir botellines de cerveza”.
“Esto de aquí no es la nuez, es el ombligo”, añadió uno de ellos, comentando, entre risas que “mira que adoro a Jorge, pero chiquillo, dónde se ha metido”. Unos comentarios que Pablo no tardó en frenar. "Ya vas parando estos comentarios", le agradecía, apostillando que hay situaciones en que "a veces te cuesta".
Su anécdota con Tamara Falcó
En plató, Marc se ha encontrado con Tamara Falcó, una vieja amiga con la que ya había coincidido antes en la revista Marie Claire. "Yo a Tamara le di la primera oportunidad en el show bussiness", ha indicado con una gran sonrisa, algo que la hija de Isabel Preysler no recuerda que ocurriera tal cual. "¡O te la ha dado mi madre a ti!", ha exclamado la prescriptora, haciendo referencia a una anécdota que solo ellos han comprendido ("¡Con el bolso!"), riéndose juntos.
"La entrevista que le hice a Tamara es una de las más fascinantes que he tenido", ha comentado, indicando que por ese motivo la propuso como conductora de unos premios que estaba organizando. "Presentar unos premios con ella ha sido lo más marciano que me ha pasado en la vida", ha apostillado, consiguiendo una carcajada de la otra protagonista de esta divertida historia.
Marc no ha dudado en explicar el por qué de esa situación anómala y entretenida a partes iguales. "Le dije, Tamara, como tú hablas extraordinariamente otros idiomas, como vienen invitados internacionales, lees en inglés todo el premio de las fichas", ha comenzado a recordar, explicando que la colaboradora decidió seguir sus propias reglas y dar los premios en castellano. "De repente veo que empieza a traducir al español del inglés", ha indicado asombrado.
El motivo por el que se acuerda de Isabel Preysler
Además, Marc también se ha acordado de Isabel Preysler durante su entrevista. El presentador ha explicado que a raíz de ver "un reportaje en Netflix sobre la Navidad en casa de Isabel", unos capítulos con los que se divirtió y se relajó, donde la mujer más elegante de nuestro país pidió la "paz" como deseo para el año que entraba, relaciona a la prescriptora con ese importante concepto.
"Reivindicar y desear paz, poner en circulación palabras como paz, amor..."; ha expresado, indicando que es algo muy importante. "Reivindicar eso... me lo enseñó ella", ha admitido, subrayando que desde entonces "pienso en paz y en Isabel Preysler".











