Hubo un tiempo en que Madrid medía sus pasos no por avenidas, sino por palacios cuyas historias pertenecían a personajes de la más alta sociedad. Un resplandor que hoy —por su ausencia— forma parte del pasado; sin embargo, por fortuna, aún quedan vestigios que se mantienen en pie. El Palacio de Bornos, propiedad de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha vuelto a abrir sus salones para acoger una gran cita cultural.
Un emblema arquitectónico de la capital
El Palacio del Conde de Bornos mantiene una estructura de las más antiguas de Madrid, con unos orígenes que pertenecen al siglo XVIII y que, en la actualidad, a través de un histórico legado, forman parte de Fernando Ramírez de Haro, conde de Bornos y marido de Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid y del Senado, y figura destacada del Partido Popular. Ambos habitan la propiedad desde hace décadas, aunque también fue la residencia de la madre del conde, Beatriz Valdéz, hasta su fallecimiento en 2019. Fue entonces cuando el histórico inmueble conjugaba la posición de un nuevo presente.
Fernando y la expolítica han combinado no solo la vida en común dentro de este palacio, sino que además han tratado de buscar el equilibrio entre esa vida privada y el alquiler ocasional para eventos exclusivos. Ha sido este el motivo del protagonismo del inmueble, que vuelve a resplandecer al convertirse en punto de encuentro de una cita cultural que ha reunido a invitados del mundo del cine, la cultura y la sociedad madrileña, en el marco de uno de los enclaves privados más singulares de la capital.
Es por ello que, entre los salones más emblemáticos de este espacio —que aún mantienen los recuerdos del siglo XVIII—, el palacio ha acogido el preestreno de Cumbres borrascosas, entrelazando dos historias que evocan la intensidad romántica de la gran pantalla. La adaptación cinematográfica supone una reinterpretación, en todos los sentidos, de una de las historias de amor más grandes de todos los tiempos. Una proyección que llevará el éxito de la mano de sus protagonistas, Margot Robbie —como Cathy— y Jacob Elordi, cuya interpretación será la de Heathcliff, mostrando una pasión prohibida que transforma el romanticismo en un elemento tóxico y revela una historia de lujuria, amor y locura.
El legado de los Condes de Bornos en pleno corazón de Madrid
Hace más de tres siglos comenzó la construcción de uno de los elementos arquitectónicos más singulares de la capital, un enclave que, desde entonces, ha sido testigo de una larga historia familiar. Dividido en tres alturas, con balcones de hierro forjado —de simetría rigurosa— y un espacio central que anuncia la entrada al patio interior, mantiene una arquitectura típica de las casas nobiliarias de Madrid, en un espacio localizado entre la rapidez céntrica de la capital, el ruido y la tranquilidad de un inmueble marcado por un estilo clásico y personal.
El interior del palacio —situado en la calle Jesús del Valle, en el barrio de Malasaña— promulga un equilibrio a través de elementos de porte antiguo y también contemporáneos, donde el color rojo forma parte esencial de los salones y tapicerías, alumbrados por elegantes lámparas de araña de cristal tallado. Una decoración pronunciada, en la que, en algunas de las paredes de este histórico palacete quedan enmarcadas por chimeneas de mármol y grandes retratos al óleo que conforman un hogar basado en la tradición sin ostentación. Un lugar lleno de recuerdos por lo que, en algunas de las estancias reposan librerías cargadas de obras literarias, así como trofeos y elementos que evocan una profunda historia política y familiar.
Hollywood: el susurro de un amor obsesivo
Cumbres Borrascosas ya está en cines con una nueva versión que recupera la esencia de la famosa historia de amor creada por Emily Brontë en 1847. La película muestra un romance intenso que poco a poco se convierte en obsesión, manteniendo el espíritu oscuro y apasionado de la novela original, y que recorrerá las pantallas del panorama internacional con actores de la talla de Margot Robbie, Jacob Elordi e incluso, Owen Cooper.












